16 septiembre, 2021

COMO JABATOS SE MONTARON EN SU LOTE AGUILAR Y ADAME.

Rotundo de Fabián ganándose 3 orejas y la puerta grande.
Estimados lectores, que momentos más intensos hemos vivido durante la décima corrida del serial, cuando el ganado muy disparejo de presencia, con mucho genio y temperamento de Santa Fe del Campo, les puso las cosas muy a la cuesta arriba a los toreos, que con majeza, con actitud, con garra y mucha valentía, se han puesto donde los toros suelen herir, pero también donde está el dinero.

Rotundo de Fabián ganándose 3 orejas y la puerta grande.
Estimados lectores, que momentos más intensos hemos vivido durante la décima corrida del serial, cuando el ganado muy disparejo de presencia, con mucho genio y temperamento de Santa Fe del Campo, les puso las cosas muy a la cuesta arriba a los toreos, que con majeza, con actitud, con garra y mucha valentía, se han puesto donde los toros suelen herir, pero también donde está el dinero.
Ayer ante lo ha sido la entrada más mala del ciclo, actuaron el sevillano Antonio Barrera de sangre de toro y oro con los delanteros en terciopelo (silencio y silencio), Fabián Barba de marino y oro (oreja y dos orejas), Mario Aguilar de igual color (oreja y salida al tercio) y Gerardo Adame de corinto y oro, en sustitución de Oliver Godoy que está lesionado (palmas y al tercio), tarde que no solo fue complicada por los toros, varios anovillados de presencia, astifinos algunos, sino en los últimos toros por las tremendas ráfagas y tolvaneras del viento contra el cual el torero no cuenta con defensa alguna, que a punto ha estado de provocar sendos percances tanto en la humanidad de Mario Aguilar como en el cuerpo de un Gerardo Adame, quien salió bien librado cuando al ser descubierto por el aire, resulto prendido peligrosamente por su segundo enemigos, pero estos dos auténticos jabatos que pelearon las palmas en todo momento, pisando terrenos prohibitivos en sus inmensos deseos por triunfar.
Contando el cartel con la participación como primer espada al sevillano Antonio Barrera, un torero con un valor espartano que le ha valido ocupar un puesto importante dentro de la fiesta en su patria, lamentablemente, por esta fecha no gozo de la buena fortuna en el sorteo, pechando con un lote sin posibilidades del encierro, teniendo con su primero una actuación si pisar el acelerador a fondo, mientras con el otro cumplió escasamente.
En esta corrida kilométrica, el publico jamás se aburrió, y menos con la actuación variada de un Fabián Barba renovado, mas toreado, con mayor comunicación con el público y en una actitud diferente, levantando la mano solicitando mayores oportunidades como la de ayer, en que fueron a parar en sus manos el lote más potable de Santa Fe del Campo, encaste que conoce muy bien Barba, porque ha estado ha hecho campo varias veces con los Gutiérrez Cortina. Y bien, el diestro ha tenido la atingencia de sacarle partido a sus dos enemigos sobre todo con el segundo, un toro que se desplazo franco por el lado izquierdo, disfrutando Fabián al torear por naturales enganchando adelante a la res, para llevarla cosida a la tela, dándole proyección y largueza al trazo, dentro de una faena que ha tenido una primera parte donde la expresión artística fue fundamental, y una segunda, donde hizo su aparición una nueva faceta de Fabián, al mostrarse más variado y toreando para complacer más bien a las alturas, y como se fuera como rayo y en rectitud tras la espada, cobro una estocada completa que por la misma ejecución bien valió una de las dos orejas conquistadas. Pero antes ya le había tumbado una a su primero, un astado con buen estilo, ha tenido la aptitud de torearle con ritmo y temple sobre ambas manos, aun y cuando tenía poca fuerza, estableciendo con claridad su decisión de venir a por todas, resultando a la postre, el máximo triunfador de la corrida, y abandonando el ruedo izado a hombros de uno de los cargadores oficiales de toreros.
