25 septiembre, 2021

ÚLTIMA NOVILLADA PICADA DE PRE-FERIA, TARDE NUBLADA. LLENO HASTA LA BANDERA.

“Monumental” de Cali, Colombia, sábado 2 de diciembre 2009. Dos novillos toros de la ganadería de “Fuentelapeña”, Herederos de Don Abraham Domínguez

“Monumental” de Cali, Colombia, sábado 2 de diciembre 2009. Dos novillos toros de la ganadería de “Fuentelapeña”, Herederos de Don Abraham Domínguez, divisa grana y blanca, muy bien presentados, desiguales, de buen juego para los novilleros y nobles. Kilos: 378 y 410 – El segundo excelente, aplaudido al saltar al ruedo, se empleo en el caballo, de buen son y tranco, muy por encima del novillero, recibió una fuerte ovación en el arrastre.
Dos novillos toros de la ganadería de “Ernesto González Caicedo”, divisa verde y oro, bien presentados, parejos, de juego desigual, nobles y buenos para los novilleros. Kilos: 380 y 388. Bueno el primero, por encima del novillero.
Dos novillos toros de la ganadería de “Puerta de Hierro”, de don Eduardo Estela Garrido, divisa azul y amarilla, bien presentados, con algunas dificultades para los de a pié. Kilos: 378 y 380.
Un novillo de la ganadería de “Ernesto González Caicedo”, divisa verde y oro, bien presentado, noble y bueno para el novillero.
SANTIAGO FAUSTO. Mexicano, de vainilla, palmas y palmas, demostró oficio y buenas condiciones con dos ejemplares de diferente condición, se notan en el de Queretano las cerca de cincuenta novilladas que tiene en su haber. Ha dejado, Santiago, muy buen sabor de boca para su presentación en la novillada de feria el próximo 26 de diciembre con novillos-toros de la ganadería de “San Antonio de Los Lagos”.
GUILLERMO CEBALLOS, de La Escuela de Cali, de marfil, silencio y silencio. Se encontró Ceballos con el buen ejemplar de “Fuentelapeña” el mejor de la tarde, un burel cuajado, con trapío, haciendo honor a su divisa, noble y bravo; Morlaco para consagrarse armándole un lío, Guillermo no pudo con su oponente. En su segundo voluntarioso.
MARTÍN TOBAR, Ecuatoriano, de blanco, silencio y silencio, muy verde, pasó sin pena ni gloria.
JUAN DEL MAR, de blanco con alamares negros, palmas, con mucho pundonor y entrega calentó el cotarro, encomiable la afición de Juan, con las carencias lógicas del que torea muy poco y primordialmente por afición, el soberano pidió con insistencia el indulto del novillo, la Presidencia no lo consideró y Del Mar, que tenía ganados trofeos, marró con el acero.
La lidia bien en general con algunos pequeños detalles, de sitio y colocación, a corregir de cara a la feria.

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