23 julio, 2021

DE CARA A LA FERIA, SE PERCIBEN LOS RIESGOS DE LA OPINIÓN CRÍTICA QUE DISPENSA EL ANTIPROFESIONALISMO.

ARRASTRE LENTO… Uno de los colaterales beneficios de las opiniones externadas en los medios de comunicación –identificadas presuntuosamente como crítica- y que se caracterizan por el perfil sensato, inteligente y exigente en que se sustentan es, sin distorsionar su natural sentido, la obligación de cuestionar la realidad taurina.

ARRASTRE LENTO… Uno de los colaterales beneficios de las opiniones externadas en los medios de comunicación –identificadas presuntuosamente como crítica- y que se caracterizan por el perfil sensato, inteligente y exigente en que se sustentan es, sin distorsionar su natural sentido, la obligación de cuestionar la realidad taurina.
En tal sentido me atrevería a señalar que en el aspecto pedagógico, cuando lo tienen, las opiniones de valía –no me complace llamarles crítica- intentan hacer señalamientos precisos que definen las normas y los preceptos. Y son de valía toda vez que sin sobrestimar los hechos de una manera parcial, tendenciosa o condicionada, aplauden lo positivo y lamentan lo negativo. Se intuye que sus emisores gozan con la belleza, vibran con la emoción creativa, y se anonadan con la estética y la plástica que surge en el riesgo más bellamente concebido.
Si hablo con franqueza, diré que me parece digna de prestarle atención la opinión crítica que intenta la superación en los esquemas conceptuales del toreo, y más la que alienta cualquier tentativa que, en consecuencia, depure la capacidad analítica de los que gustan y se deleitan con el fenómeno del toreo.
Y me parece valiosa la opinión crítica que sienta las bases que permiten el desarrollo de la Fiesta y agiliza las condiciones por medio de las cuales se puede realizar el tránsito, siempre encadenado al pasado, del presente al futuro. Y es valiosa toda vez que, a través de ella como medio, permite la interpretación de la realidad conexa con su pasado inmediato y remoto. El mañana será la consecuencia.
De ahí que respete la opinión crítica que propicia los caminos por donde se elaboran las estrategias –con método- para comprender y valorar la realidad presente de la Fiesta por compleja que sea.
Me declaro simpatizante de la opinión crítica que descubre la condición voluble y cambiante de los espectadores que, mostrándose cambiantes y caprichosos, perfilan su tendencia hacia la superficialidad consumista y enajenante, rica productora de cantidad, pero nunca de calidad. La considero valiosa toda vez que la calidad en la Fiesta es una respuesta del esfuerzo decidido, de la sinceridad, de la autenticidad, de la purificación teórico y práctica, de la profilaxis moral de los protagonistas humanos evidenciada en conductas altamente profesionales. La excelencia ideal del toreo es un camino trazado por el cual nunca puede rondar la mentira. Esa opinión crítica sí que la entiendo, la comparto, y hasta la promuevo.
De ahí que estime valiosa y hasta necesaria la opinión crítica que alienta a mirar la realidad sin temores. En consecuencia, y de cara a los festejos de feria, será de utilidad la opinión crítica que no sea pronta a regalar adjetivos excesivos y falsos a los sustantivos.
Estimo valiosa la opinión crítica que estimula, a través del descubrimiento por vía del análisis, la belleza creadora, y más aquella que con la cortesía y el respeto elemental de la gentileza y caballerosidad, delata a la Fiesta cuando se convierte en flor sin aroma, en religión sin dogma, en doctrina sin ministerio, en día sin sol, en noche sin estrellas, en amantes sin amor.
Y esa acusación vendrá rauda y agresiva si –vaya usted a saber- la empresa, los ganaderos, y los toreros, no asumen su responsabilidad de profesionales. Así las cosas, no habrá porqué temerle a la opinión crítica que juzgue y valore la realidad de la Fiesta en torno a los festejos de la Feria de San Marcos.
arrastrelento@gmail.com

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