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ORIGENES DE LA PRENSA TAURINA
Por: Alicia Guillem
Fotografía del Autor
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La primera señal de atención a los toros que puede rastrearse en la prensa se halla en el periódico El Memorial Literario, que en mayo de 1784 publicaba un curioso artículo sobre las corridas de toros, informaba de los precios de los asientos de la plaza de Madrid y más adelante reproducía un detallado resumen de los gastos e ingresos de las dieciséis corridas celebradas aquel año en dicha plaza. Debió tener aceptación la novedad, pues hasta 1791, en que termina la primera época de su publicación, continua insertando noticias taurinas. Siguiendo su ejemplo, otras publicaciones de aquel tiempo insertan artículos o notas con este carácter. Tales como El Correo de los Ciegos (1786-1791) y el Semanario Erudito (1787-1791). Pero es el Diario de Madrid el que más noticias e informaciones había de proporcionar, dando acogida en sus páginas a las polémicas que se promovían entre los aficionados sosteniendo la supremacía de sus toreros favoritos. Algún poeta conocido como el simpático don francisco Gregorio de Salas, había de terciar en la discusión con epigramas como el siguiente: A Romero, con fortuna le regalan el bolsillo. y a Costillares, con versos tan solamente el oído. Aquel saca más de Creso que este de Homero y Virgilio; que a quién protegen poetas, nunca puede morir rico. Esta competencia taurina entre profesionales produjo verdaderas avalanchas de versos, justificando la afirmación de don Francisco Gregorio, pues el mayor número de atentados poéticos suele ser en honor de Costillares. He aquí ejemplos provenientes del citado Diario de Madrid, correspondientes al año 1789: Que valor, serenidad espíritu, gentileza, noble esmero y entereza hay en Romero, es verdad. Más destreza, habilidad, dar el golpe si bien viene u omitirlo si conviene, Para no dar dos o tres, estas prendas solo es Costillares quien las tiene. Aún más apasionada es la siguiente décima, publicada en el propio Diario: Entre todos los censores del famoso Costillares, aunque se cuenten millares son muy poco los señores; estos forman superiores juicios que el vulgo chispero, el cual, adicto a Romero por capricho y por antojo, aplaude el bárbaro arrojo y vitupera a un torero. Así pues la fiesta taurina anuncia su tratamiento con la prensa, que ha de ser su mejor vehículo de difusión y su punto de apoyo más decidido y seguro en momentos difíciles.

 
   

Noticiero Taurino

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