14 junio, 2021

UNA OREJITA BARATA EN LA PLAZA MÉXICO PARA MANOLO OLIVARES.

Novillada desangelada fue la novena de la temporada en la Monumental Plaza de Toros México

Novillada desangelada fue la novena de la temporada en la Monumental Plaza de Toros México, que si se vio desolada en las gradas, más aún del espectáculo que debiendo ser del interés del público, paso casi desapercibido, por lo poco que se les pudo ver a los novilleros ante el ganado de “El Vergel” de los que habiendo empujado a los caballos, fueron de seis, cuatro ásperos e incómodos buscando a quien dejaban atrás. Los dos novillos potables le correspondieron al joven Manolo Olivares, uno de ellos muy bueno el corrido en quinto lugar, al que tras de faena deshilvanada, pinchazo y estocada caída le regalo una orejita el juez de plaza, la que lucio el novillero dando la vuelta entre división de opiniones de los pocos asistentes, mientras que el joven novillero iba feliz de la vida por el trofeo entregado desde las alturas… De primer espada salió Luís Manuel Pérez, “El Canelo”, a quien por cierto le tocó lo menos potable del encierro de “El Vergel”, y aunque demostró ganas y afición al torear de capa, banderillas y muleta, no pudo redondear nada concreto ante sus dos enemigos, su primero se le colaba por el lado izquierdo y los pocos pases que le saco por el derecho tuvieron exposición pero sin ligar series, dado el peligro que le planteaba el novillo y le agregamos una estocada caída que le fue protestada por el público. Igual fue su segundo otro novillo con peligro que le probaba y cuando le iba de largo sus embestidas eran ásperas, por tanto poco se pudo lucir de capa, fácil en banderillas y de muleta pocos pases además de fallar con la espada y recibir un aviso. Manolo Olivares no pudo parar los pies al torear de capa en su primero y en banderillas fue fácil demostrando agilidad pero nada sobresaliente, algo parecido sucedió con la muleta donde el noble novillo le perdono todos los errores y solo en las manoletinas se quedo muy quieto, mata de pinchazo y entera trasera para quedar silenciada su labor. El segundo de su lote fue el mejor novillo, claro, noble y sin tirar una mirada fea, a este le toreo de capa con movimiento de pies, un quite de cuatro gaoneras, dos muy quieto, banderilleo con dos cuarteos y el violín que le aplaudieron pero no estuvieron bien colocados los palitroques, de muleta si hubo pases templados, largos y buenos, no todos pero hay que decir que la nobleza del novillo le hizo lucir algunos pases y otros con mérito del novillero reconociendo que fueron buenos, como un par de trincherazos y algún detalles de adorno; pincho antes de meter la espada entera y caída y ,pocos pañuelos salieron pidiendo la oreja que el juez abarato entregando el premio… Se presentó el joven Fernando Cantú luciendo bello terno de luces y poco se le pudo ver en sus dos enemigos, excepto que mostró tener conocimientos para salir sin apuros de los dos novillos que tuvieron peligro y no se acomodó con ninguno de los dos de su lote. En un descuido callo a la arena rodando y el novillo que le embistió, ya estaba casi encima de él para llevárselo entre los pitones, cuando un capote milagroso, el del subalterno Gabriel Luna hizo el quite de la tarde, pero nadie o pocos se lo reconocieron, cuando en verdad le salvo a Cantú de llevarse una cornada que estaríamos lamentando en estos momentos. Ese fue el detalle más sobresaliente de la novillada y pocos, muy pocos lo valoraron. Del resto de la actuación de Fernando Cantú solo habrá que decir que camina firme y que posiblemente se le vea mejor con novillos más propicios para el toreo que debe de saber hacer. Con la espada no se le vio fácil y su actuación paso sin pena ni gloria.

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