22 septiembre, 2021

ENTREVISTA DE ANTONIO GIROL A MARI PAZ VEGA. 1ª PARTE.

Seguro que los lectores de Gente Torera se acuerdan, y los que no lo recuerden, aquí estoy yo para hacerlo, que el pasado mes de agosto, Ana María Romero, y “Onda Cero” me daban la oportunidad de poder cubrir

Seguro que los lectores de Gente Torera se acuerdan, y los que no lo recuerden, aquí estoy yo para hacerlo, que el pasado mes de agosto, Ana María Romero, y “Onda Cero” me daban la oportunidad de poder cubrir, tanto con las tertulias anteriores al festejo desde el genial “Restaurante El Chinitas”, como con las retransmisiones en directo desde la plaza, la feria taurina de Málaga. Allí, a orillas del mar tuve la ocasión de conocer, en persona, a nuestra protagonista. A la que prometí una entrevista, amplia y sosegada en invierno, mientras charlábamos, el último día de feria, en el callejón de La Malagueta.
Y como no hay nada que me gusta más en esta vida que la gente que tiene palabra no podía demorar más el hecho de hablar, tranquilamente, con relajo que diría mi querido Ramón Niño, de toros, con Mari Paz Vega, torera a la que siempre admiré desde sus tiempos de novillera. Torera a la que tuve la suerte de ver en directo el día de su alternativa en Cáceres, una tarde de finales de septiembre de 1997, acartelada con Cristina Sánchez y Antonio Ferrera de testigo, matando astados de “Marca”; y por la que tengo un gran respeto y consideración, porque hay que ser muy mujer para ser torera.
Antonio Girol.- Mari Paz, en primer lugar, quiero darte las gracias por dedicarnos un ratito de tu tiempo, y a la vez quiero transmitirte, aunque ya lo hiciese en su día en privado, mi más sincero pésame, tanto a ti como a tus hermanos, por el reciente fallecimiento de tu padre.
Mari Paz Vega.- Hola Antonio, muchas gracias en mi nombre y en el de los míos, de verdad.
AG.- Si te parece, vamos a comenzar hablando de él. Como si le estuviésemos brindando esta entrevista desde el centro del ruedo. ¿Cómo era Francisco Vega?.
MPV.- Bueno, mi padre era un ejemplo de hombre, de padre y de gran aficionado. Hizo sus pinitos como novillero como seguro que sabrás. Pero lo que mejor le definía era, sobre todas las cosas, su pasión por los toros. Pasión que nos supo trasmitir tanto a mí como a mis hermanos. Brindada queda la faena, ahora nos toca a nosotros saber armar y rematarla como merece. Qué mejor que comenzar con ayudados por bajo, para someter la embestida y ahormar a la res.
AG.- Mari Paz, ¿se sufre mucho viendo como los méritos contraídos en la plaza no son aval suficiente para que te pongan en los carteles? Por cierto, ¿Cómo lo sobrellevaba tu padre? ¿Hablabais de ello?.
MPV.- Se sufre porque como bien dices no se ve recompensa a la hora de abrirte un hueco en esta profesión. Y se va superando gracias a lo que se torea, aunque sea poco, y por supuesto porque ves que la gente responde. Esa es la mayor recompensa. Respecto a lo que me preguntas de mi padre, claro que sufría principalmente porque veía que los triunfos no servían de nada. Sin embargo, dentro de ese sufrimiento que te estoy comentando siempre me animaba, tanto a mí como a mis hermanos para que no cejásemos en nuestro sueño. Como te decía anteriormente fue un hombre, y un padre, fantástico.
AG.- Este toro nos está apretando para a los adentros, y repone una barbaridad, es como Málaga y las injusticias…Porque ha de ser muy duro, comprobar que una es un pedazo de torera. Valiente, con arte, gran capotera, muy buena lidiadora, y que llega, por ejemplo, la feria de su tierra y después de haber cortado las orejas, y haber triunfado el año anterior, te tienes que conformar con una nocturna y casi que has de dar las gracias por ello.
MPV.- Si ese fue el premio por el triunfo de 2008, este año que no rodaron bien las cosas, ¿qué se puede esperar para el próximo agosto?.
AG.- (Ríe, y de su risa se extrae un toque de tristeza) Me río por no llorar. Pero bueno, como bien dices el triunfo fuerte de 2008 no me sirvió para nada. Así, que este año tocará pegar en la puerta para ver si cuentan, o no, conmigo. Y si de algo estoy segura es que si al final cuentan conmigo para la feria de agosto ocurrirá más de lo mismo…Tan sólo me queda esperar que como el año anterior sorprenda donde tengo que hacerlo, donde mejor sé hacerlo, en la plaza. Nada más. (Añado yo, y nada menos).
