15 junio, 2021

PARECE DE CUENTO LO QUE PASA EN EL D. F., CON LA FIESTA BRAVA.

Todo hace suponer que el problema suscitado el pasado domingo en la plaza de toros México, deberá tener repercusiones a nivel nacional, por lo menos así se ha sentido

Todo hace suponer que el problema suscitado el pasado domingo en la plaza de toros México, deberá tener repercusiones a nivel nacional, por lo menos así se ha sentido, en cuanto a declaraciones hechas por las diferentes agrupaciones de taurinos de México, la mayoría está de acuerdo con la suspensión de las novilladas, así no hay asido la mejor forma en cuanto a los acontecimientos dados tanto por el empresario como por la autoridad en el mismo palco de la México, donde se sabe que ambos se dijeron palabras altisonantes, cosa que como autoridad el juez Ricardo Balderas, no debió de contestar a los insultos e improperios del empresario, simplemente debió limitarse a consignar lo acontecido y ponerlo en manos de quien corresponda en la Delegación Benito Juárez… Sin embargo, hemos investigado y resulta que no había ningún policía como antaño debería de tener el juez de plaza a sus órdenes. Cosa que deja mal parada a la Delegación Benito Juárez y a su delegado, que por lo visto no tiene interés alguno, y menos ahora que está por salir de ese puesto, en ayudar o proteger a sus representantes como autoridad… Tampoco había policías en el callejón como debería de ser en este tipo de espectáculos o simplemente, como se hacía antaño, aunque eran otras épocas, solo se tenía como les decían antes, un gendarme a las órdenes del jefe de callejón y otro para servir y acatar instrucciones del juez de plaza, tampoco claro tantos policías como en otros trienios delegacionales donde había más policías que público… Pero en fin, la conclusión es que no hay ni orden, ni respeto, no solo entre las autoridades y la empresa, sino que tampoco en la Delegación y en el Departamento del Distrito Federal o como se le llame ahora al Jefe de Gobierno, que por lo visto no le importa en lo más mínimo la fiesta brava como espectáculo mismo que da trabajo y deja impuestos a las arcas del D. F… Qué lástima que se halla que llegar a estos límites de encuentros entre la empresa y las autoridades, pero la culpa la tienen ellos mismos, la autoridad por no ejercer su trabajo, y la empresa por no tener el apoyo de su gremio, teniendo que actuar por mutuo propio al no poder contar con profesionales en el palco de autoridad. Y esto, gracias a que quien ha estado inmiscuida en las decisiones para nombrar jueces de plaza, es la Comisión Taurina del D. F., que no ha sido NUNCA el verdadero apoyo al Jefe de Gobierno del D. F. y menos de los aficionados, todo porque son unos parias que solo quieren vivir del protagonismo y no de la verdadera defensa de la fiesta brava, que es para lo que deberían de estar. Qué lástima por la fiesta y por todos los que viven de ella y para ella. ¡Y el público, bien gracias!… ¿Cuándo se terminará este cuento?.

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