21 septiembre, 2021

JUAN POSADA, EN EL RECUERDO.

Santa Teresa de Jesús así lo ha querido. La monja abulense se ha llevado en su regazo a Juan Posada en la mañana del día 15 de octubre, su día.

Santa Teresa de Jesús así lo ha querido. La monja abulense se ha llevado en su regazo a Juan Posada en la mañana del día 15 de octubre, su día.
Nació Juan Barranco Posada en Sevilla, en concreto el 24 de septiembre de 1931, tenía por tanto recién cumplidos los 78 años, aunque su infancia no la pasa a orillas del Guadalquivir sino junto al Atlántico, en Huelva, donde su padre regentaba un comercio.
Por su sangre corría sangre de los Posada, la que le legara su madre, hermana de toreros, nada menos que de tres: Faustino, Francisco y Antonio.
En la onubense plaza de Valverde del Camino, famosa por sus botos camperos, ciñó por primera vez la taleguilla en 1947. Tres año más tarde acudiría por primera vez a una de sus plazas, “Las Ventas”, donde dio un soberano toque de atención la tarde de su decimonoveno cumpleaños, alternando con Paco Honrubia y Jerónimo Pimentel, ante ganado del maestro Domingo Ortega.
La alternativa se llevaría a cabo, dos años más tarde, en 1952, siendo figura de los novilleros, y habiendo cortado orejas en esa plaza de Las Ventas que tanto le quiso siempre. El doctorado, por tanto, se fechó para el 14 de mayo, víspera del Santo. En los corrales le esperaba “Granadillo”, negro, del hierro salmantino de Alipio. Le acompañarían como padrino y testigo, Agustín Parra, “Parrita”, y Miguel Báez, “Litri”, respectivamente.
Seis días más tarde volvería al ruedo venteño y lograría un gran triunfo, que no hacía más que refrendar el gran ambiente que tenía este joven espada andaluz.
Fue muy corta su vida de luces, sólo cuatro años duró en el escalafón de los matadores de toros, en 1956 ponía punto y final a su andadura y comienza su caminar en otro orden de la vida, aunque ligado totalmente al mundo del toro, por medio de la crítica taurina en importantes medios escritos. En su última etapa era el crítico del periódico LA RAZÓN, desde donde aportaba su importante punto de vista y parecer.
Sirvan estas letras de homenaje al hombre, al torero, y al periodista, Juan Barranco Posada. Descanse en Paz.

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