16 junio, 2021

RESUMEN DE LA FERIA DE ASTE NAGUSIA-2009 DE BILBAO, ESPAÑA

2ª parte… Examinando los resultados de las ocho corridas de toros, los números muestran que de las 48 faenas ejecutadas por los 17 espadas, 1 fue abroncada, 11 fueron silenciadas, 30 ovacionadas con o sin salidas al tercio, 2 premiadas con vueltas al ruedo sin trofeos

2ª parte… Examinando los resultados de las ocho corridas de toros, los números muestran que de las 48 faenas ejecutadas por los 17 espadas, 1 fue abroncada, 11 fueron silenciadas, 30 ovacionadas con o sin salidas al tercio, 2 premiadas con vueltas al ruedo sin trofeos y 4 con una oreja. Por otro lado, ningún espada obtuvo más de un trofeo ni tampoco abrió la Puerta Grande de Vista Alegre… Comentarios… Respecto al ganado bravo, se lidiaron en las corridas de a pie un encierro de cada una de las ganaderías de “La Quinta”, Hnos. García Jiménez, “Fuente Ymbro”, “El Ventorrillo”, “Ganadería del Tajo”, “Jandilla”, “Torrestrella” y Victorino Martín y, como es la norma en esta “feria del toro”, todos los encierros estuvieron bien presentados, aunque bajaron algo los encierros de “Jandilla” y “Torrestrella”. En cambio, con referencia a la bravura, nobleza y casta y fuerza estuvieron faltos de todas o gran parte de esas cualidades las ganaderías de “La Quinta”, García Jiménez, “El Ventorcillo” y “Torrestrella”, y los Victorino, en general, salieron con mucho peligro. Ningún encierro destacó sobremanera, y tampoco se lidiaron toros verdaderamente bravos y nobles, de los que dejan recuerdos, aunque varios astados sí fueron manejables. En fin, en ‘la feria del toro’ los astados lucieron más por la presencia que por la bravura. En la parte positiva se debe anotar que bastantes toros tuvieron movilidad y ninguno se cayó, aunque varios blandearon temporalmente… Sobre la corrida de rejones… El sábado 15 de agosto se abrió el ciclo ferial con la corrida de rejones con un cartel compuesto por Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza y Sergio Galán rejoneando toros de Fermín Bohórquez. Los toros, aunque fueron nobles y manejables, anduvieron cortos de casta, ayudando poco al lucimiento de los caballeros, quienes tenían que poner todo de su parte para crear la emoción que la sosería de los toros no generaba. No obstante, Pablo Hermoso y Sergio Galán pudieran haberse llevado algún trofeo, si hubieran sido más certeros con los rejones de muerte. Pablo estuvo cerca de puntuar con su labor al segundo toro, durante la cual los aplausos sonaron en su honor, premiando varios magistrales momentos, pero el rejón de muerte cayó mal y el trofeo se disipó. El quinto toro con su brusquedad, no le dio al jinete muchas opciones al lucimiento. La actuación que más impactó al público fue la del conquense Sergio Galán, quien expuso mucho con el tercer astado de la tarde, destacando principalmente en el tercio de banderillas, al colocar palitroques a un toro que no pasaba y se quedaba a menudo debajo de sus cabalgaduras. Al fallar con el rejón de muerte, hubo una leve petición de oreja, la que al no ser concedida, el premio se redujo a una vuelta al ruedo, la única de la tarde. Por otro lado Bohórquez estuvo sobrio, pero no pudo sobreponerse a la sosería de sus toros para calentar al público, y además los mató mal. Fue silenciado. Es raro que se complete una corrida rejones sin que algún jinete obtenga trofeos, como ha sido el caso en este festejo que abrió el ciclo ferial bilbaíno… Las corridas de toros… De las ocho corridas de toros han salido con un balance positivo de trofeos solamente Fandiño, Manzanares, “El Juli” y Urdiales al obtener un apéndice cada uno… Así como en el festejo de rejones no hubo un triunfador, en cambio al día siguiente, en la primera corrida de toros del ciclo, hubo un diestro cuya actuación superó a las de sus compañeros de terna: Iván Fandiño. El diestro vizcaíno sorprendió por su habilidad lidiadora, clase, disposición y valor seco, al sacarle dos buenas series de derechazos al incierto tercer toro del desagradecido y complejo encierro de “La Quinta”. La faena comenzó con pases de tanteo para meter al gazapeador animal en la muleta, después basándose en buscarle las cosquillas, le instrumentó algunos buenos pases sueltos con la derecha, ya que por el izquierdo el astado no iba. Luego, con el toro ya más encelado y entregado, le completó un par de series de elegantes