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PEPE DOMINGUÍN APUNTA… LAS EXCLUSIVAS NO BENEFICIAN A NADIE… MARZO 1966.
Por: Redacción.
Fotografía del Autor
Fecha:
2018-10-08 18:47:05

Son un control para todas las actividades profesionales coartan la libre contratación peligro:

La fiesta a punto de convertirse en un monopolio

Don José González Lucas no necesita presentación entre la populosa familia taurina española. Hombre amable, sencillo y cordial, nada presuntuoso. Y a lo saben ustedes...

—A la una y media de la tarde, eso es. Vamos a charlar un poco, ¿eh?

La cita era para el viernes. Y a esa hora punta del Madrid moderno, periodista y empresario se sentaban en el despacho de unas oficinas que éste posee en la Gran Vía. Pitillo que doy y cigarro que me ofrecen. Mientras tanto, el diálogo...

OCHO CORRIDAS DE TOROS SE CELEBRARN EN VISTA ALEGRE
—¿Cómo va la temporada en Vista Alegre? Ya os habéis tirado al coleto cuatro novilladas...

—¡Qué quieres que diga! Hasta ahora, mal. No porque el público se sienta retraído por falta de afición. Ni mucho menos. Lo que sucede es que con vientecillo helador, con frio, los toros no encajan. Es espectáculo de sol. Eso es todo.

—¿Ves el futuro con buenos ojos?

—¡Qué duda cabe! Estoy seguro que desde ahora en adelante, con tiempo radiante, propio para la Fiesta, la asistencia será lógica.

—¿Cuántos festejos van a ofrecerse a la afición este año en La Chata?

—Poco más o menos el mismo número que en la última temporada, o quizá alguno más. Como seguras, siete u ocho corridas de toros y veinticinco novilladas picadas, más las novilladas económicas de la «oportunidad» llegados los meses de calor. De éstas se celebrarán quince novilladas nocturnas, por lo menos.

—¿Número de corridas de toros que consideras para las fiestas de San Isidro?

—Dos. Pero lo que no puedo adelantar son los carteles. Podría citarlos, pero diferirían luego a la hora de la programación oficial. Y eso no está bien.

Con Vista Alegre completan la red de plazas de esta Empresa las de Burgos, Pontevedra y Alcázar de San Juan.

—¿No se acudió este año a ningún concurso más?

—Exactamente; excepción hecha, como es sabido, del pliego presentado en Burgos

LA PLAZA DE BURGOS
—¿Por qué ese interés demostrado por Burgos?

—Soy empresario y es mi obligación acudir a esa clase de concursos. Burgos, por otro lado, está en franco período de crecimiento y, taurinamente hablando, no estaba a la altura y nivel que le correspondía. Pensemos también que con las fiestas de San Pedro y San Pablo se abren las Ferias del Norte, que es, a consecuencia la primera de aquéllas. Reclamaba, pues, un mayor número de corridas. Y ya las tiene, cuatro y una novillada picada.

—¿Opinas que las actuales «exclusivas» pueden restar a la Feria de Burgos un par de figuras?

—No lo creo. No lo puedo creer…

—¿Seguro, por ejemplo, que El Cordobés figurará en aquellos carteles?

—SI, claro. ¿Por qué no va a ir? Se le abonarán los mismos honorarios que en plazas análogas viene percibiendo. ¿Qué motivo puede haber entonces? La afición burgalesa siempre se ha comportado bien con él. No puede, pues, existir inconveniente alguno. A Burgos irán todos los toreros y ganaderías que figuran en el pliego de condiciones. Lo que tampoco puedo adelantar en este momento es la total programación de los carteles.

EL PROBLEMA DE LAS EXCLUSIVAS
—Según tu criterio, ¿a quiénes benefician las exclusivas?

—Creo que a nadie. No son beneficiosas para las Empresas, ni para los toreros y, de rechazo, perjudican al aficionado.

—¿Puedes profundizar en ese aspecto?

—Las exclusivas son un control para todas las actividades profesionales, coartan la libre contratación de los toreros y, muchas veces, sirven para coaccionar en nombre de la fuerza de los diestros y conseguir así fines particulares de los exclusivistas. Al mismo tiempo, las exclusivas son como poner un precio fijo, un techo limitado en las ambiciones de los toreros. Quienes se someten a las exclusivas se someten a un conformismo límite. Puedes decir, sin temor a engaño, que todos los toreros desarrollan ante la afición mucho más sin esa especie de seguro...

—Continúa...

—De seguir así, el toreo desembocará en un monopolio exclusivista. Los grandes empresarios se están fusionando, ocasionando un grave perjuicio para los demás. Esto ha creado un descontento enorme entre los empresarios medios y modestos Los «grandes» no se conforman sólo con las plazas de gran categoría, sino que van al copo de todas. Y los monopolios, ya es sabido, que son perjudiciales para la libre contratación y expresión de los artistas y ganaderos. Repercute hasta en el precio de las localidades. EL «GRAN MOMENTO» DE LA FIESTA
— AI margen de todo eso, ¿cómo ves el momento actual de la Fiesta?

—Muy interesante. Existen muchos toreros buenos y la afición se ha multiplicado, amén de atraer a un respetable número de turistas de distintas nacionalidades.

—¿Mejor la época de antaño que la actual?

—No. Ahora torean mejor y se arriman más que nunca los diestros. No querer reconocer ésto es estar un poco ciego o ser un apasionado de postín.

—¿Qué opinión te merece la última hornada de la torería actual? —Hay que esperar el desarrollo de la temporada para poder enjuiciar con conocimiento de causa. Pero veo con muchas posibilidades a El Píreo, a Fuentes, a Pallarés...

—Sí; pero...

-¿Qué?

—Los toros se continúan cayendo, Pepe.

—Ignoro el motivo. No va conmigo ese aspecto de la Fiesta. Si supiera el «secreto» estarla subvencionado por algún que otro ganadero. Si nada pueden decir al respecto los técnicos en la materia, ¿qué quieres que diga yo? Lo único que puedo asegurar es que cuando el toro se cae. la faena del torero queda restada en méritos. ¿Dónde está, pues, la ventaja de esa flojedad en el ganado para los toreros? En fin...

—¿Partidario del arte o del valor?

— Lo ideal en el torero es que juegue a un cincuenta por ciento con las dos cosas.

NO TODO ES TURISMO
—¿Y los premios? Ahora se conceden más orejas que nunca...

—Ese aspecto de la Fiesta pertenece al público. El aficionado es quien paga el espectáculo y quien lo mantiene. Lo que le gusta es lo que vale, y lo que hay que ofrecer. Y el es, por ende, quien premia o censura, según su criterio.

-Pero los aficionados puros salen casi siempre descontentos de la plaza por el proceder de la masa...

—Puede que así sea. Pero, repito: cada uno tiene su criterio y siempre prevalecerá el de mayor número, el de la masa. Contra esto no se puede luchar.

—¿No será exceso de turismo, que no entiende, en nuestras plazas?

—Yo creo que el turismo cuenta poco a la hora de conceder los trofeos. Hay que pensar que los extranjeros acuden en una proporción de un veinte por ciento...

Y no hablamos más. El último pitillo había caído y con él la charla.
FUENTE: Jesús SOTOS

 
   

Noticiero Taurino

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