21 septiembre, 2021

ENAJENACIÓN NO ES PASIÓN.

ENAJENACIÓN NO ES PASIÓN. Comentaba en una reunión, con aficionados al toro, que La Fiesta es factor, o por lo menos en teoría debe ser, punto de unión entre personas que comparten un gusto y una pasión común: La Fiesta de los Toros. Pasión más no enajenación. Hitler amó mucho al pueblo alemán, tanto que nombró a esta raza superior a las demás, enajenado de poder y de soberbia. Nerón se dice que encendió Roma privado de cordura, con la plena convicción de volverla a reconstruir más bella que antes.

Comentaba en una reunión, con aficionados al toro, que La Fiesta es factor, o por lo menos en teoría debe ser, punto de unión entre personas que comparten un gusto y una pasión común: La Fiesta de los Toros. Pasión más no enajenación. Hitler amó mucho al pueblo alemán, tanto que nombró a esta raza superior a las demás, enajenado de poder y de soberbia. Nerón se dice que encendió Roma privado de cordura, con la plena convicción de volverla a reconstruir más bella que antes. Un subalterno a su arribo a mi ciudad Tijuana, Baja California, México, me decía: “Es increíble que una ciudad tan próspera cómo esta tenga tan pocos festejos taurinos; hay que promover la fiesta, dar novilladas sobre todo para que salgan nuevos toreros. Esto que se está haciendo en Tijuana es lo que la fiesta ocupa”. Y recordando este comentario me pregunto: ¿Cómo se puede atacar ha quien arriesga su dinero y hace fiesta?. ¿Cómo puedes estar en contra de lo que tanto se pregona y pocas veces se cumple?. Y más difícil aun: ¿Hasta dónde llega la pasión para convertirse en enajenación?. Tal es el caso, en mi sentir, del líder total e indiscutible de una agrupación llamada CONTORMEX, el licenciado Ricardo Zurita quien reside en mi ciudad, Tijuana, y que a mansalva se ha determinado “el salvador oficial” de la fiesta de los toros en México. El defiende los derechos de todos los aficionados a los toros; derecho que le otorga según él, la gracia divina de adquirir un boleto de entrada para un festejo. Para llevar un mejor control sobre aquellos aficionados que emancipa, agrupa a Peñas Taurinas bajo el concepto de CONTORMEX. Pues ahora el licenciado Zurita denigra los esfuerzos del aficionado Alonso Sánchez que se ha dado a la tarea de dar un serial de novilladas en Tijuana; argumentando un supuesto servilismo de Alonso hacia la empresa ETMSA, quien daba festejos taurinos en esta fronteriza ciudad hasta hace un par de años. Es cierto cómo pregona Zurita, que él promovió la no demolición de la Plaza El Toreo de Tijuana, pero más cómo acto protagónico que con argumentos válidos de nombrar aquella estructura, monumento nacional; y es que en honor a la verdad: ¿El pensaba pagar a los dueños de la plaza el valor comercial de la misma sí se hacía monumento?. ¿En cabeza de quien cabe que 14 millones de dólares, valor aproximado de El Toreo con todo y terrenos, se van a dejar congelar por los caprichos de algunos aficionados? Zurita, dijo e insistió, que era por el bien de la fiesta pero en verdad: ¿Qué suceso histórico se dio en El Toreo?. ¿Qué aportaría al breviario cultural del ciudadano, no aficionado a los toros, en tener la plaza aun erguida?. ¿Si fuera la plaza de él, la donaría?. Estas son preguntas que acusan las razones de Ricardo Zurita de sobremanera. De la misma manera que amenazó en demandar a mi persona y a otros aficionados que no apoyábamos su maquiavélica postura de imponer su voluntad al sentido común y nos acusó de ser sirvientes de ETMSA. Ah, pues ahora le embiste ha Alonso Sánchez publicando un artículo no sólo calumniándolo, sino criticándolo por no estar de acuerdo con él y arriesgar su dinero y dar novilladas. ¿Salvador de la fiesta? No creo. ¡Pasión Ricardo, no enajenación!, eso le hace falta a la fiesta.

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