derechazos, antes de cobrar una estocada algo delantera, que ayudó a que se le concediera una merecida oreja. Con ese triunfo se ganó la sustitución de “Morante” al día siguiente. Con el resto del encierro el mismo Iván en el sexto toro y sus compañeros de cartel Antonio Barrera y Sergio Aguilar en sus lotes, poco sobresaliente pudieron hacer, a pesar de intentarlo valientemente… Al día siguiente, Fandiño con dos toros poco propicios para el triunfo, dio muestras de que es un torero con valor, clase, buenas maneras y con un buen sentido de la lidia que debería tener más oportunidades en los ruedos. A sus dos toros poco a poco los metió en la muleta para propinarles, más al sexto que al tercero, algunas series de pases de buena calidad. Pinchó a ambos toros antes de enviarlos al desolladero. Salió a saludar al completar sus labores. Tampoco “El Juli” o “El Fandi” puntuaron. “El Fandi” le hizo al mejor toro del encierro, un animal noble y repetidor, una irregular faena, voluntariosa pero falta de temple e inspiración. Antes había completado un lucido y emocionante tercio de banderillas, cuyo recuerdo tal vez hizo que al matar prontamente, hubiera una petición de oreja, la que el presidente negó por considerarla minoritaria. El diestro hubiera podido dar una vuelta al ruedo que el público con sus aplausos pedía cuando saludaba en los medios, pero él, como ahora se ha hecho norma, no la dio. Tampoco se acopló con el quinto animal, el que ofrecía menos posibilidades para el lucimiento que el segundo, e incluso con las banderillas no tuvo la brillantez que el granadino acostumbra. Mató pronto y de nuevo tuvo que salir a saludar al tercio. “El Juli” firmó lo más destacado de la tarde, al conseguir con maestría meter en la muleta al parado, pero manejable cuarto animal, para luego completarle algunas buenas series de pases con ambas manos. La espada dejó el premio en una salida al tercio. Al soso y parado primer toro lo sobó intentando sacarle faena pero, ante la imposibilidad de conseguirlo, abrevió su intento… En la corrida del martes, “El Cid”, Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera lidiaron un desigual encierro de “Fuente Ymbro” y, al igual que el día anterior, ninguno de los diestros obtuvo un trofeo, aunque Castella y Perera estuvieron cerca de conseguirlo. Por el contrario “El Cid”, cuando ya parecía que estaba remontando su temporada en sus últimas actuaciones, en Bilbao no dio la talla, pues, con el encastado primero, aunque tuvo momentos lucidos, no consiguió acoplarse a su enemigo y con el descastado cuarto, el sevillano estuvo incierto y tentativo, abreviando la faena. Perera se enfrentó con dos toros de opuestas condiciones, el noble tercero y el complicado sexto. Consintió al tercero con los pases iniciales, para luego continuar toreando con firmeza y temple ejecutando unas series de largos, hondos y ligados pases por ambos lados. En la parte final de su hacer, con el toro ya venido a menos, echó manos al arriesgado toreo de cercanía para exprimir los últimos pases. Dejó un pinchazo en todo lo alto, con tan mala suerte que el toro dobló con la primera vuelta que le dieron los banderilleros, lo que evitó que hubiera petición significativa de trofeo. No obstante, se premió su buena faena con una vuelta al ruedo. Con el difícil tercero intentó con valor y voluntad sacar agua de un pozo seco, y tuvo que buscar el aplauso con un arrimón. Salió al tercio a saludar. Castella logró hacer lo más meritorio del festejo al lidiar el quinto toro, el más manejable y mejor del encierro. Con el capote hizo un gran quite por chicuelinas, y con la muleta inició la faena con inmóviles estatuarios, rematados con pases del desprecio y dos forzados de pecho. Luego completó una faena derechista, en la que los pases brillaban por el temple y el mando con que eran dados. También, logró ejecutar una buena serie de naturales. Alargó demasiado la faena, como a menudo hace, y al toro no ayudarle en la ejecución de la suerte suprema, perdió un posible trofeo al fallar con los aceros. Su actuación en el segundo toro se desarrolló en un tono menor a la del quinto, a pesar que el esfuerzo y la entrega del torero francés fueron similares, la diferencia era que el soso astado se venía abajo conforme avanzaba la faena y, consecuentemente, su labor también… CONTINURA.

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