Atras


RECORDANDO A LOS DIFUNTOS… 1ª PARTE
Por: Pedro Julio Jiménez Villaseñor.
Fotografía del Autor
Fecha:
2018-10-30 04:44:50

AGUASCALIENTES, AGS. Finales de octubre 2018.

CON TOTAL seguridad omitiré -involuntariamente- a algunos amigos que ya no están entre nosotros. Los años pasan y la lista se alarga, nuestra memoria también resiente las décadas que cargamos, ni hablar, es la ley de la vida y por lo mismo estamos expuestos a navegar por esas muy normales lagunas que dicen son mentales. ¡¡¡Y muy normales!!!

SE ACERCA la fecha en la cual recordamos a los difuntos y desde luego que extrañamos a un montón de buenos amigos, maletillas, novilleros, matadores de toros, ganaderos y subalternos.

COMO OLVIDAR esas largas horas jugando conquián con don Alfonso Ramírez “El Calesero”, con Rafael Rodríguez y con José Gutiérrez Jiménez a quien se le conocía, taurinamente hablando, como “Héctor de Granada”, padre por supuesto, las amenas y didácticas pláticas con el maestro don Fermín Espinosa “Armillita”, las diversiones con Humberto Moro Treviño y a su descubridor Jesús Ramírez Gámez “El Abogao”, a Guillermo González “El Cabezón”, verdadero padre de la actual manera de llevar la Feria, taurina, de San Marcos. Jamás omitiere la sanísima amistad que me dispensaba don Leopoldo Ramos “El Ahijado del Matadero”. Presente tengo a mi estimado Paco Huerta, a los dos Betos Bricio, padre e hijo, a Jorge Avelar “El Trompelio”, a “Chucho” de Anda, a Antonio Contreras “El Chato de Acámbaro”, al cuñado de Antonio Ordóñez, “Chano” Ramos, a don José Miñón “Toriles”, por cierto…

EL ALIAS, “Toriles”, es solo coincidente con el portal Toriles.com, el de mayor antigüedad en territorio nacional y con la titularidad de otro buen amigo, Alfredo Flórez García, quien acaba de cumplir 57 años como fotógrafo, pintor y periodista taurino… ¡Más los que le faltan!... Continuamos…

AÑORO LOS años que conviví con Germinal Ureña y su brazo derecho Fernando Méndez “Magañitas”, ya no veremos el carisma, clase y arte de Fernando de los Reyes “El Callao”, la personalidad de Javier Maceira “El Pichojos” con quien seguidamente, en compañía de Alfonso Pedroza “La Gripa”, chocamos vasos rebosantes de alegres líquidos apendejadores. A Gabino Marín y a Héctor Romo “El Tardo”, Efrén Adame, el “Cordomex”, tío abuelo de Joselito, Luis David, Alejandro, Jorge y Gerardo. A don Celestino Rangel “El Tato”, ganadero de Garabato siempre con los humildes. Extrañamos al matador Rubén Salazar Ávila y sus constantes bromas que nos consentía hacerle, por cierto, hacedor de toreros ya que ayudó a infinidad de jóvenes que llegaron a alternativarse.

EN PASADOS escritos he mencionado al creador efectivo de las escuelas taurinas en Aguascalientes, de la cuadrilla de Niños Toreros de Aguascalientes, don Jesús Alonso, cinco de sus miembros fallecieron, ellos fueron, José Guadalupe Saucedo “La Ratita”, Raúl Macías “El Quemao”, ambos por golpes en el ruedo, Juan, hermano del primero, le sobrevivió muchos años ejerciendo como fotógrafo en cosos regionales, en accidente carretero nos dejaron el picador Isabel y el banderillero Alfredo, ellos hermanos pertenecientes a la larga familia Prado, y el mozo de espadas Víctor Martínez “El Panadero”.

SENCILLO Y humilde en su trato fue José Antonio Picasso “El Zotoluco” mote por su parecido físico con el montado Domingo López, el primero en llevar ese sobrenombre. Siempre pegado a la empresa Julio Saleri, Miguel López el simpático y famosísimo “Pirrín”, el mismo que se dedicaba “a encontrar” ganado bravo y sacar de apuros a empresarios y aficionados que ocasionalmente requerían desde vacas toreadas hasta sementales, las daba al mejor postor y entre broma y broma se embolsaba, extra, jugosas propinas. A quien no le cargaba la mano era a José Luis Ramírez “El Padrino”, empresario y apoderado de trato muy serio y que tanta falta les hace a los noveles.

POR PROPIA voluntad Carlos Herrera “El Chompas”, dejó esta vida, se desespero al ver que no lo programaban y tomó la fatídica salida. Los regiomontanos Juan Silvao y un incomparable amigo como lo fue Jesús “El Güero” Guerra. Recientemente en Puebla Pedro Villalpando, aquí Arturo Ortiz, taquillero y hombre de confianza de varias empresas regionales.

A ESCASOS 50 metros de la plaza San Marcos existía “un aguaje” llamado “El Chubasco”, cervecería de quinta categoría que nos permitía introducir bebidas de mayor “octanaje” como es el tequila, solo “La Gripa” tomaba vodka con leche, terminando de entrenar de sombra en el coso citado, único por aquellos años en esta ciudad, sin fallar nos trasladábamos a ese “pomposo” y sagrado recinto. No recuerdo, pero en el espacio apenas daba cabida a cinco o seis mesas, siempre, en un rincón siempre se encontraba un pequeño grupo de humildes hombres que temblorosos y descoloridos perpetuamente estaban atentos a servir en algo esperando les retribuyéramos con unas monedas o una copa, imperdonable olvidarnos de ellos… Ventura “El Pajarito”, Toño “El Ciego”, “El Ratón”, “El Cordobés”, “El Tiburón” y “Lencho”. Años tenían que el alcohol los había atrapado y no por eso, como Dios les daba a entender, se aparecían en las placitas regionales donde siempre sabían como colarse. Recuerdo lo siguiente…

VENTURA, “EL Pajarito”, tenía un pariente millonario, él rico hombre se aparecía con cierta regularidad, no hablaba con nadie, ahí dormía por dos o tres días entre cajas de cerveza que su pariente le acomodaba minutos antes de cerrar el bar. En cierta ocasión el potentado hombre requería de fuerte cantidad en efectivo, solicitó el teléfono a quien atendía y por ese medio se comunicó con su oficina avisando mandaría a un propio por la nada despreciable cantidad de veinte mil pesotes, claro que Ventura iría, era el más indicado. Pasados varios minutos “El Pajarito” retornó con una pequeña bolsa que entregó a su familiar, de inmediato pagó lo que por días había consumido, solventó compromisos con otras personas que había citado y al parecer ahí, y así, daba por terminados sus pendientes asuntos monetarios. Solo aparentemente ya que al contar lo que debía ir a su cartera, notó un déficit de dos mil pesos, de inmediato reclamó, Ventura alegaba estaban bien las cuentas, agregaba… “Cierto que te faltan dos mil pesos, soy tu primo, no tu empleado, por adelantado cobré mi sueldo de mandadero y así estamos en paz”. El millonario estiró la mano, tomó su botella e invitó medio vaso de vodka a su pariente. Y colorín colorado, todo en santa convivencia.

YA ESTAMOS listos para la siguiente entrega, los amigos fallecidos son muchos, por ahora… Nos Vemos.

 
   

Noticiero Taurino

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