CASI UN INDULTO EN TARDE DE SOPOR, FERRERA Y PINAR A HOMBROS.

PIEDRABUENA, Ciudad Real, 15 de septiembre 2011. Toros de Manuel Blázquez, flojos y descastados, el quinto premiado con la vuelta al ruedo noble y repetidor se le pidió el indulto y acierto total no concederlo, el cuarto devuelto por cojo, salió el 4º bis del mismo hierro descastado. Uceda Leal, oreja y ovación; Antonio Ferrera, ovación y dos orejas y rabo tras aviso; y Rubén Pinar, dos orejas y ovación. La plaza registro media entrada en tarde calurosa.
Una vez más el precioso coso del castillo es testigo de una corrida de toros, bien presentada con hechuras y nulas condiciones, mansedumbre y flojedad a excepción del quinto, un toro que podía pasar por normal en otro festejo, pero que en este destaco por repetidor, confundiendo al público en solicitar su indulto y Ferrera siendo avisado y no queriendo entrar a matar, al final su muerte y la vuelta al ruedo su justo premio.
Abría el cartel Uceda Leal y vimos al torero reposado con gusto y elegancia, pero hoy sin fajarse y ceñirse, todo muy despegado y al hilo del pitón, vamos con muchas reservas, todas las ventajas se adorno con farol y molinetes y la estocada la firma para oreja. Su segundo, un sobrero de buena arboladura dejó sin acoplamiento al diestro que pasó muy de puntillas y de largo ante la dificultad del bicho a contra estilo del diestro, fue ovacionado.
Antonio Ferrera en la línea de cumplir en los dos primeros tercios, largas en el tercio y verónicas de rapidez extrema, adorno su repertorio en banderillas a su estilo, simplemente cumpliendo, su faena pasó por las tablas de sol donde se refugió el rajado animal y el torero incapaz de sacarlo de allí lo lidio con el medio pase en dos metros todo el simulacro de faena, mato mal y fue aplaudido. Juguetón se llamaba el nº 75 de Manuel Blázquez, un toro bien hecho que nada demostró en los primeros tercios, puya, citó y huyendo, Ferrera esta vez sí puso dos pares de banderillas de merito sin duda el mejor al quiebro, la faena tomo altos vuelos por la bondad del enemigo que embestía a veces comiendo albero y otras mirando al cielo, las tandas se sucedieron por ambos pitones de tres en tres, unas profundas y otras menos , pero el toro seguía repitiendo y no sabemos si el diestro no quería entrar a matar confundiendo al público, e incluso a ganadero, para indultar a Juguetón, el presidente en su sitio aviso a Ferrera y este tras una nueva tanda mató al toro entre el abucheo y los máximos trofeos para el extremeño, la vuelta al ruedo justa.
Rubén Pinar siempre cumplidor cortó dos orejas por una faena llena de pulcritud, bien a la verónica y quite por chicuelinas, lo mejor dos tandas al natural de buen trazo y recorrido aunque los de pecho muy despegados, su final por redondos junto a una estocada casi entera y lo poco visto fueron suficientes para pasear dos orejas. Su segundo descastado y sin emplearse lo más mínimo el de Tobarra se justificó esta vez sin emoción, saludó desde el tercio.

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