5 agosto, 2021

EL “MANZANARES” DE DESBORDA EN LAS VENTAS.

Queridos amigos, ayer Las Ventas, estaba rarilla, como esos días en los que uno piensa cambiar el tendido de la monumental, por el mullido sillón, del salón de su casa. El cielo entoldado de nubarrones, amenaza de lluvia, que se cumplió en el 5º, y sobre todo la anunciada visita del puñetero viento, hizo que la tarde no resultara demasiado apacible en lo climatológico. Quizás fuera por ello, tampoco los ánimos, en algún sector de la plaza, estuvieron apacibles, y se protestó por todo.

Queridos amigos, ayer Las Ventas, estaba rarilla, como esos días en los que uno piensa cambiar el tendido de la monumental, por el mullido sillón, del salón de su casa. El cielo entoldado de nubarrones, amenaza de lluvia, que se cumplió en el 5º, y sobre todo la anunciada visita del puñetero viento, hizo que la tarde no resultara demasiado apacible en lo climatológico. Quizás fuera por ello, tampoco los ánimos, en algún sector de la plaza, estuvieron apacibles, y se protestó por todo. Por un toro de Cuvillo (2ª) que para mi estaba correctamente presentado, por un tercio de varas, en que se le mide el castigo a un toro que no había demostrado mucha fortaleza, por una oreja justamente concedida a El Juli, que se le mira con lupa, lo que a otros se le pasa con benevolencia, por la colocación de los toreros, en ese exceso de purismo, sin tener en cuenta el vendaval que había en el ruedo. En fin, yo creo que si le hubiesen visto los calcetines que llevaba Álvaro Núñez, el siete, también habría protestado. Parece como si hubiese habido cierta predisposición a la protesta. La de ayer fue una de esas tardes, en las que si no le hubiese dado a José María Manzanares por formar el lío y al Juli por demostrar su magisterio, hubiese pasado por tediosa.
Se lidiaron cuatro toros de Núñez del Cuvillo (es raro que no hubiese toros en El Grullo para completar la corrida) de juego y presencia variada. Bravo y noble el 6º; enrazado en la muleta el 4º; con molesto cabeceo el 2º y feote y sin entregarse el burraco 3º. Uno de Ortigao Costa, soso y sin fuerzas, corrido en 1º lugar y un sobrero de Carmen Segovia, soso y sin raza, sustituto de otro de la ganadería portuguesa.
José María Manzanares está en estado de gracia, si no fuera por lo mucho que le queda que dar todavía, dada la juventud que atesora, podríamos decir que está en lo mejor de su carrera. Lo de Sevilla y Jerez, no ha sido casualidad, ayer lo demostró con su actitud de figurón en Las Ventas madrileña, en un día no precisamente fácil para todos.
Había sorteado el alicantino un primer toro, burraco y feote, que llego a los primeros compases del último tercio con raza, pero el huracán que soplaba no hacía posible la continuidad y el ritmo, con lo que la faena se fue diluyendo igual que el toro, solo pudo demostrar, decisión y firmeza, que le hicieron estar muy por encima del morlaco. Una buena estocada al encuentro, le hizo escuchar una fuerte ovación, después de un aviso. Al sexto lo saludó con unas cadenciosas verónicas, que levantaron las primeras palmas. Si antesdeayer, después del costalazo de Tulio Salguero, llegó el acontecimiento de Talavante, hoy le toco el turno a ese gran picador que es “Chocolate”, que salió literalmente volando por encima del toro, cuando este levantó al caballo en la primera vara, para llevarse el costalazo de la jornada, teniendo que pasar a la enfermería, sin demasiadas consecuencias para el varilarguero.
El “cuvillo” saca su buen fondo en la muleta y Manzanares, también. La seguridad y firmeza del torero, van paralela a la suavidad de terciopelo, con que acaricia, más que torea, al noble animal. Los muletazos con la diestra se suceden unos tras otros, largos y templados. Con los nudillos de una mano muy baja arrastrando la arena venteña, el toro se entrega a la muleta del alicantino, que mas que torearlo con la franela, lo hace con la cintura, dándole el pecho a los pitones y esculpiendo en cada muletazo una obra de arte, un requiebro que se liga con el siguiente. En uno de los celestiales cambios de mano, el toro se queda debajo y voltea de forma espectacular al torero, que se levanta con la taleguilla rota y sin mirarse, y con la misma tranquilidad de antes de la voltereta, vuelve a la cara del toro, que protesta por el pitón izquierdo. Torna la muleta a la diestra y desgrana una tanda de redondos, para el recuerdo, abrochada con un pase de pecho largo, como el eco de su faena. Cambia la espada y con el toro en el platillo de la plaza le deja una extraordinaria estocada recibiendo que tumba al toro sin remisión. Las dos orejas y la apoteósica salida a hombros por la puerta grande.
El Juli, sorteo un primer toro soso, sin raza ni fuerzas, de Ortigao Costa, que no le dio opción de lucimiento. En cuarto lugar salió uno de Cuvillo, en tipo, que en los primeros tercios se mostró sosote y dormido, pero que despertó en la muleta poderosa de Julián. El toro se vino arriba y el torero de Velilla, le acompañó. Le presento batalla a las vibrantes embestidas del enrazado burel y su muñeca prodigiosa dibujo derechazos de figurón del toreo, de mano baja y de poder. El toro se convenció que tenia a un torero delante, que además había de luchar con las enormes ráfagas de viento que le preocupaban, dejándolo al descubierto más de una vez, y de la incomprensión de unos pocos que con sus silbidos extemporáneos, trataban de boicotear al torero, a estos El Juli, ni los escuchó. La faena se fue desarrollando a derechas. Por el izquierdo era imposible, hasta que una gran estocada marca de la casa, acabo con su oponente. La oreja fue a parar a sus manos, con justicia, pese a la oposición de los consabidos enterados de turno.
Castella no tuvo su tarde, más que él, los toros que le tocaron. Protestado su primero ¿por falta de trapío? El público, que se puso en contra, y el molesto calamocheo que desarrolló, no hicieron posible el lucimiento. El quinto, un sobrero de Carmen Segovia, se fue al desolladero con la poca gracia y la escasa raza de los toros mansos. Le quedan las corridas de Garcigrande y de Alcurrucen, para resarcirse de esta tormentosa tarde.
Para hoy la terna compuesta por El Cid, Miguel Ángel Perera y Daniel Luque, se las verán con los “Atanasio” de El Puerto de san Lorenzo.
Hasta mañana y que Dios reparta suerte.

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