24 julio, 2021

DESCONOCIMIENTO DE LOS ENCASTES.

Queridos amigos, ayer se celebró el décimo séptimo festejo del abono de San Isidro. Los toros del Cortijillo, en tipo del encaste “Núñez”, fueron casi todos protestados de salida, por la conformación de sus pitones. No colaboraron con los toreros y se aliaron con el viento, para que la tarde, plomiza en lo climatológico, lo fuera también en lo artístico.

Queridos amigos, ayer se celebró el décimo séptimo festejo del abono de San Isidro. Los toros del Cortijillo, en tipo del encaste “Núñez”, fueron casi todos protestados de salida, por la conformación de sus pitones. No colaboraron con los toreros y se aliaron con el viento, para que la tarde, plomiza en lo climatológico, lo fuera también en lo artístico.
Diego Urdiales, no estuvo a gusto con su protestado primero, un toro noble pero que no podía con su alma. Urdiales lo intenta por los dos pitones, pero dobla las manos a la salida de un muletazo y el público arrecia en sus protestas. Así es imposible. Lo mata como puede y a esperar.
El cuarto, un toro bien rematado pero justito de cara, fue muy protestado. Salió abanto, sin fijeza y sin entregarse al capote de Diego Urdiales. A la muleta llega embistiendo con suavidad y nobleza. Diego se gusta en las primeras tandas con la diestra, pero al toro le falta un poquito de picante, que el torero no logra aportar. El toro va a menos y Diego también. Estocada y aviso.
Morenito de Aranda, no puede lucirse con el segundo de la tarde, que también es protestado, pero a la muleta llega embistiendo con raza y buen genio. ¡Con estos toros hay que saber esperar! Morenito le planta cara y enjareta tandas vibrantes, pero de escasa repercusión. Con la zurda, el viento molesta, pero los naturales de mano baja, templados, largos y profundos levantan definitivamente la faena. El toro embiste con la cara muy humillada y con motor. El de Aranda está muy firme y dispuesto, lo que hace que el público se vuelque con el torero. Una estocada entrando muy derecho, algo contraria, hacen que el toro tarde en caer y los tendidos se enfríen. Lo que iba para oreja, se quedó en una sonora ovación que el torero salió a saludar.
El quinto, berrendo en colorao, serio y de encornadura astifina y engatillada, es protestado de salida por los “entendidos” de turno, que no conocen el tipo de toro de este encaste. A la muleta llega faltito de raza y con una embestida corta, que no hacen posible que la disposición de Morenito, tenga recompensa. No ha podido ser.
El tercero, un colorao corniapretado, hace honor a su encaste “Núñez” y tampoco colabora en el toreo de capa que intenta Miguel Ángel Tendero. Al el último tercio llega con la embestida descompuesta, sosote y con poca raza. El publico esta a su aire y el albaceteño, solo consigue algún muletazo que otro de cierta prestancia.
El que cierra plaza, para no ser menos, también es protestado como toda la corrida. No se acaban de enterar que el encaste “Núñez”, no es un encaste cornalón, que son fríos de salida y que hay que esperarlos. Otra cosa es que salgan con más o menos raza, o con más o menos fuerza. Cuando se lidien toros de este encaste o similares, los que gustan de los toros mastodóntico, deberían quedarse en casa, para no fastidiar al resto de los espectadores. El toro llega a la muleta, con un tranco de menos, faltito de raza y de motor. Tendero lo intenta con disposición y oficio, pero es imposible el lucimiento.
Una tarde para olvidarnos de ella lo más pronto posible.

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