15 junio, 2021

2ª PARTE DE LA ENTREVISTA CON MARI PAZ VEGA.

Ya estamos en el centro del ruedo. Hemos ido sorteando las dificultades que nos ha ido imponiendo la res y toca dar distancia, echársela a la zurda, y citar de frente y en largo. Vamos a estirarnos y para ello nada mejor que hablar de lo que más nos gusta: ¡de toreo!.

Ya estamos en el centro del ruedo. Hemos ido sorteando las dificultades que nos ha ido imponiendo la res y toca dar distancia, echársela a la zurda, y citar de frente y en largo. Vamos a estirarnos y para ello nada mejor que hablar de lo que más nos gusta: ¡de toreo!.
Antonio Girol.- Mari Paz, ¿capote o muleta? Me voy adelantar a la respuesta y te diré que yo que soy un enamorado del toreo de capote, con éste me encantas, pero tal vez tú opines distinto.
Mari Paz Vega.- La verdad que también me quedo con el capote. Me siento muy cómoda con él y me gusto mucho, claro que eso es cuando el toro lo permite (dice riendo divertida).
AG.- ¿En quién te fijas? Y aún mejor, ¿en qué te fijas, o en qué te has fijado a lo largo de tu vida, tanto en capote como en muleta?.
MPV.- He visto a muchos toreros y pienso que de todos se aprende. Sin embargo con el capote en los que más me he fijado como lo manejaban han sido Rafael de Paula, Manzanares padre, Morante o Joselito, principalmente por cómo se expresan con el percal en las manos, por su naturalidad a la hora de lancear, cómo los engancha, en la personalidad que cada le imprime… (Mientras habla hace el gesto de una verónica lenta con las manos, similar a la de la fotografía) Luego, con la muleta me he fijado mucho en Espartaco, Julio Robles…La verdad, si te soy sincera, es que de todos los toreros siempre se extrae algún aprendizaje.
AG.- Explícanos, a todos esos que no hemos sido capaz de ponernos delante por falta de agallas, ¿qué se siente cuando estás a gusto delante de la cara del toro y aquello trasciende al tendido, se escuchan los olés, la palmas?…
MPV.- Se escucha todo. Aún más cuando estás a gusto. En ese momento es cuando más te gusta sentir al público. Percibir que están toreando contigo es lo más bonito…Sentir a su vez que dominas al toro con gusto y que el público lo está percibiendo. Es algo que cuesta trabajo expresar con palabras. Por ejemplo, cuando remato una faena y me giro, y si veo a la gente responder, me siento la mujer más feliz del mundo.
AG.- ¿Se escucha al público o estás tan ensimismada que no oyes nada?.
MPV.- Hay tardes que se escucha todo y otras que te emborrachas con la faena y parece que estés tú y el toro solamente. Para que veas qué contraste.
AG.- ¿Lo más bonito que te han dicho?.
MPV.- Aunque suene bruto, pero así me lo dijeron, “¡vaya mujer con dos cojones bien puestos!” Me gustó porque pienso que es una manera de que te acepten como torero siendo mujer. Luego hay otras muchas frases como: “¡Viva la madre que te parió!” Que también me gusta.
AG.- ¿Y lo que más te dolió?.
MPV.- Hombre, pues lo típico que le dicen a una mujer para humillarla: “¡Vete a tu casa a fregar!” Y cosas por el estilo. Afortunadamente son las menos, hay más de las otras, las bonitas, de las que te dije antes.
AG.- Hablando de públicos, esta faena te está quedando redonda, con la izquierda has estado portentosa, y la diestra ha mandado en redondos que sometían la embestida. ¿Pero qué plaza ponemos de marco?.
MPV.- Mira, antes siempre respondía una plaza de Venezuela que me ha dado siempre su apoyo y respeto a parte de muchos triunfos. Pero una siempre lleva en el corazón su plaza, donde empezó y jugó de niña, y esa es La Malagueta. Y cuando hace un año triunfé me hizo sentir lo mismo que en esa plaza venezolana de la que te hablo. Hoy diría que tengo el corazón partío entre Venezuela y Málaga.
