22 junio, 2021

HÉCTOR ROJAS, “EL WILLY”, ASPIRANTE A BANDERILLERO MUY DELICADO DE SALUD.

Héctor Rojas Rentaría, “El Willy”… Veinte kilos adelgazó de abril a la fecha, quince por el ejercicio, cinco posteriores por enfermedad

Héctor Rojas Rentaría, “El Willy”… Veinte kilos adelgazó de abril a la fecha, quince por el ejercicio, cinco posteriores por enfermedad, es aspirante a subalterno, la fecha de su examen profesional fue el 21 de julio, la encerrona de Arturo Macias en Saltillo, de aprobarlo estaría a estas alturas debidamente encuadrado en la “Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros”, con derechos sindicales, con sueldo en sus actuaciones, sin embargo el destino quiso que un tremendo aguacero suspendiera la corrida en el cuarto toro y todo quedara para un futuro, futuro muy incierto por lo que a continuación leerán… El pasado 20 de septiembre en Zacatecas cayó en la cara de un toro al salir de un par de banderillas, mal se le vio y él mismo nos cuenta… “En el primero de la tarde sucedió eso que usted cuenta, no tenia fuerzas, pensé era que me sentía agripado, tenia algo de temperatura, me dolía la cabeza, de plano le dije a Gustavo Campos, que iba como delegado de los subalternos, que yo no podía seguir, lo dejó a mi criterio y todavía puse dos pares mas de banderillas, en el tercero y el quinto de lidia ordinaria, no tenia ni una idea de lo que me pasaba, no podía ni caminar”… Tengo sentado a Héctor a mi izquierda, su rostro es calaverico, los ojos muy hundidos, pómulos saltados en exceso, con barba crecida, una delgadez increíble de cómo lo conocimos hace ya bastantes años, años que llegó a la plaza “San Marcos” intentando hacerse torero, contaba por aquellos tiempos con solo trece fiestas de cumpleaños, de inmediato congenió con otro niño menor que él, Joselito Adame, a diario entrenaban juntos, el tiempo pasaba y las oportunidades le eran escasas, salía a auxiliar a sus amigos en las becerradas, nunca como matador, la verdad jamás fue requerido para verse anunciado como “matador”, suele suceder desgraciadamente, lo mantenía en pie de lucha su desbordante afición… Entendía las circunstancias y a los seis años de lucha se decide a peregrinar en busca de ser aceptado en el sindicato al cual aspira pertenecer ya de manera oficial, le dejamos que prosiga… “En la feria del 2005, si mal no recuerdo, hablé aquí con Benny Carmona, entonces secretario general de los subalternos, le hice sabe de mis inquietudes y me pidió fuera al Distrito Federal. En mi vida había estado ahí, fue un sufrimiento ir yo solo y casi sin dinero, el taxi me robó en el cobro, no arreglé nada, fueron cinco viajes, mi mamá me daba lo de su quincena para los gastos, por fin pasado un año salió el permiso y debute el 13 de mayo del 2006 en Pedro Escobedo, Querétaro, a la fecha he actuado en 170 tardes aproximadamente, tengo dos cornadas graves, la primera fue en Torreón, 15 y 20 centímetros de trayectorias en el muslo izquierdo, la segunda fue en Jalpa, Zacatecas, me rompió el escroto y hubo complicaciones”… Le noto que habla con fluidez, con buena memoria, sin dolores o resentimientos morales, aparenta más edad, su estado físico lo ha envejecido, me confía lo siguiente… “Lo de Zacatecas termino en neumonía, por falta de dinero solo tome medicina para la garganta al regresar a mi casa, por la noche me ahogaba, me faltaba el aire y así pase ese día. A la tarde siguiente me tomaron unas placas y se pensó era una fuerte gripe solamente, la temperatura se fue a los cuarenta grados, me hospitalizaron de urgencia gracias a las intervenciones de los doctores Alejandro López Delgado y Luís Miguel Chávez que respondieron por los gastos por llegar, pase siete días en terapia intensiva, me vi muy grave, con oxigeno siempre, las 24 horas, de no ser por ellos palabra que hubiera muerto en mi casa. También debo de agradecer a varios amigos que al enterase de mi situación juntaron entre ellos una cantidad muy importante de dinero para abonar a la cuenta pendiente y me permitieran abandonar el hospital, el matador Ricardo Sánchez, Arturo Macias, Vicente y Elías Esparza, Salvador Alfaro, Juan Carlos Sánchez, Luís Miguel Alía, la señora Rocha, Carlos de la Torre, los compañeros subalternos, el pintor español López Canito que dono uno de sus cuadros y que esta siendo rifado para completar el pago pendiente en el hospital”… Lo interrumpo para preguntarle los datos sobre la pintura y me cuenta… “Es como de un metro de alto por ochenta centímetros de ancho, es una “tafallera” muy bonita, el boleto cuesta $100.00 pesos y es para el 24 de diciembre con el numero premiado por la lotería nacional, quien me haga el favor de interesarse me puede llamar al 449 126 76 99, son solo cien números, espero que me ayuden y así ya no molestar a tanta buena persona que me ha tendido la mano”… La recuperación de Héctor va para largo, no se le permite torear, el total reposo es lo más indicado y debemos de recordar que aun le fuera posible actuar, las leyes de los subalternos no contemplan sueldo alguno para los aspirantes, lastimosamente regresa solo “con propinas” que en veces le dan los toreros o sus mismos compañeros, los dirigentes tienen corta memoria, no recuerdan sus tiempos de aspirantes, sin embargo nos confía… “En las dos cornadas ellos me ayudaron en parte de lo económico y Pablo Miramontes, en uno de los viaje a sus oficinas me regalo trescientos pesos, con eso alcance por primera vez a regresar comido, se los agradezco al igual que hoy lo hago con los doctores López Delgado, Chávez, los matadores, mis compañeros subalternos y esos desinteresados aficionados que aportaron buena parte de la cuenta”… Se despide el aspirante a banderillero, le sigo con la vista y veo arrastra sus pies, va encorvado, mas no derrotado, no puedo evitar creer que adivino sus pensamientos, va soñando con la recuperación para volver a torear, no tengo duda alguna, Dios le permita sea pronto, se lo deseamos de verdad… Nos Vemos.

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