Atras


UN DÍA… UNA TARDE… Y UNA NOCHE… DESDE PUEBLA
Por: Jaime Silva Gutiérrez.
Fotografía del Autor
Fecha:
2018-08-06 19:54:55

Un día en el campo bravo me ha permitido el Todopoderoso disfrutar el fin de la semana anterior, después de algunos años de no hacerlo, el aceptar invitación de un amigo, flamenco, torero, a una pequeña ganadería en extensión y capacidad, pero grande, como su propietario, en la afición, entrega, amor a la más bella de las fiestas, donde se vive lo auténtico de la pasión que motiva el toro bravo.

Don Humberto Arnava, “El Grande”, así bautizado por “El Ranchero” Jorge Aguilar, es el propietario, auxiliado por su hijo “El Chatito” y el “caporal” José Nazario López Pérez, quienes el sábado pusieron en el tentadero un bravo, estupendo becerro al que ha toreado con capote y muleta, el “tocaor” de flamenco, novillero en el retiro, Gonzalo Ortuño Coss, sencillamente de un modo extraordinario.

Ha sido un recital del buen torear el que ha brindado Ortuño, hijo del que fuera estupendo torero poblano Gonzalo Ortuño Romero a mediados del Siglo XX, a la escasa pero entusiasta concurrencia, que ha disfrutado de la bravura del becerro, así como del arte del torero. Gracias Gonzalo, por la invitación y la faena torerísima que nos obsequiaste.

Comentaba “El Grande”, que, por la bravura y nobleza mostrada por el becerro, tal vez en lo futuro llegue a ser un estupendo semental.

Y hoy domingo como se anunció previamente, se llevó a cabo en la capilla de San Diego de Alcalá, anexa a la parroquia de San Sebastián Mártir, la Misa Anual a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y a Nuestra Señora de la Esperanza, Virgen de “La Macarena”, que ofició al medio día Fray Sergio Ramos Márquez, ante una gran concurrencia… de vecinos del popular barrio, que acostumbran los domingos acudir a Misa en ese horario.

De taurinos… muy pocos románticos quedan. Sí mi amigo, aún hay varios que torean, se reúnen, hablan porque saben de toros, disfrutan de la fiesta brava, pero… pero no van a Misa. Sin embargo tuvimos el gusto de saludar a novilleros ya en el retiro como Rafael García “Chavalillo”, José Luis Corona “El Coletas”, José Cerezo, Jaime Rodríguez Blancas; aficionados como el profesor y pintor taurino Ernesto Morales, el escultor Juan Antonio González; Ángel Flores. Sabino Monterrosas, Rafael Ramírez con su preciosa familia; también las familias del desaparecido torero poblano Plácido Díaz, desde luego Paco Ortega con su esposa y su muy numerosa, también la del desaparecido Luis Vargas, Lourdes Fentanes.

Han quedado muy lejos aquellas tardes en que se reunían en ocasiones como la que nos ocupa, más de medio centenar entre matadores, subalternos, empresarios, torerillos, novilleros, periodistas, y demás integrantes de la “Familia Taurina”, las vacadas en los ruedos de “El Toreo de Puebla” o bien en la Plaza del Charro, así como las “taquizas” en las corraletas (para evitar los “colados”) y la gran amistad, camaradería que unía a la gente del toro.

Y… ¡Suerte!

 
   

Noticiero Taurino

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