Atras


LOS PUYAZOS DE SERGIO.
Por: Sergio Martín del Campo. R.
Fotografía del Autor
Fecha:
2017-12-31 19:49:11

La poderosa e inflexible empresa, dueña intolerable de la fiesta, muy pocas veces brava, que nos va quedando en México, “Tauro Plaza México” advirtió que sorprendería con la segunda parte de la campaña 2017-2018 en la vieja plaza de la calle Augusto Rodín; esto al presentar el primer bloque de la misma.

Y no se equivocó, cumplió cabalmente con lo prometido, pues si alguien todavía pensó sanamente que los carteles guardarían congruencia con un lógico dinamismo que generara rivalidad y frescura en las combinaciones, la oferta ya oficial provocó el desencanto casi total entre los aficionados, toda vez que la fórmula usada para concretar las combinaciones, resulta insultante y ofensiva, con el agregado de un egoísmo para con el espectáculo, voraz y bastante sólido.

Con el mismo tedioso esquema aplicado sin misericordia desde hace años, la empresa destapó siete carteles a partir del 7 de enero y hasta el 11 de febrero.

Se levanta el telón con Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y la confirmación de alternativa de un Antonio Lomelín que ningún mérito tiene para pisar la arena, otrora sagrada, del coso de Insurgentes. A esta primera tercia se le desembarcarán seis ejemplares de Caparica.

A Diego Sánchez, el aguascalentense dispuesto, fresco, valiente y artista, por fin le pagarán una confirmación de doctorado que quedó trunca en la campaña anterior; para esta tarde llevará de padrino a Ignacio Garibay y de testigo a José Garrido, un peninsular con clasecita que no más no da el paso definitivo, pese a lo cual lo imponen sin pudor. Del ganado se encargará Arroyo Zarco.

Luego del 21 de enero en que están propuestos Diego Silveti, Roca Rey y Luis David Adame con bureles de La Joya, la empresa retorna a las andadas y el 28 soltarán peligrosísimos dragones de Fernando de la Mora para Juan Pablo Sánchez, Arturo Saldívar y Ginés Marín, ibérico quien por su comportamiento mediocre y conformista en México, resulta punto más que ocioso programarlo.

Un día antes de la corrida de aniversario, el 4 de febrero, sostendrán un mano a mano “El Juli” y Sergio Flores con reses, sí, una vez más, de los herederos de Teófilo Gómez cuya política, al igual que la de su padre, es la de mantener en sus productos magna y recia mansedumbre. Ello para que “no molesten a los toreros”, según palabras textuales y ufanas del fundador de esta nefasta vacada, y hoy finado.

Para que no digan, el galo Castella lidiará, alternando con Joselito Adame, Andrés Roca Rey y un “triunfador” –sin saber de donde ni según quien-, reses de Jaral de Peñas; esto el cinco de febrero.

Y para bajar el telón, el once se jugarán bovinos de Las Huertas y dos por designar para Andy Cartagena y a pie “El Cejas” y Leo Valadez.

Voluntad desproporcionada e ingrata fue la que imperó, como siempre, al formar los carteles.

De Barba, Sílis y Gerardo Adame, por ejemplo, ni preguntar: “a la banca” por haberse indisciplinado del sistema al lidiar con talento, valor y afición toros exigentes de edad y trapío diáfanos.

 
   

Noticiero Taurino

Noticiero Taurino

 
   

Noticiero Taurino

 
   

Noticiero Taurino

 
   

Noticiero Taurino