24 julio, 2021

CONTINUAMOS… LA CHARLA CON RUBÉN SALAZAR.

PASADA LA prioritaria noticia del grave accidente sufrido por el diestro español José Ortega Cano, continuamos con la parte faltante de nuestra charla con el matador Rubén Salazar, no sin antes informarles que el de Cartagena sigue estable dentro de su muy delicado estado.
NOS HABIAMOS quedado en que platicaríamos sobre su amistad con toreros de la talla de “Curro” Romero y de don Joaquín Bernadó y esto fue lo que nos compartió…

PASADA LA prioritaria noticia del grave accidente sufrido por el diestro español José Ortega Cano, continuamos con la parte faltante de nuestra charla con el matador Rubén Salazar, no sin antes informarles que el de Cartagena sigue estable dentro de su muy delicado estado.
NOS HABIAMOS quedado en que platicaríamos sobre su amistad con toreros de la talla de “Curro” Romero y de don Joaquín Bernadó y esto fue lo que nos compartió…
RUBÉN SALAZAR.- Mi amistad con “Curro” se da por la sencilla razón de que mi apoderado me instaló en una casa de Sevilla, y él, Romero, al vivir en el cercano pueblo de Camas, hacia toda su actividad taurina en la ciudad de la Giralda, eran los tiempos en que se iniciaba en la fiesta. Independiente a todos esto a mí me gustaba para cuñado y por eso mismo yo era el que lo procuraba seguidamente, él también aceptaba mi amistad, sobre todo cuando intuía de México me habían llegado unos pocos dólares, nos íbamos a las orillas del Guadalquivir a ver a las gitanas y por ahí se quedaba la mitad de mi dinero, éramos muy jóvenes.-
PEDRO JULIO.- Desde luego que no lo gastaban en invitarlas a cenar, ¿verdad?.-
RS.- No seas tan preguntón e indiscreto, te repito que éramos jóvenes y tenía que quedar bien con “mi posible cuñado”.-
PJ.- ¿Ibas a tentaderos con él?. Y conste que no me refiero a los de las orillas del Guadalquivir.-
RS.- No nunca, pero siempre coincidíamos, quien me acompañaba en veces era el niño que ya sabes se trataba de Paco, Paco Camino. Él era muy joven y siempre me espiaba, en cuanto veía que yo arreglaba mis cosas de torero no sé cómo me convencía y yo tenía que decirle a donde era el tentadero, algunas veces lo llevaba, otras él solo llegaba, por cierto que “Curro” no lo quería.-
PJ.- Debiste de conocer muy bien a la familia del después llamado “Faraón de Camas”.-
RS.- Desde luego que sí, pero frecuentaba mas a la familia de Paco, siempre me trataron muy bien, seguido comía con ellos, tenían el don de “adivinar” cuando la aguja de mi barriga andaba ya marcando la reserva, les “vivo” muy agradecido.
PJ.- ¿Y don Joaquín Bernadó?.-
RS.- Pues a él lo trate menos, toreamos algo juntos y era buen hombre, se me pasó mencionarte que a otro jovencito que ayude fue a Luís de Triana, también lo hice matador de toros, un tiempo Luís vivió en la finca de Paco, después Joaquín lo aceptó en la escuela que él dirigía, en ese tiempo Paco me invitó a pasar unas semanas en Sevilla y seguido viajábamos a Madrid, ahí tuve la suerte de volver a saludar al torero más grande que ha dado la Comunidad Autónoma de Cataluña. Nos pasamos muchas horas recordando nuestros buenos tiempos, semanas antes de que El Señor me llamara le salude por teléfono, buen hombre y buen torero Joaquín.
PJ.- Oye, y cuando se rompió el convenio taurino con España como le hicieron para regresarse.-
RS.- Éramos muchos los mexicanos que andábamos por allá, perdóname por no decir nombres, lo entenderás mas adelante. Unos estaban en Madrid, yo en Sevilla, un día nos cito Carlos Arruza en el parque María Luisa a todos, para mí fue muy ventajoso ya que no hube de gastar lo que no tenia para pasajes, todos llegamos puntualmente, el matador Arruza nos informaba que don Tomas Valles nos regalaba los pasajes de regreso a México, los que quisiéramos, los que se quisieran quedar “de sementales” lo podían hacer bajo su total responsabilidad y perderían todo el apoyo del taurino benefactor. Por eso prefiero no mencionar a los que estábamos.-
PJ.- No entiendo eso de sementales.-
RS.- Claro que lo entiendes, bien que lo sabes pero te lo contare de nueva cuenta. De diez novilleros que andábamos por allá buscando torear, dos de ellos ya eran conocidos por enamorados, eso todos lo conocían, tenían novias por todos lados, inclusive andarán por ahí algunos niños “medio mexicanos”, eso era del conocimiento de don Tomas y no le pareció bien, sin embargo era buen hombre y los considero en el regreso, pero por esos actos poco faltó para que se regresaran nadando, ellos poco les importaba torear por España, ellos preferían corretear a cuanta mujer guapa vieran y por lo mismo eran los más pobres del grupo.
PJ.- Y ya de regreso en México porque no te hiciste pronto de la alternativa.-
RS.- Prefiero no recordar eso, me duele que un paisano me cerrara el paso, envidia y política pura, no tenia porque ser así, él era de los que más toreaban al año y sin embargo hizo hasta lo imposible por quitarme de en medio, al paso de los años la tome un primero de mayo de 1960 en la plaza San Marcos, al año repetí y pegue un petardo, luego por tarugo fui de espectador a un pueblo, Palo Alto, y con unos tequilas de más me bajé a pegarle unos muletazos a una vaca muy fuerte y astifina y me pegó la cornada más grave de mi vida, eso me paró totalmente. Cuando Camino vino como figura del toreo me ofreció ayudarme y torear en su compañía muchas corridas a su lado, desgraciadamente ya no era mi tiempo y no acepte, no iba a quedar mal con mi hermano menor, siempre preferí la amistad que nunca me negó.
PJ.- Pues te reitero que aun con tu alias de “El Chapuzas” siempre te estime, siempre fuimos buenos amigos mientras Dios te dejó entre nosotros, no solo yo, todos te quisimos bien, ahora síguete cuidándote del torero envidioso que te hizo la vida imposible en la tierra de los vivos, de seguro lo encuentras seguido y con la baraja te desquitas, de eso estoy seguro, le ganas por la buena… ¡¡¡o con chapuzas!!!… Nos Vemos.

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