26 octubre, 2021

2a PARTE DE DÍA DE MUERTOS.

Ayer quedamos que hoy continuaríamos recordando amigos que dejaron ya este mundo y hoy rematamos estas añoranzas, un día de retrazo, perdón, la segunda corrida de “Calaveras” nos dejó hasta altas horas por rumbos del coso enviando la reseña correspondiente y nos fue imposible llegar a tiempo de terminar lo que leerán a continuación, perdón…

Ayer quedamos que hoy continuaríamos recordando amigos que dejaron ya este mundo y hoy rematamos estas añoranzas, un día de retrazo, perdón, la segunda corrida de “Calaveras” nos dejó hasta altas horas por rumbos del coso enviando la reseña correspondiente y nos fue imposible llegar a tiempo de terminar lo que leerán a continuación, perdón… Para dos personas a las que su amor al semejante apaciguo mi alebrestado carácter cuando buena falta me hacia, a mi tía Zenaida y Lety mi prima… Dos personas a las que todo aquel que pisó la plaza “San Marcos” soñando con hacerse torero debe de tener en alta estima son, al viejo guarda plaza don Jesús y su hermana “Malenita”, quienes a pesar de su nula economía, nunca negaron compartir techo y comida con quienes llegaban de fuera, inclusive con los locales y yo me incluyo, personas como ellos palabra que deben de tener también un monumento, sé que esto en este mundo no es posible y ya no es necesario, lo tienen, claro que si, y en un lugar muy especial, codo con codo con El Señor… Existieron personaje muy importantes en la fiesta de Aguascalientes y que trascendieron sus acciones fuera de esta tierra. Julián Rodríguez, propietario de “Boleria Calesero” fue uno de ellos, ahí se llegaban a cerrar contratos entre empresarios, apoderados y toreros, tratos entre verdaderos caballeros, de palabra, sin papel de por medio, “oficinas” que todos usábamos, lugar de donde partíamos a pueblear y por cierto donde se le aviso a Alejandro Fullon que en el rastro se sacrificaría un toro de lidia mas tarde, el mismo que le partió la yugular y solo segundos después le llevara a mejor vida… En ese lugar era común ver a figuras como don Fermín Espinosa, a don Alfonso Ramírez Alonso, “Calesero”, a quien en su honor se bautizo el lugar, su hermano el entonces empresario local, “Chito”, ganaderos como los señores Madrazo seguido iban a dejar o recoger mensajes al igual que don Celestino Rángel, “El Tato”, propietario de “Garabato”… Por aquellos años todavía existían los maletillas, hoy totalmente extinguidos, y puedo asegurar que los fuereños al llegar a Aguascalientes lo primero que hacían era dirigirse a ese céntrico lugar y ahí obtenían la información para ubicarse en un lugar desconocido para ellos… Todos los mencionados ya partieron, Gabino Marín, a quien Eloy Cavazos recomendó para que se le recibiera en un asilo cercano a esta capital, y gracias a la amistad que siempre llevaron, ahí vivió sus últimos meses, Fernando Méndez, quien a pesar de contar con mas de sesenta años aspiraba a debutar en la plaza “México” y acababa de sufrir grave cornada en el vientre toreando en un novenario por el estado de Morelos, Héctor Romo, “El Tardo”, consentido de varios ganaderos regionales por sus buenas maneras para tentar becerras, ya retirado de sus intentos por figurar consiguió entrar a trabajar a la comisión que nos surte de electricidad y ahí encontró su ultima rayita, murió electrocutado haciendo sus diarios quehaceres… Imposible mencionar a todos, gracias a Dios Aguascalientes siempre ha sido cuna de buenos toreros y un lugar famoso por ser hospitalario, por lo mismo la fama de esto se conoce en otros lugares y la ciudad ha sido cosmopolita, norteamericanos, colombianos, venezolanos, peruanos y hasta un filipino… Amigos que convivieron en la plaza de toros “San Marcos” recuerdo a, Rafael Robles, “El Tribilin”, Fernando Esparza, “La Ranita”, Luís Macias, “La Anemia”, Rafael Cruz, “El Curro”, Luís Cruz, “Fruterito”, Víctor Martínez, “El Panadero”, Lupe y Juanito Saucedo, Raúl Macias, “El Quemao”, Amadeo Castorena, Jaime Flores, Jaime Rivero, “El Húngaro”, Ricardo Castro, Eduardo Rivas, “El Pato”, Benjamín Durón, “El Caritas”, Julio César Ponce, “El Pragita”, Antonio Méndez, “El Bachiller”, Rafael Velasco, “El Cabezón”, y esto me trae a la memoria a un taurino que la afición local le debe mucho, Guillermo González Muñoz, “El Cabezón”, que fuera propietario de la plaza “San Marcos” y por vatios años administrador de la “Monumental”, un empresario de los pies a la cabeza. Desde luego que sin olvidar a mi querido amigo Rubén Salazar, un torero que pudo ser millonario y todo lo que ganaba los compartía con sus amigos, literalmente puedo decir que tiraba el dinero, siempre haciendo el bien, siempre buscando sacar toreros nuevos… Como vemos los años caminan y cobran facturas, el rasero se pasa parejo por todos los niveles, hoy los recordamos de manera “oficial” pero palabra que seguido nos acordamos de todos ellos, se lo han ganado con los buenos detalles que vivimos y pasamos juntos… A nuestros amigos muertos los tenemos siempre presentes, no solo en estas fechas, les mandamos un mensaje, el de siempre… Nos Vemos.

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