15 junio, 2021

RECORDANDO LA FERIA DE ABRIL DE SEVILLA DEL 2009: POCOS TRIUNFOS Y UN FRACASO GANADERO…

7ª parte… Con una oreja: “Morante de la Puebla”, Daniel Luque, Curro Díaz, Salvador Cortés, Luís Bolívar, Matías Tejela y Juan José Padilla… “Morante de la Puebla”…

7ª parte… Con una oreja: “Morante de la Puebla”, Daniel Luque, Curro Díaz, Salvador Cortés, Luís Bolívar, Matías Tejela y Juan José Padilla… “Morante de la Puebla”… “Morante”, al igual que el “El Cid” y Manzanares, toreó tres tardes en el ciclo ferial, el jueves 23 lidiando ‘victorinos’, el domingo 26 enfrentándose con dos toros de “Jandilla” y el martes 28 a dos pupilos de Juan Pedro Domecq. El jueves se dio la corrida más anticipada del serial: el mano a mano entre “Morante de de Puebla” y “El Cid”, las dos figuras sevillanas más importantes del momento, y nada más y nada menos que lidiando un encierro de los ya legendarios toros de Victorino Martín. Había cierta morbosidad pues al torero de Salteras se le considera ser un especialista en ‘victorinos’ y al de la Puebla un artista, con la reputación de no ser un torero de pelea. Por lo tanto, algunos esperaban que Morante no respondiera al reto y que “El Cid” triunfara amaestrando a los ‘victorinos’. Sin embargo no sucedió ni una cosa ni otra, pues los toros fueron impresentables, flojos y mansearon, además, aunque presentaron innumerables dificultades para su lidia, no fueron las alimañas tobilleras que asustan al público y a los toreros. La percepción general era de que en cierto modo la confrontación entre los espadas había sido beneficiosa para Morante, al espada sobreponerse a las circunstancias, ya que se vio a un torero lidiando con técnica y firmeza, sin inmutarse, valiente y con habilidad buscándoles las cosquillas a sus difíciles toros. Su solo fallo fue con el uso de los aceros, y su gran momento fue la singular y artística manera de lancear al quinto astado. Por otro lado, ni “El Cid” ni ningún otro torero conocedor de este hierro hubieran sido capaces de lucirse esa tarde con las caricaturas de incómodas alimañas que salieron por los chiqueros ese jueves. Así que sin triunfar pues, el oír dos silencios en sus dos primeros toros y una ovación al terminar con el quinto no huele a gloria, el diestro sevillano ganó mucho, pues sus paisanos comenzaron esa tarde a apreciar la técnica, el valor y la voluntad que antes Morante no manifestaba a menudo en los ruedos… Y esa técnica, voluntad, valor y firmeza, lógicas en una figura del toreo, fueron las cualidades que Morante exhibió en sus dos otras actuaciones, y en esas ocasiones fueron acompañadas por la excepcional clase y arte de su toreo, de todos muy conocidos. Sus más brillantes momentos en que su toreo grande lució se realizaron en dos faenas, una al quinto toro de “Jandilla”, lidiado el domingo 26, al que le cortó una oreja, y la otra era la faena que el martes 28 le bordó al tercer toro del paupérrimo encierro de Juan Pedro Domecq. A este toro lo pinchó, por lo que se le fue la oreja. No obstante dio una vuelta al ruedo, aclamada por un cariñoso público que había descubierto en su ídolo otras cualidades toreras aparte del arte. Como una coletilla, se debe añadir que varios jurados han declarado a Morante como el autor de ‘la mejor faena de la Feria’ y del ‘mejor toreo de capa’… Daniel Luque… Daniel Luque, otro sevillano, hacia su presentación como matador por haberse suspendido por lluvia la corrida de la feria del 2008 en donde la debiera haber hecho. La hizo sin suerte en el festejo el 24 de abril. Se lidió un descastado encierro con el cual los maestros Ponce y Castella buscaron el lucimiento sin conseguirlo, como tampoco el sevillano brillo en el toro de su presentación, excepto por su buen toreo de capote. Con el sexto, un astado también manso pero con más trasmisión, el debutante volvió a lancear con gallardía, y con la pañosa hizo un gran esfuerzo para buscar el triunfo. Sin embargo, la faena fue compuesta a pedazos en varios terrenos del ruedo, en donde el manso buscaba las querencias. El torero, no obstante, en algunos momentos, consiguió dar muestras de tener buenas maneras, además de decisión y firmeza. Mató de una estocada y al toro tardar en doblar se oyeron dos avisos. A pesar de ello el público reconoció la entrega del matador y lo hizo salir al tercio a saludar… Aun peor fueron el ganado y los resultados en su segunda actuación en la tarde del 29, pues los cuatro primeros toros del “Puerto y Venta de San Lorenzo” y un sobrero de Gavira no dieron ocasiones ni a “El Cid” ni a Castella ni al mismo Luque en el tercero para hace algo notable. Así que, después de casi tres horas de aburrimiento y con algunos espectadores abarrotados en las salidas del coso, salió un astado impresionante, que poseía tanta mansedumbre como los cincos anteriores, y al mismo tiempo algo de genio y peligro. Los lances del espada hicieron que algunos espectadores volvieran sus asientos. Entonces el estilista sevillano, sabiendo que era su ultima oportunidad, decidió echar mano al valor, la voluntad y a la técnica para hacer una faena sin florituras ni continuidad. El público apreció el esfuerzo, y al diestro matar con efectividad, lo compensó con una oreja de poco peso, pero que el diestro se la había ganado con valor, firmeza y tenacidad… Continuara.

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