YA VIENE Y YA SE VA FERMÍN IV…

En esta semana hemos tocado el tema de los novilleros mexicanos, sobre todo de aquellos que andan por España, y reconozco que estaba olvidando al más joven de ellos, al que inclusive ni siquiera lo han debutado de manera profesional… Desde luego que habló de Fermín Espinosa Díaz de León, el nieto de “El Sabio de Saltillo”, llamado también como “El Maestro de Maestros”, por supuesto hijo de Fermín Espinosa Menéndez y de doña Marcela, y quien por la amistad con Julián López, “El Juli”, por cierto padrino en su primera Comunión el 30 de abril del 2005, fue invitado a ser alumno en la escuela que el español tiene por aquellas tierras… Pues ahora conocemos que el permiso legal para estar fuera de México se le vence por estos días y habrá de regresar al lado de los suyos solo por unos meses, retornando por allá de octubre y entonces volver a la preparación que nos indica lógicamente, el quinceañero estará participando en las iniciales y formativas novilladas sin picadores a mediados del 2010… Tengo entendido que fue el mismo “Juli” quien hace la invitación al ahijado y que es tratado como uno mas de la familia López Escobar y no es de dudar, Fermín tiene un muy bonito carácter y se hace querer por quienes lo tratan, por lo mismo no hay porque hacer una excepción en este caso y de que la continuación de amistad entre dirigente y becario se mantenga… Imagino es Fermín de los alumnos mas aventajados, pues tenemos que recordar que llegó con suficiente disposición, con las enseñanzas del padre y del tío Miguel, genes y carácter los tiene y ahora todo será cuestión de tiempo, el sabio tiempo que pide y exige preparación, dedicación, sacrificios personales y familiares, el Dios Cronos que no sabe de amistades o parentescos y que pone orden en nuestras vidas… tarde o temprano… A pesar de que poco lo he tratado, confío que el temperamento de Fermín IV lo sacara adelante, que la dinastía continuará y muy pronto pase este joven a engrosar la lista de buenos toreros con los que siempre hemos contado por México. ¡Apuesto por él!. Suena bonito, Fermín IV. Esperamos él le adquiera un agregado de esos muy rimbombantes para la publicidad, pero sobre todo, que se gane el que se gane, el que se le adjudique, sea con base a su quehacer en los ruedos… Si “Carmelo” se asomaba desde el cielo para ver torear a Silverio, ni duda tengo que le hará “un campito” al maestro de su hermano, a don Fermín, y ya estará cuidando a su tocayo y nieto, al que le hereda nombre y deseamos también un poco de su sabiduría… Pero no puedo ni debo despedirme sin antes mandarles un saludo a sus señores progenitores, a doña Marcela y a Fermín, augurándoles más éxitos que sustos… si es que pueden vivir así los padres de los toreros… Nos Vemos.

Deja un comentario