UN PASO PARA ADELANTE, Y DOS PARA ATRÁS.

Siempre he sostenido que el tipo de torero que busca el grueso de la afición mexicana, es aquel que no sólo sea artista sino que capture su imaginación y lo convierta en alguien más grande que la vida misma; es decir casi en superhéroe. Dicho personaje por ende debe contar con todas las características apropiadas cómo son venir de clase baja, haber sufrido para lograr las oportunidades y, esto es clave, tener sus detractores o los villanos de la historia. De algunos años para acá, Rodolfo Rodríguez “El Pana” llenaba todas los requisitos al dedillo, sobre todo después de aquel “milagro del 7 de enero” de 2007. Esta fecha fue muy importante para la vida taurina de “El Pana”, pues por una tarde y quizás única ocasión unificó criterios. Los que todo lo saben tuvieron que reconocer que al igual que a todos nosotros los menos letrados en materia taurina, también se les hizo un nudo en la garganta cuando Rodolfo bordó el arte junto con su colaborador, “Rey Mago”. Y se creo la leyenda, pero ahora no promovida en solitario por Rodolfo Rodríguez “El Pana”, antes vendedor de gelatinas y panadero que torero, sino que el pueblo le concedió la gracia de tomarlo bajo sus brazos y creer que todo sueño es posible, inclusive hasta que un hombre sexagenario se convierta en héroe nacional. Pero siempre, Rodolfo batalló con el consumo de alcohol, al grado de que no cumplía sus contratos (ahora cuantiosos en frecuencia y dinero) por andar en la juerga. Con mucho gusto y esperanza vimos que Rodolfo se recluyó hace algunos meses en un centro de rehabilitación para lidiar a muerte contra ese vicio, hacia fines del año pasado. El 15 de marzo reapareció en Pachuca Hidalgo en una corrida goyesca. Antes de su reaparición hizo la ronda por algunos programas de televisión y radio, hablando de su enfermedad y su retorno a los ruedos. Recuerdo que una entrevista afirmó: “El alcohol aun me llama todos los días pero yo me hago el sordo”. Dicen quienes presenciaron el festejo que a pesar de lo fuera de sitio que se mostró, el duende aun le sobrevivía. Y este domingo 22 de marzo pasado, no asistió a darle la alternativa a Juan Luis Silis en su tierra, Apizaco, Tlaxcala. ¿Razón o motivo? Todo deja entrever que Rodolfo tuvo una recaída. ¿Volverá a torear El Pana? Las apuestas están en su contra y la gente muy cercana a él se le ve decaída y desalentada. ¡Venga pues brujo! A comprobarles de nuevo a todos que los milagros son posibles y que estos pasos pa’enfrente y pa’atrás sólo son un tropiezo. Sigo apostando por ti, porque aunque no comulgo con muchas de las cosas que haces dentro y fuera del ruedo, un domingo 7 de enero mientras toreabas, me hiciste llorar.

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