14 junio, 2021

RECORDANDO LA FERIA DE ABRIL DE SEVILLA DEL 2009: POCOS TRIUNFOS Y UN FRACASO GANADERO…

6ª parte… Con dos orejas: “El Juli” y Alejandro Talavante… “El Juli”… “El Juli” hizo una de las faenas más meritorias del mal ciclo ferial del 2008, y aun así entró en la Feria de Abril del 2009, como la gran figura del toreo que es, pero sin el protagonismo que merece.

6ª parte… Con dos orejas: “El Juli” y Alejandro Talavante… “El Juli”… “El Juli” hizo una de las faenas más meritorias del mal ciclo ferial del 2008, y aun así entró en la Feria de Abril del 2009, como la gran figura del toreo que es, pero sin el protagonismo que merece. Sin embargo, el madrileño con sus triunfales actuaciones ha tenido un protagonismo más importante que otros diestros que se habían anunciado a sones de bombo y platillos. Sus actuaciones, en conjunto han sido quizás las más regulares y relevantes del ciclo, pues ha matado cuatro toros en dos corridas y ha triunfado fuertemente en tres de ellos, al cortarle una oreja a dos y a un tercero le completó su mejor faena, pero por pincharlo perdió dos posibles orejas más una salida por la Puerta del Príncipe. Ha sido el maestro más cercano a conseguir esa honrosa salida. Aun así dio una de esas vueltas al ruedo que valen por una docena de trofeos. En este caso “El Juli” con esa vuelta se ha ganado el corazón de los sevillanos, aunque no los de los miembros de los diferentes jurados que decidieron ignorar a este figurón del toreo para la concesión de premios. Julián actuó en los festejos del 25 y 27 de abril. La primera tarde se enfrentó con dos astados de “El Ventorillo”, el primero que arrollaba más que embestía y un segundo noble pero con algo de salsa picante. En ambos demostró ser el grandioso super-torero en que se ha convertido, un valiente maestro que atesora una sapiencia torera que le permite con firmeza dar la perfecta lidia a cualquier cornúpeta al que se enfrente. Pero dominar para él no es todo, sino un anticipo para luego completar clásicas faenas, en las cuales con manos bajas y perfecto juego de muñecas y cintura engrana series de pases básicos para coronar esos logros con sutiles adornos que consiguen el pellizco, no necesariamente por el toque artístico, sino por la perfección de la ejecución de esos suertes. Y todo esto lo consigue por poseer una voluntad férrea y una casta sin límite que le ha hecho permanecer en la cumbre por once temporadas como matador de toros por mucho que empujen sus compañeros. El lunes 27 de nuevo con dos astados de Daniel Ruiz de opuestas condiciones, el primero de su lote noble y bravo, y su segundo un cobarde mirón y andarín que ofrecía dificultades. Con este no le valió a buena lidia ni la voluntad que el matador puso en su intento de lucimiento, pues la faena no tomó cuerpo y al matar de dos pinchazos y estocada, el público silenció su inteligente y voluntarioso hacer. En cambio, antes ya “El Juli” ya había dado otra lección de buen torear lidiando a su primer toro. Había comenzado luciéndose con el capote con lances de recibo y en un quite. Dejando al toro casi sin picar, con la muleta lo dominó primero para luego lucirse con series de pases barriendo el albero con los bajos de su muleta en un par de series de naturales y, aunque fuertemente molestado por el viento, poco a poco metió al toro en la muleta, mimándolo por sus justas fuerzas. Después de adornase remató al animal con una buena estocada, para llevarse una oreja. “El Juli” le ha dicho a los sevillanos que tienen que contar con él como base del abono para la próxima temporada… Alejandro Talavante… Talavante toreó el sábado 25 y el jueves 30 lidiando dos toros de “El Ventorrillo” en la primera corrida y se enfrentó con dos endebles astados de “Torrealta” en segundo festejo. En la lidia de su primer toro de “El Ventorrillo” su excepcional y emocionante hacer nos recordó ese joven chaval que en la feria del 2007 se ganó a los sevillanos, y en la lidia de los otros tres toros, su desatinadas y al parecer desinteresadas actuaciones se asimilaron a sus actuaciones en la feria anterior, cuando parecía haber perdido ese especial toque que tienen los diestros grandes y populares. Su primer ‘ventorrillo’ fue una astado noble y bravo con las añadidas cualidades de tener movilidad y transmisión. Con este material el extremeño llevó la emoción a los tendidos, toreando verticalmente y con los pies asentados en la arena. Así, arrastrando la muleta consiguió dibujar naturales en los que los pitones le rozaban los tobillos, y cuando parecía iba ser cogido, con imperceptibles toques llevaba largo al entregado animal en una moción casi circular, terminando el pase a su espalda. El extremeño ligaba los pases de tal manera que era difícil saber cuando uno comenzaba y otro terminaba. Faena de privilegiado que, al rematarla de una buena estocada, nos hizo pensar que habíamos recuperado al torero que se amaneró y adocenó la pasada temporada. Se llevó dos orejas y dio una aclamada vuelta al ruedo. Pero esa grata impresión no perduró, pues con el otro ‘ventorrillo’ y con los ‘torrealtas’ volvimos a ver al Talavante sin rumbo, falto de ideas al enfrentar a animales que, aunque tenían dificultades, estas no eran insuperables. Esperemos que durante el resto de la temporada perdure el Talavante genial que sonriente daba la vuelta al ruedo con las dos orejas apretadas en sus manos… Continuara.

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