AG.- De esa corrida nocturna que yo viví con atención y afición – todos aquellos que me conocen saben de mi propensión hacia los toreros modestos – recuerdo varias cosas. Voy a comenzar por el cariño con el que te recibió tu público, algo habitual. ¿Lo percibes?. ¿Te emociona?.
MPV.- Tengo que reconocer que de las veces que he toreado en La Malagueta este año ha sido cuando más arropada por la afición me sentí. Pero también tenía presente que si no había toros se podía volver en contra, porque el público quiere ver torear y a veces no se fija en los toros que nos echan a los toreros modestos o con qué número de festejos llegamos a cuestas. Fíjate, y no quiero que esto se interprete como una excusa, este año llegaba a la feria de Málaga sin ninguna corrida toreada. Era la primera vez que me vestía de luces. Y repito que no quiero que esto se vea como una excusa, pero sí quiero que lo mismo que se excusa a las figuras cuando no le ruedan bien las cosas se emplee el mismo rasero para los demás.
AG.- Pero también me viene a la memoria el cabreo que llevabas tras matar al cuarto, aquel remiendo de Carlos Núñez hueco de bravura y raza, y recuerdo que hablamos sobre el motivo de aquel enojo, ¿te apetece que tratemos públicamente los motivos de ese mosqueo, ahora con el sosiego que da la frialdad del momento pasado?.
MPV.- Claro para eso estamos. Quiero recordar que ese cabreo del que hablas lo agarré porque no pude triunfar por culpa de los toros que me tocaron en suerte. Y de alguna forma me enfadé más si cabe porque por la tarde nos comentaron que había habido una gran movida en los corrales, echado para atrás la corrida, y al final entraron esos dos toros de Núñez que tenían menos presentación que los que se habían quedado dentro. Es, por decirlo de forma gráfica, como cuando te ponen la zancadilla, te das cuenta, y no puedes hacer nada más que intentar evitarla.
AG.- Siempre me pregunto cómo podéis, aquellos espadas que actuáis tan pocas tardes, mantener la ilusión por el entreno diario, la preparación, la mentalización, el estar en torero siempre. ¿Cuál es el secreto para que Mari Paz Vega no se aburra?.
MPV.- Mira, en primer lugar es que sobre toda la gente que tenga fe en mi yo soy la que más tengo porque me veo capacitada y capaz de triunfar. Y eso de que me pongan la barrera y de antemano me digan que no, es lo que me hace luchar en contra de todas las injusticias.
No quería ni tocar el tema por la sencilla razón de que me chirría en los oídos, me duele que en pleno siglo XXI aún se perpetren injusticias por razón de sexo. Pero hay que sacarlo, no queda más remedio, hay que dar publicidad a esa componenda para erradicarla de una vez y para siempre, para decir de una vez. ¡Basta Ya!, y nos compete a los jóvenes llevarlo a cabo. Nosotros somos los que tenemos que minar esa barrera.
AG.- Mari Paz, ¿hasta cuando esta sinrazón de medir la valía de una persona por sus cromosomas si el toro no los pide?.
MPV.- Ya me gustaría saberlo a mí (dice, con un tono de voz que denota pena y rabia, me mira muy fija y añade) – Cuando los hombres y los toreros se vistan por los pies. (Lo que hace que le responda con un, ¡enorme Mari Paz!, que me sale espontáneamente).
AG.- Imagino que encima imperará la cobardía de no ir de frente para decir que yo no torean con Mari Paz Vega porque es una mujer, y en lugar de eso vendrán con que no cabes en el cartel, ¿no?. Eso es aún más grave o más doloroso, percibir esa cobardía, ¿verdad?.
MPV.- Sí claro, así es porque encima el que te lo comunica es la empresa, son ellos los que te dicen que nadie quiere actuar contigo, y ante eso no hay nada que tú puedas hacer…
AG.- Desde tus inicios en la Escuela de Málaga has tenido que convivir con las zancadillas y los comentarios despectivos, midiéndote más si cabe que al resto, ¿Curten los años o duele igual a pesar de la experiencia y la edad?.
MPV.- Bueno la situación es diferente porque a los que hacían comentarios, y que yo escuchaba de chiquilla en la Escuela Taurina, les tapé la boca, sobre todo a aquellos padres que se quejaban de que una niña estuviese quitándoles un sitio a sus hijos. El tiempo, afortunadamente se ha convertido en el juez justo y severo que ha puesto a cada uno en su sitio demostrando que mi afición no era un juego y prueba de ello es que muchos se quedaron en el camino.

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