18 septiembre, 2021

LA OREJA DEL BANDERILLERO “REDONDO”.

En Huelva hubo un buen banderillero apodado Redondo, que tenía una novia más sorda que una tapia y que no faltaba nunca a las corridas donde su amor actuaba…

En Huelva hubo un buen banderillero apodado Redondo, que tenía una novia más sorda que una tapia y que no faltaba nunca a las corridas donde su amor actuaba… Resultaba digno de verse y oírse el jaleo que armaba en el tendido la moza mientras Redondo estaba en el ruedo. Lo llamaba a gritos, le tocaba palmas a la menor ocasión y lo alababa exageradamente… Un día puso “Redondo” un soberbio par de banderillas y después de una buena faena de su matador, el público pidió la concesión de una oreja… La joven enamorada sacó su pañuelo blanco y se puso a gritar como una posesa: -¡La oreja para Redondo, la oreja para Redondo!.- … Uno de los vecinos de la localidad de la sorda que ya estaba harto de tantos gritos y bulla, se le acercó al oído y le dijo: ¡Calla, loca. La oreja para ti, que te hace más falta que a Redondo!… (Anécdota extraída del tomo 1 de la enciclopedia taurina El Cossío)

Deja un comentario