Precedido de una excelente tarde en la feria de Texcoco, otro de nuestros jóvenes matadores de toros de gran futuro, Mario Aguilar, que de alguna manera se ha venido quedando rezagado de sus compañeros de Tauromagia, Arturo Saldívar y un Payo desconcertante y distraído, ha vuelto por sus fueros, y que bueno por el torero y por la fiesta, porque siendo un torero tan rescatable, ayer puso de manifiesto sobre la palestra monumental, sus renovados bríos, aun y cuando primero cargo con un toro muy atacado de carnes, musculoso, hondo pero escaso de trapío, que desde su salida acuso buen estilo y mucha suavidad, como lo dejo claro al momento en que Mario se gusto toreando por verónicas cadenciosas, lentas, templadas, haga usted de cuenta que el toro ya había sido castigado en varas. Con esas mismas cualidades llego a la muleta, donde duro poco, pero fue bien aprovechado por el esteta, para torearle con suavidad, acompañando el trazo con el giro de la cintura, dentro de una faena bien estructurada, de limitada limpieza, luciendo la elegancia del torero al torear con la pañosa. Y como matara bien, fue premiado con un apéndice que le vino a ser, como un vaso de aguas al sediento.
Con el otro, cuando se desato un verdadero vendaval, se ha puesto en un sitio, donde solo suelen colocar los toreros caros, exponiendo mucho y poniendo en constante riesgo la integridad de su humanidad, mas teniendo en contra el viento, elemento contra el cual el torero no tiene defensa, intento una y otra vez poniéndose ahí, y jugándosela ante un anovillado astado, con el defecto de volver peligrosamente sobre las espinillas del torero, al quedarse muy corto, estando Aguilar exponiendo en físico en cada pase. Su vibrante y valeroso trasteo, meritorio de si a la máximo, mantuvo expectante al escaso pero ruidoso público, que observo cómo este torero, aparte de jugarse la vida, finalmente logro imponerse a la adversidad planteada por un ejemplar complicado y violento de suyo, y también a unas ráfagas del viento. Al final, después que el puntillero levanto al burel, el público le saco de entre barreras a saludar al tercio.
Del cielo el cayo la oportunidad, también del cielo le cayó la mala fortuna, primero de lidiar un toro nulo de calidad, y después, de la intromisión de esas tolvaneras que le hicieron flamear ambos engaños, propiciando el quedar al descubierto llevándose dos cogidas que bien pudieron enviar con un serio percance a Gerardo a la enfermería. Pero también del cielo le enviaron un ángel de su guardia grandote, grandote, que le salvo otras tantas veces, al corresponderle primero, un manso de solemnidad le impidió toda posibilidad de éxito, en una tarde, la primera como matador de toros, de muy poca fortuna, en que se llevo en el sorteo, un lote infumable. En su primero se retiro a los maderos en medio de sepulcral silencio, mientras con el octavo, en medio de las mismas condiciones atmosféricas, se ha pegado un verdadero arrimón, dejando plena constancia de su tozudez, de su valentía innegable, de sus grandes deseos por colocarse y ganarse nuevas oportunidades, al insistir una y otra vez mas, a un astado descastado, distraído, esos que ante estas condiciones han provocado grandes tragedias, mas sin impórtale nada su integridad, metido entre la astifina cuerna, se rifo el físico con singular determinación, con majeza, impregnando al trasteo de una emotividad crispante, manteniendo vivamente interesado al publico por la total entrega de quien vino a sustituir al tapatío Oliver Godoy, lastimado de una rodilla en Tampico, sin desmerecer para nada al lado de sus experimentados alternantes. Al final el publico supo corresponder al rasgo de entrega y valentía de Adame, sacándolo a saludar al tercio, mientras su compañero Fabián Barba le cargaban a hombros como triunfador de la décima corrida del serial.
Hoy se da un festival para conmemorar los cien años del natalicio de el Maestro de Maestros Fermín Espinosa Saucedo, Armillita chico, con la participación de sus tres hijos, Manolo, Fermín y Miguel, así como Eloy Cavazos, Humberto Moro hijo y José Antonio Ramírez “El Capitán”, con novillos de diversas ganaderías.

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