22 junio, 2021

PRUEBA NO SUPERADA.

Hace unos días me tocó ver a 3 de los novilleros punteros con los que cuenta la tauromaquia mexicana lidiar una corrida de toros (no novillada, CORRIDA DIGNA DE CUALQUIER PLAZA).

Hace unos días me tocó ver a 3 de los novilleros punteros con los que cuenta la tauromaquia mexicana lidiar una corrida de toros (no novillada, CORRIDA DIGNA DE CUALQUIER PLAZA). Los vi desbordar en momentos entusiasmo y ganas de ser; pero a la vez noté una casi nula comprensión de lo que significa una faena de aliño por parte de la tercia y los que es pelear auténticamente con un toro que no quiere tomar muletazos largos y en redondo, sino que desea seguir cuanta cosa se lo ponga por delante y hacerse de ella, reservándose en ocasiones las embestidas para hacerlo de pronto y de manera abrupta. Más que nada comento todo esto no para reprimir a los chavales. Más bien pongo en alerta a quien lleva sus intereses que a estas alturas es aceptable estar trabajando sobre las distancias adecuadas y los terrenos propicios para las faenas, así cómo encontrar ese sello que los distinga de los demás; pero no saber cómo irse de la cara del toro entre machetazo y machetazo con elegancia torera y sin espanto, eso ya se debe saber, sobre todo si se están presentando en los principales cosos del país. De la misma manera cuestiono a los apoderados de los muchachos qué a sabiendas de estas carencias los exponen ante una corrida que le pone al mejor y experimentado matador de toros “las peras a veinticinco”. Tal fue la falta de resolución de los chavales que en momentos se les veía desdibujados viendo hacia el callejón en busca de sugerencias de parte de sus asesores. Y esa tarde noche se validó más que nunca que “los novilleros deben torear novillos”, nada más ni nada menos; de no ser así no sólo se corre el riesgo de que se lastimen físicamente, sino algo más grave aun desde el punto de vista de sus aspiraciones, sobre todo cuando no están preparados para justas mayores: Un daño mental que les provoque no confiar en sí mismos y no les deje pensar claramente frente a la cara del toro. Esto lo he visto muchas veces sobre todos cuando los chavales inician en la carrera y no es válido que en cierta etapa pongan en riesgo lo que puede ser una carrera prometedora. Esa tarde fue el equivalente de poner al hijo menor del súper campeón mexicano Julio César Chávez con Paquiao u otro as del ring. Ahora si a eso la aunamos que uno de ellos toma la alternativa en un par de semanas, el foco rojo debe encenderse pues se corre el peligro, lo repito de nuevo, de enterrar un buen prospecto por falta de una buena visión profesional que se supone les acompaña… Nota de la redacción; Manuel, “El Funo”, se refiere a Manuel Juárez, “El Poeta”, a Santiago Fausto y a Jaime Ruiz, los bureles lidiados fueron de “Arroyo Hondo”…

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