24 julio, 2021

CARTA A UN EX NOVILLERO Y VIEJO AMIGO.

SEÑOR DON Raúl Rentería Brún.
ESTIMADO RAÚL, ya se rebasó el ecuador del serial San Marcos 2011 y ahora con los carteles menos pomposos, nunca menos importantes, los espadas que veremos tendrán que buscar el triunfo a como dé lugar, la escases de sus contratos pudiese terminar de lograr ellos llamar la atención de otras empresas. Difícil labor más no imposible.

SEÑOR DON Raúl Rentería Brún.
ESTIMADO RAÚL, ya se rebasó el ecuador del serial San Marcos 2011 y ahora con los carteles menos pomposos, nunca menos importantes, los espadas que veremos tendrán que buscar el triunfo a como dé lugar, la escases de sus contratos pudiese terminar de lograr ellos llamar la atención de otras empresas. Difícil labor más no imposible.
CREO EN esto estarás de acuerdo conmigo, tú eres un sobreviviente de los novenarios taurinos por pueblos perdidos en serranías del sureste mexicano, en costas paradisiacas hoy invadidas de turismo, en plazas de trancas, de vigas, con toros criollos, cebúes, a donde te acompañaban, o tú a ellos, amigos como mi hoy compadre Julio Palma Chimal, Jaime Manjarrez, Alberto Arévalo, “El Sereno”, David González, “El Pinino”, Antonio Morales, “El Leoncito”, Roberto Grana, “El Pirata”, Rodolfo Ramírez, “El Rudi”, Héctor Vidal, “El Roñas”, Jorge O. Ibarra, “El Ruso”, y otros de los cuales solo recuerdo sus alias, cuestión por la diferencia de edades, no de olvido provocado por los años, la falta de convivencia, ustedes se iban, yo apenas comenzaba a envenenarme con este enorme gusto de vivir la otrora fiesta brava.
TIEMPOS QUE eran difíciles de sobrevivir, pero creo que también difíciles de olvidar, te dan formación, carácter y hasta aparentas tener un esbelto cuerpo gracias a las hambreadas que se pasan, descubrir tu verdadera vocación cuesta, una universidad gratuita que es de las más caras del mundo pero que llena de satisfacciones, parte importantísima de nuestras vidas es el luchar. Creo no estar equivocado en mi apreciación.
EL SÁBADO noté desde el callejón tu emoción de vivir una tarde como la que nos regaló Alejandro Talavante, con seguridad puedo escribir que te inquietó esa forma de interpretar el toreo del español, que por cierto es muy tratable, nada que ver con otros pedantes excelentes toreros que ni por equivocación saben lo que quiere decir humildad, olvidándose que con ella abren más puertas que con una llave maestra de oro puro, que con su pan se lo coman. Pero lo mejor es que Talavante es joven, que declara le gusta nuestro país y con seguridad le veremos en próximas temporadas para beneficio de quienes apreciamos a los artistas, de la nacionalidad que sean.
SIENTO QUE todo esto que hemos vivido en la feria, estimado Raúl, es solo el inicio de una bienaventurada época de bonanza taurina, toreros, los hemos visto, si los hay, los tenemos, algunos son prospectos estupendos, en ciernes, aun se escuche raro, pero percibo somos testigos de un renacimiento en esta fiesta donde sin lugar a dudas el enemigo principal está dentro del circulo que rodea a esta profesión. Por lo mismo esperamos que apoderados, empresarios y ganaderos, se sintonicen en el mismo canal, el de la dignidad y la vergüenza, y esto habrá de servir como el mejor fertilizante y enraizador para que germinen correctamente estos muchachos que no tienen que pasar las angustias de novenarios o lidiar reses en los bien llamados valles del terror del sureste y bajío mexicano.
ESTO YA no se estila en la actualidad, ahora son otros tiempos, ojala sea para bien de todos aquellos, como tú y tus hijos, Raúl, Gamaliel, más conocido como Raúl Vera, “El Gama”, en sus tiempos de novillero, o Jonathan, director del Coro de Cámara de Yucatán, por cierto vaya semejanza entre la buena música y el buen toreo, y toda tu familia a la que se les ha inculcado el respeto por una fiesta de la cual tú y yo quisimos ser parte importante, sin lograrlo, pero que ahora, permíteme decirlo así, es como paladear un postre en las postrimerías de nuestras obligaciones terrenales, dulce después de un soberano banquete. Ver los festejos sin amargura, sufriendo, eso sí, por esa mala racha, bache o hueco del cual creo firmemente ya se asoma la leyenda de su final. Renovarse o morir.
ESPERO VOLVER a reunirnos pronto, de nueva cuenta recordar los años pasados, hablar de esos enormes toreros a los que tuvimos la fortuna de ver compartiendo las gradas de varias plazas, y sabes te agradezco me soportes a pesar de que tanto te molesta el humo del cigarro que al parecer ya es parte permanente, o extensión, de mí boca, un abrazo para ti y todos los tuyos.
SE VA Talavante, pero tenemos toreros extraordinarios, estarás de acuerdo conmigo… Nos Vemos.

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