Atras


¿SABES CÓMO NACE SAN FERMÍN, LA MADRE DE TODAS LAS FIESTAS?... 1ª PARTE.
Por: Redacción.
Fotografía del Autor
Fecha:
2018-07-16 15:45:15

AHÍ LOS TIENEN, impertérritos ante el paso del tiempo, renovando entre un mar blanco y rojo el ritual de cada julio: el toro bravo, los santos en capilla, el baile hasta el amanecer y los amores de una noche, la desintegración de filtros sociales, el sudor, el fervor y el fulgor, los gigantes y los cabezudos, los churros de la calle de la Mañueta, los niños felices, el bocata de ajoarriero, los hoteles a 1.000 euros, el vino y el champán, el olor a humanidad, la humanidad comprimida en Pamplona, Pamplona en éxtasis porque, como gritaban los más viejos del lugar, “ya queda menos pal glorioso San Fermín”. El guateque más grande del mundo.

El próximo viernes, 6 de julio, volverá a estallar en el cielo de la vieja Iruña el chupinazo que todo lo puede: por ejemplo, olvidarse del mundo durante nueve días. Serán, como siempre, los sanfermines del hedonismo. Serán, como nunca, los sanfermines pos-Manada. Un asunto —el de los abusos sexuales cometidos por cinco hombres contra una muchacha de 18 años en un portal del centro de Pamplona durante las fiestas de 2016— que sin duda ha pasado factura a los sanfermines, pero de cuya resolución social (que no judicial) los pamploneses y las pamplonesas están orgullosos, como explica la presidenta de Navarra, Uxue Barkos: “Hay quien ha querido desprestigiar los sanfermines pintándolos como una permanente bacanal. Y nunca lo fueron. Aquí, cuando ocurrió lo de La Manada, a nadie le dolieron prendas, y menos que nadie a los más jóvenes, para parar la fiesta, ocupar la calle y gritar ‘¡así, no!’. Y en ese sentido pienso que Pamplona debería ser un referente para el conjunto de la sociedad española”. Poco después, ya en un tono más relajado y mientras abre la puerta del Salón de Consejos, la presidenta añade entre risas: “El Gobierno de Navarra sigue funcionando en San Fermín en medio del caos, así que yo he tenido que reunirme alguna vez en esta sala con mis consejeros… ¡todos vestidos de blanco y rojo! Madre mía, si alguien nos sacara una foto…”.

Sobre el affaire Manada y sus posibles lecturas incide el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, desde su despacho de la Casa Consistorial: “Los ataques sexistas no son un problema específico de Pamplona, esas cosas han pasado aquí y en el Pilar, y en la Semana Grande de Bilbao, y en la Feria de Abril, pero no se denunciaban. Había un manto de silencio. En Pamplona se dio un cóctel positivo: una mujer que quiso denunciar, una ciudadanía que quiso movilizarse y un Ayuntamiento que estuvo a la altura de la ciudadanía”.

El caos. De eso sabe algo Amaia de Esteban, responsable de protocolo en el Ayuntamiento de Pamplona y la persona que gestiona año tras año la avalancha de peticiones para ver el chupinazo del día 6 en vivo y en directo. Unas 300 personas se amontonan cada 6 de julio en los salones de la Casa Consistorial, cuyas puertas se abren a los balcones que dan a la plaza del Ayuntamiento. Y por lo tanto, a la jungla. “¡Pamploneses, pamplonesas, viva San Fermín, gora San Fermín!”. Y el rugido de miles de personas llegadas de todo el mundo. Y los txistularis, gaiteros y músicos de la banda municipal La Pamplonesa interpretando la Biribilketa de Gainza o el Vals de Astrain.

La Pamplonesa es la banda sonora de San Fermín. Día y noche. En los toros y en las dianas. En las iglesias y en los templos paganos. Su presidente (y clarinetista), José Andrés Palacios, afronta los 10 mejores/peores días del año: “Son momentos duros, de mucho estrés y de cansancio físico y psicológico, porque nos pasamos el día entero tocando música no precisamente en una sala de conciertos, sino en medio de una masa de gente inmensa que está de fiesta. Pero como pamploneses también es muy agradecido”.

Pamplona en San Fermín es un lugar en estado de shock. “Los sanfermines ponen a prueba todos los resortes de la ciudad, son unas fiestas imposibles de embotellar, es una ciudad dimensionada para 200.000 personas que esos días recibe a un millón…, ¡y un millón que está todo el día en la calle!”, explica Joseba Asirón (Bildu), alcalde de la ciudad desde junio de 2015. Los orígenes de los sanfermines se pierden en la noche de los tiempos y, aunque hablan de ferias agrícolas y ganaderas en la Edad Media, corridas de toros en el siglo XVI y oficios religiosos desde el XIII a la gloria de san Fermín de Amiens, no tienen demasiada base académica. Asirón, doctor en Historia y especialista en la Navarra medieval, prefiere acudir al pasado más reciente: “Hasta 1915 Pamplona fue una ciudad de curas y militares rodeada de murallas y sin posibilidad de crecer, con un control y una censura social tremenda, y cuyas gentes necesitaban una válvula de escape, y hasta aquellos curas y militares vieron que de vez en cuando es bueno dejar a la gente que se relaje”.

HAY VISITANTES QUE GASTAN 1.000 EUROS AL DÍA. SON ‘LOS MILEURISTAS DE LOS SANFERMINES’

Rienda suelta, pues, al ritual festivo y al compromiso social. También rienda suelta al negocio que generan los sanfermines. Mikel Ollo, socio de la empresa Destino Navarra, es guía turístico y alquila balcones para ver los encierros. En 2017 gestionó unas 1.000 plazas, “a 140 euros por persona y día”. El espectáculo de ver pasar los toros en directo puede durar cuatro segundos, “pero el subidón de adrenalina es tremendo”, asegura. Mikel Ollo mueve 17 balcones. Hay dos opciones: con guía o directamente atendido por el propietario, ambos con desayuno incluido. Este empresario trabaja ya para los sanfermines de 2019. Objetivo: acomodar a un grupo de 100 empresarios australianos. “No tienen problemas de presupuesto, de hecho hay bastantes visitantes que se gastan más de 1.000 euros al día en San Fermín. Los llamamos ‘los mileuristas de San Fermín”, comenta entre risas… MAÑANA CONTINUARA.
FUENTE: Borja Hermoso/EL PAÍS.

 
   

Noticiero Taurino

Noticiero Taurino

 
   

Noticiero Taurino

 
   

Noticiero Taurino

 
   

Noticiero Taurino