AG.- América siempre te ha tratado con un cariño, me estoy refiriendo a contratos, que en España no ha existido. ¿Por qué allí sí se acepta a la mujer y aquí no? Además, incluso compañeros tuyos no ponen reparos en acartelarse al otro lado del charco y aquí no lo permiten.
MPV.- Esos compañeros que aquí no comparten paseíllo y allí sí se supone que será porque de repente no tienen la fuerza que ellos creen tener fuera de España, con lo cual no pueden poner condiciones porque sino ten por seguro que también lo harían. Fíjate que los que tiene fuerza aquí y allí lo hacen, se niegan a torear conmigo.
AG.- ¿Tienes la sensación de que se ha olvidado Zaragoza de ti después de lo que allí has tenido que tragar con hierros duros?.
MPV.- Zaragoza siempre ha estado presente en mi carrera, sobre todo de novillera. Allí me ocurre como en Málaga que como me consideran de allí me dan el mismo trato que los de casa.
AG.- Ya que estamos hablando de la capital de Aragón qué supone para ti la ciudad del Ebro, donde prácticamente arranca tu carrera.
MPV.- Le debo mucho a Zaragoza y siempre le estaré agradecida. De hecho cuento con una peña que lleva apoyándome diez años, sin embargo la afición de Zaragoza cuando tienen que apretarme lo hacen.
AG.- Y hablando de ganaderías duras, Murteira, Dolores Aguirre, La Cardenilla, Galache…donde has demostrado que, a diferencia de muchos de los vetadores, no te tiemblan las piernas ni para anunciarte ni para matarlas, lo cual bien a decir que tu paso por este mundo taurino no es una anécdota graciosa, ¿cómo es la lidia de estos toros?.
MPV.- Siempre le oí contar a todos esos toreros que están acostumbrados a torear estos hierros y a triunfar con ellos que a veces no se les torea sino que se defiende uno como puede. Y así es, suscribo esa reflexión punto por punto.
AG.- ¿Te gustaría volver a Madrid? ¿Cómo viviste aquella ovación en el toro de la confirmación?.
MPV.- Madrid es el sueño de todos los toreros. Me encantaría volver, pero ojo, no con la misma ganadería, el cartel sin embargo sí me gustaría repetirlo porque me encantó y los compañeros me apoyaron mucho ese día. Pero saber que tanto tiempo esperando esa oportunidad y no poder resolver nada te decepciona un poco y no lo digo por el público sino por los toros que me tocaron tanto a mí como a mis compañeros en suerte.
Vamos a cerrar el toro en tablas. Pases por bajo, rematado con trincherillas de cartel de toros y un kikirikí gracioso para dejarlo en suerte.
AG.- Da la estocada, Mari Paz:
MPV.- Pues como estocada me gustaría decir que el mundo del toro es muy injusto pero afortunadamente esos momentos en que los toreros vivimos haciendo lo que nos gusta hacen que se supere todo los demás.
El toro está con las patas p’arriba. Dos cosas antes de ir a recoger las dos orejas.
AG.- ¿Qué consejo le darías a una chica que quisiera empezar en esto?. Y ¿Qué le pides al 2010?.
MPV.- Bueno, pues a una chica le daría el mismo consejo que a un chico y no es otro que decirle que luche por su sueño, que si tiene fe en ella o en él podrá conseguirlo y convencer. Y para 2010 pediría muchas cosas, sobre todo salud, y luego un apoderado que me diera la oportunidad de triunfar y demostrar de lo que soy capaz.
AG.- Torera, te deseo lo mejor porque te lo mereces por tu afición, tu concepción del toreo y tu arte. Ojala se haga justicia de una vez por todas, y todos esos matadores que por valía y capacidad ocupéis el lugar que merecéis y que sistemáticamente se os niega. Y en tu caso por partida doble. Ha sido un placer y una alegría tenerte unos minutos en esta casa, que es tuya, ya lo dice su nombre: Gente TORERA. Gracias, Mari Paz.
MPV.- Muchas gracias a ti por darme la oportunidad de expresarse tal cual soy, sin tapujos. Me gusta decir las cosas claras y así te respondí.

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