21 septiembre, 2021

EL VIEJO VESTIDO DE TOREAR COMPARTIDO EN CELAYA.

Tengo la suerte de ser amigo de Jesús Guerrero Falcó y a la vez él tiene la fortuna de contar con el suficiente tiempo para hacer con “Cronos” lo que le viene en gana, 24 horas al día para disfrutar de su bien ganada pensión y dedicarse… a no hacer nada…

Tengo la suerte de ser amigo de Jesús Guerrero Falcó y a la vez él tiene la fortuna de contar con el suficiente tiempo para hacer con “Cronos” lo que le viene en gana, 24 horas al día para disfrutar de su bien ganada pensión y dedicarse… a no hacer nada… Ya trabajó lo que le marca la ley y ahora disfruta su vida dedicándole las horas enteras a una pequeña granjita de su propiedad, por los rumbos del aeropuerto local. Diariamente está al pendiente de su huerto familiar, de sus arbolitos, de los espacios verdes, de sus plantas, de su corto sembradío de todo tipo de chiles, de jitomates, de melones, de pepinos, de calabazas, pero sobre todo de la lectura taurina y como suelo ser de vez en cuando “su ayudante” en ese difícil arte… de no hacer nada, pasada tarde comentábamos los alias de los toreros, entre otras tantas cosas que la libertad del horario nos lo permitía… Antes de recordar los sobrenombres, permítanme decirles que Jesús ayudo a varios jóvenes, expuso su dinero y hacia empresa, de la pueblerina, de la buena, de la que ve por el torero humilde, no por el encumbrado, no de esos antiquísimos cheques al portador, nada de eso, lo hacia por el torerito jodido, por el que se presenta con la taleguilla remendada, el capote parchado, los de muletas descoloridas, inclusive cuenta lo siguiente… “Estábamos anunciados para matar cuatro vacotas por los rumbos de Celaya, Guanajuato, en un lienzo charro, Paco Bonilla, Nacho Camacho, uno de los hijos del matador Antonio Velásquez y yo. La lana escaseaba y mi ilusión era vestirme de torero, ropa de luces no tenía pero me llevaba bien con Paco, nos pusimos de acuerdo entre nosotros y acordamos mentirle al señor juez de plaza, la H. Autoridad, supuestamente sufría de una enfermedad estomacal y me estaban atendiendo en la ambulancia que para el evento estaba estacionada muy cerca, motivo por el cual no iba a partir plaza y no hubo mayor problema, puntualmente se escucho que la vacada comenzaba… Por supuesto que tuve el suficiente cuidado de no dejarme ver, me escondí en una de las corraletas y segundos después a que Paco terminaba con la vida de “su enemiga”, muy disimuladamente llegó hasta ese lugar y de inmediato “hicimos el cambio”, así logré cumplir con “mi compromiso” y además de manera “muy elegante, torear vestido de luces que la verdad parecía “de velas”, el vestido ya estaba muy “toreado”, muy palmado”… Jesús lo platica de manera sabrosa, y emocionado con el recuerdo, lo disfruta, se le nota… El calor aprieta, sorbos de agua helada, cortos viajes a revisar el riego por goteo, a estar pendiente de su ayudante, “El Negro”, quien cuida del terreno, limpia los surcos de la mala hierba, pizca los picantes, esta en constante movimiento, cuelga cuadros, claro que de temas taurinos, mas helada agua y continuamos con lo de los alias… Palabras “del hacendado”… “Ahora que nos ha olvidado la cuestión atmosférica, se refiere a la escasez de lluvias, me recuerdo que hemos tenido “Ciclones”, Arruza, “Volcanes”, Rodríguez, “Soles”, Montani el peruano y Carlos Málaga, el venezolano, un zoológico, Eduardo Rivas, “El Pato”, Joselito Huerta, “El León de Tétela”, Juan Silvetí, “El Tigre de Guanajuato”, Paco Gorráez, “El Cachorro”, “El Cóndor”, César Faraco, un “Palomo”, Linares, un “Ratón”, Antonio Velásquez también apodado “Corazón de León”, por lo valiente y ser nativo de León, Guanajuato, han existido “Pajaritos”, “Zorras”, “Camellos” y toda la fauna habida y por haber”… Le causa risa que yo agregue que siempre han existido los dinosaurios, me enseña una gran cantidad de libros, de revistas, de folletos, y aquí es donde cabe la pregunta siguiente… ¿Por qué es que dejaste de hacer empresa?… “La situación económica no esta para arriesgar el dinero tan fácilmente, tienes que cuidar lo poco con lo que cuentas y la verdad no hay en la actualidad un muchacho que solamente te demuestre actitud, yo lo hacia con amor y afición, no se me quita ni se me quitara, todavía en veces me piden los acompañe y lo hago con gusto, he ido a Acapulco, a Vallarta, a pueblos aquí cerca me gusta, me distraigo, estoy en lo mío y yo encantado de la vida”… Esto es cierto, allá, por una orilla, por donde guarda “tliches”, por donde están las palas, los picos, las mangueras, notamos un “aparato” para tirarse a matar, seña inequívoca de lo que he constatado, las largas mañanas y tardes que pasan de vez en cuado algunos principiantes que se van a la soledad a entrenar… Les digo que falta tiempo para conversar con este hombre, tiempo, y espacio, para compartirles nuestras agradables, y ventiladas largas charlas camperas, ya habrá tiempo, tiempo, tiempo es lo que necesitamos, por hoy creo que fue todo pero les repito que con esa biblioteca con la que cuenta, es una enorme surtidora de datos interesantísimos que ya estamos leyendo para pasárselos. A eso se llama “investigación”, no “copia”, menos “ratería”… Nos Vemos

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