CIUDAD REAL 4ª DE FERIA: FERNANDO TENDERO ABRE LA PUERTA GRANDE CON MUCHO MERITO.

Ficha de la corrida. Plaza de toros de Ciudad Real. Lleno sin cartel de no hay billetes. Toros. Santiago Domecq 1º,3º,4º y 5º flojos y sin chispa de raza y 2º y 6º de Ana María Bohórquez, se apagaron pronto.
Morante de la Puebla: ovación con saludos y división de opiniones El Juli: ovación con saludos y ovación.
Fernando Tendero: oreja y oreja, salida en hombros.
Se desmonteró Valentín Cuevas.
La sorpresa agradable de ver en el cartel al paisano Fernando Tendero tuvo la recompensa en la fe, la constancia y sobre todo aprovechar esa oportunidad que le brindaba la ausencia de Cayetano y que otros malograron en su día, él la exprimió y de qué forma, desde recibir a Porta Gayola a su primero de nombre “Deleitoso” nº 61 de 488 kilos con un farol y cuatro verónicas de rabia y gusto, ahí empezó a ganar su batalla paso a quite por tafalleras y desgranar una faena plena de dominio y nervios, tan lógicos como la ausencia un año de los ruedos, la buena lidia de Oscar Castellanos unido a la buena ejecución de las banderillas de Valentín Cuevas dio aún mas realce a la obra que empezó por ayudados por alto de mucho gusto y firmeza y ligar tres series por la derecha de dominio y riesgo ante las paradas del bicho los adornos finales por trincherillas geniales y la estocada para oreja de ley y no de paisanaje. Su segundo casi con el deber cumplido el torero tomo reposo en los tiempos y se gusto en muchos pasajes en genuflexión, rematando siempre los de pecho, lástima que el animal no tuviera más fuelle y así la zurda del villarteño quedo caso inédita, dos ayudándose levantaron el clamor para un final de torería unido a una estocada que valía la puerta grande.
Morante de la Puebla era la expectación el pellizco el duende y aplico la estética la suavidad en las verónicas de recibo a su primero que se apago como una vela a medida que el de La Puebla se gustaba en los embroques, mas plasticidad y gusto en los adornos imposible para un pinchazo y estocada y recibir la ovación. Su segundo sin raza y fuerzas lo despacho sin más, no merecía la pena estar delante todo un acierto para el maestro que mucho público no entendió.
El Juli todo poder y arte se fue una vez mas de vacío de ciudad real a pesar que se le pidió la oreja de su primero un descastado que embestía con la cara alta y sin fijeza el de Velilla de San Antonio consiguió meterlo en su muleta a base de porfiar y dejarla puesta tres series con la derecha de cierto mando sin apreturas ningunas al natural inédito para dejar una estocada muy trasera y baja con su típico salto pero esta vez igual que en el cuarto con dirección para Almagro, en este cuarto se quiso justificar ante un des razado que no merecía el esfuerzo baldío, estocada saliéndose de la suerte.

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