JORGE LÓPEZ YÁÑEZ… SU FOTO LE DIO LA VUELTA AL MUNDO.

Por los finales de los años cuarenta, en el Distrito Federal, habitaban varios estudiantes universitarios, nativos de esta ciudad de Aguascalientes, algunos cursaban la carrera de Ingeniería Civil y todos ellos muy buenos aficionados al toro… Sobresalía por su simpatía, por su carácter, por sus bromas, por su desparpajo Jorge López Yánez, se gano por supuesto el alias de “El Vago”. Estudiantes al fin, la bonanza monetaria solo se les notaba a principios del mes, cuando de la casa paterna les giraban el dinero necesario para su supervivencia y con ella hacían malabares, “se robaban” algo de los gastos y no era para otra cosa mas allá que de guardar para el boleto de las semanales novilladas en la casi recién inaugurada plaza México… La tarde a comentar, era forzosa su presencia, en el cartel estaba Rafael Rodríguez que por radicar es esta ciudad por muchos años, se le consideraba como local y había que estar presente, además era el triunfador de la temporada. Rodríguez no les falló y vino el éxito, desde luego que “la porra” que estaba formándose involuntariamente, hoy conocida, y reconocida, como “La Porra de Ingenieros”, de inmediato pegaron el salto al ruedo para cargar al torero en hombros y así sacarlo del coso. Habían comido bien esa tarde antes de ingresar al tendido, con seguridad algún liquido amarillento y espirituoso llamado cerveza les ayudo a pasar los ricos antojitos que se expenden a las afueras de los cosos, agreguémosle la euforia y nos dará como resultado que mas tarde se metieron a la cama y durmieron como osos invernando… Muy de mañana se preparaban para asistir a la lejana “Universidad Autónoma de México”, al preparar la ropa limpia, traspasar llaves, papeles y dinero al nuevo pantalón y saco, don Jorge se dio cuenta que había perdido su cartera y por lo mismo prefería quedarse en casa, no contaba con dinero para el transporte y algo para pagar que comer mas tarde. Sus compañeros no le creyeron y se fueron saliendo uno a uno. Así como salían, así regresaban pero con una sonrisa de oreja a oreja, le daban palmaditas en la espalda, en los hombros y hasta le invitaban a desayunar, todo era para él un misterio, sospechaba una broma o inclusive que le dijeran que la pérdida de su cartera había sido solo una broma y se la regresarían, en esos momento es que una amistad, que no habitaba el departamento, llega con un periódico de circulación nacional y en la portada la grafica que adjuntamos a esta columna en la que se ve y nota claramente al estudiante de ingeniería cargando al torero, al lado un policía y un jovencito descaradamente apropiándose de la cartera… Años posteriores el mismo don Jorge me platicó la historia, $15,00 de aquellos años eran mucho, era su gasto semanal, no los recuperó pero se hizo famoso a nivel mundial… La desaparecida revista, LIFE, en su edición norteamericana, le dedico una de sus portadas, en bares, restaurantes y otros sitios europeos la llegue a ver en infinidad de sitios y ciudades… Don Jorge murió ya hace varios años, ingeniero de profesión, con hermosa locura por todo lo taurino, aficionado practico, excelente conversador, mejor amigo, se autonombraba como “cargador de toreros”, y todo esto viene al caso ya que uno de sus nietos debuta en España la próxima semana, Juan Pablo Sánchez, lógico pues que su segundo apellido sea… López… Por cierto que el mayor de sus hijos, con el mismo nombre, es uno de los barítonos mas reconocidos a nivel internacional… Nos Vemos.

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