12 junio, 2021

ANDRÉS BLANDO, EL TORERO “SIN CORNADAS” Y SE LLEVÓ UNA MUY GRAVE.

Fue Andrés Blando un torero al que le sucedieron cosas sui generis, casos únicos y desagradables en su vida taurina…

Fue Andrés Blando un torero al que le sucedieron cosas sui generis, casos únicos y desagradables en su vida taurina… La tarde de su alternativa sufre la cornada Alberto Balderas, en un toro que le había tocado en suerte a José González, “Carnicerito”, del merito Tepatitlan, Jalisco, y que le quita la vida al llamado “Torero de de México”… Conocí bien a don Andrés, de buen carácter, jovial, pero siento que nunca se sobrepuso a la tragedia vivida en “El Toreo de la Condesa” y por lo mismo su carrera como matador jamás despego con la fuerza que se podía esperar con un novillero con su clase… 29 de diciembre de 1940 fue la fecha trágica, el joven al que ayudaba el pintor valenciano, Carlos Ruano Llopis quedó en temporadas anodinas, pocas corridas sumaba, pasaban los años y todos comentaban que a pesar de las pocas fecha firmadas desde la corrida de su alternativa, nunca le hirieron los toros… Pero llegó el 12 de septiembre de 1965 y en Tijuana, Baja California, se anunció su despedida, a todo mundo le llega la hora de decir adiós y don Andrés no fue la excepción, todo transcurrió de maneras correctas durante el festejo y rodando el cuarto de la tarde el torero se fue al centro del redondel en donde se le corto la simbólica coleta y pareciera que terminaba su carrera con un final feliz el hombre al cual nunca jamás le hirieran los bureles en mas de 30 años de exponer la vida… Como corresponde al primer espada, Andrés Blando permaneció dentro del ruedo como director de lidia, la plaza llena y dentro de ella el destino estaba presente, nunca falta, es nuestra sombra, nuestro eterno compañero, el gemelo que todos tenemos desde el momento de abandonar el vientre materno, el destino, el destino tan misterioso, tan impenetrable y que le tenia una sorpresa en el ultimo toro de la corrida y que desde luego no le pertenecía lidiarlo y exactamente él, el burel ultimo que veía vestido de torero y pisando el ruedo de un coso, le infirió grave cornada al atravesarle uno de sus muslos… Fue Andrés Blando un buen torero al que su sino no le permitió destacar como lo preveía Carlos Ruano Llopis… Nos Vemos.

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