1 agosto, 2021

CASTELLA CON ASTADO ENCASTADO ESTUVO MAGISTRAL… ¡SE ENCUMBRA JUAN PABLO EN SU PRESENTACIÓN!.

Cuando todo parecía que la historia de un día antes se volvía a repetir, en una tarde en que los toros de Mimiahuapam y Begoña venían poniendo las cosas muy a la cuesta arriba para los toreros, de pronto la fisonomía de la corrida cambio diametralmente de rumbo, para epilogarse por la senda del triunfo, cuando el mano a mano de el nativo de Bezier, Francia, Sebastián Castellá y el novel torero acalitano de escasos 18 años y once festejos toreados, Juan Pablo Sánchez, pusieron la nota destacada al cuajar, el galo, una faena de poder con el quinto, mientras Sánchez con mucha firmeza e inteligencia, se encumbro con Amiguitos

Cuando todo parecía que la historia de un día antes se volvía a repetir, en una tarde en que los toros de Mimiahuapam y Begoña venían poniendo las cosas muy a la cuesta arriba para los toreros, de pronto la fisonomía de la corrida cambio diametralmente de rumbo, para epilogarse por la senda del triunfo, cuando el mano a mano de el nativo de Bezier, Francia, Sebastián Castellá y el novel torero acalitano de escasos 18 años y once festejos toreados, Juan Pablo Sánchez, pusieron la nota destacada al cuajar, el galo, una faena de poder con el quinto, mientras Sánchez con mucha firmeza e inteligencia, se encumbro con Amiguitos, ultimo del festejo, en medio de un alboroto generalizado, terminando por salir a hombros de la Monumental, luego que el juez le otorgo las orejas y el rabo, con algo de protestas, cuando antes los dos ya habían cortado un apéndice cada uno.
De los toros de ambas ganaderías, bien presentados, algunos pareciendo tener un refresco de sangre española, se estaban llevando entre su sosería y exceso de suavidad la tarde entre las patas, porque los cuatro primeros no habían permitido a los dos toreros desplazarse con torería ante ellos. Sin embargo, el quinto, un toro con bravura seca, enrazado, intentando herir en cuanto no se le llevaba sometido en la muleta, pero cuando esto ocurría iba al engaño muy entregado, mas el sexto, un toro con calidad y poca fuerza, que pego muchos parones en el centro de la suerte, fue a la postre el toro con mas fondo del encierro, al que el juez premio con arrastre lento, cuando a nuestro juicio tal premio en todo caso correspondía al quinto.
Así las cosas, en el día de mayor rumbo e importancia de la feria en honor del Evangelista San Marcos, el día clásico por excelencia, la cosecha de trofeos ha sido escasa, ya ante lo descafeinado de los 4 primeros toros, el publico que hizo otra estupenda entrada, se había trepidado con detalles muy luminosos de ambos toreros, como cuando Sebastián Castella ataviado con un vestido celeste y oro, con su primero, un toro tardo, soso, con ciertos problemas resolvió la papeleta con atingencia, alargando su actuación innecesariamente porque el toro no daría para mucho. Con su segundo le vimos con cierta frialdad, quizás un tanto venido a menos, mas con el quinto, Cofrade Maya de nombre, un toro con mucha trasmisión, bravura y raza, además con un puntito de violencia que le conducía a tirar un tornicazo al final de cada pase, le entendió desde el primer tercio, y cuando el toro atacaba con más violencia la capa, Castella le imprimía a las suertes un mayor sometimiento. Sometimiento que prosiguió cuando inicio su brillante trasteo con suaves pases por bajo, en contra a la violencia del toro, al cual a base de bajarle el engaño, lo fue sometiendo para que tomara el semicírculo del toreo, llevándole con temple y longitud, pero cuando dejaba que el toro le tocara la muleta, aparecía esa bravura seca que llevaba dentro la res, trasladando al tendido la emoción que produce la bravura y por lo tanto, la sensación de la existencia del peligro en el ruedo.
Así transcurrió una faena sin desperdicio, ante un público expectante, absorto, muy atento a todo lo que ocurría en el ruedo, durante toda la faena de este torero que siempre se puso en la distancia, hasta cuajar una faena emotiva, artística, templada, respondiendo la parroquia con fuerza, y como atacara dando el pecho y yéndose en rectitud tras la espada, mojándose los dedos como rubrica, conquisto un apéndice de mucho peso, que llevo en sus manos al dar la vuelta al ruedo.
Con Juan Pablo Sánchez, aunque con ejemplares de condiciones similares, ha tenido la fortuna de debutar en la Monumental, en un cartel de mucha presión, de mucha importancia, tomando en cuenta que era su segunda confrontación con el diestro galo, con quien por cierto, siempre que han alternado, Juan Pablo ha salido victorioso, y ayer no fue la excepción, en este joven de escasos 18 años y once corridas de toros.
Con su primero había logrado impactar por su serenidad, luego que este lo achucho en dos ocasiones, saliendo ileso de ambas, y con una tranquilidad absoluta, teniendo detalles muy destacados, como cuando el toro se le paraba a mitad de la suerte, y el, a base de pulsearlo, con mando y quietud, no se movió un milímetro hasta completar el pase, haciendo erupción el volcán de la Monumental.
Mas lo mejor, lo de mayor luminosidad, lo mas impáctate vino con el sexto, un toro que le exigió el carné, pero al cual este joven torero llamado a ser figura del toreo, le planto cara, y no solo le mostró el documento, sino se impuso a la adversidad, al grado de cuajar una brillante faena inicio de una consagración que se irá dando conforme avancen las cosas, destacándose su claridad de ideas, su pleno dominio sobre la res, su valentía sin baratos aspavientos, el privilegio de un temple solo propio de los grandes toreros, que le dejaron hacer el trazo con la diestra, primero a la media distancia, y conforme fue transcurriendo la faena, fue acortando los terrenos, dándose gusto al torear con gran longitud por redondos sobre ambas manos, muy sentidas y ceñidas, haciendo explosión la plaza entera al unificar criterios en torno suyo, al grado de escuchar dentro de su brillante actuación los gritos consagratorios de Torero-torero. Pero como había que rematar la faena con igual nivel, se tiro a matar entregándose en la suerte suprema, cobrando una estocada entera en todo lo alto, saliendo muerto el toro de la muleta, desatándose la algarabía y entrega de un público impactado, que rabiosamente batió con fuerza las palmas para el torero, mientras el juez Manolo Ramírez, premiara sin recato alguno, con los máximos trofeos a Juan Pablo, surgiendo la división en los tendidos, arreciendo los pitos, cuando quien ocupa el palco de la autoridad, premio con el arrastre lento a el cadáver de Dientitos, y a Juan Pablo se le otorgaba el trofeo en disputa, una medalla de plata, por los jurados Alfonso Pérez Romo y Julio Díaz Torre.
Al final del festejo fue izado en hombros el torero, por cierto, sin completar la vuelta triunfal al ruedo, recorriendo solamente el trayecto del burladero de matadores a la puerta de cuadrillas.
Hoy se anuncia la cuarta corrida del serial, lidiándose una corrida de Fernando de la Mora, para Ignacio Garibay, el torero andaluz Daniel Luque y la participación de Arturo Saldívar.

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