28 julio, 2021

EN EL FESTIVAL DEL DÍA DE LA CONFECCIÓN Y DEL TRABAJADOR TEXTIL, TÉLLEZ A HOMBROS Y LOS DEMÁS CORTARON OREJA POR PIOCHA.

Con el marco de la presencia de una mayúscula de trabajadores de la Industria Textil de Aguascalientes, se dio el festival taurino que año con año se lleva a cabo, desde aquella estupenda idea que surgió de una mente fecunda y creativa como lo fue Doña Carolina García Villanueva propietaria de Bordados Maty, allá por los años 85-86, alternando ahora, Luis Fernando Sánchez, tan puesto como algún torero en activo, Jorge Mora, Téllez con mucho torerismo y Gerardo Adame todo derroche y voluntad, habiéndose lidiado tres novillos de Córlame, uno de Sierra Ortega, y un sobrero de Castorena.

Con el marco de la presencia de una mayúscula de trabajadores de la Industria Textil de Aguascalientes, se dio el festival taurino que año con año se lleva a cabo, desde aquella estupenda idea que surgió de una mente fecunda y creativa como lo fue Doña Carolina García Villanueva propietaria de Bordados Maty, allá por los años 85-86, alternando ahora, Luis Fernando Sánchez, tan puesto como algún torero en activo, Jorge Mora, Téllez con mucho torerismo y Gerardo Adame todo derroche y voluntad, habiéndose lidiado tres novillos de Córlame, uno de Sierra Ortega, y un sobrero de Castorena.
El festejo se abrió brindándose un minuto de aplausos en memora de quien por varios años se desempeño como jefe de toriles, Pedro Velazco Laredo, recientemente fallecido, y ampliamente estimado en el medio, y la entrega de un pergamino a cada uno de los toreros y ganadero, participantes en el festejo.
Como es costumbre y respetando el orden de antigüedad de los toreros, abrió plaza un Luis Fernando Sánchez rebozante de afición y estupendas cualidades artísticas y físicas. El se las entendió con el novillo que a la postre fue el mejor, proveniente de Sierra Ortega, ante al cual primero se lucio en un quite a alimón, con su hijo Diego, espigado aspirante a novillero, cuya intervención fue largamente ovacionada. Ya con la sarga en la diestra, Fernando hizo vibrar al público con su toreo templado, en redondo, cadencioso y templado, en los pocos pases que duro en novillo, al que le corto una oreja después de haber señalado un pinchazo, trofeo con que dio l vuelta al ruedo. Con el primero de Córlame, el animal de menor presencia de la tarde, Jorge Mora no logro pleno acomodo con el percal, mas con la muleta obtuvo momentos plausibles cuando aprovecho en buen pitón derecho de la res, pero después ya no encontró la distancia y escucho palmas.
Bordador fue el tercero, el más del encierro, el de salida más alegre, pero también el novillo más encastado y picosillo, sobre todo, por la incomodidad de ir punteando a la tela y ser mironcito. Disfrutamos de su encuentro en el caballo de Mauro Prado, excelente picador de toros, que aguanto y sostuvo la reunión, en un soberbio puyazo colocado en todo lo alto, llevándose una carretada de palmas el piquero. Frente a el, Téllez ha estado muy firme, valiente, esforzado y haciendo las cosas con verdad, poniéndose en el sitio, ante un novillo con mucho que torearse y que al primer descuido le pego un achuchón, del que se dolió mucho el diestro, que además, siempre se mantuvo en la cara, intentando extraerle el máximo provecho, en una actuación torera, maciza, con calado, cortando al final las orejas del astado que pocas veces humillo, ganándose la salida a hombros por la puerta grande, y siendo a la postre el triunfador del festejo.
Se suponía que con la actuación de Gerardo Adame concluiría en festejo, pero nada porque Jorge Mora traía preparado un sobrero, que lidio después que Adame, el matador aguascalentense mas nobel, lidiara a muerte el tercero de Córlome, ante el cual y una vez mas, ha dejado de manifiesta esa gran afición y actitud que tiene, porque esta empeñado en trascender en la fiesta. De esa forma, se enfrento a un novillo bravo con celo en el caballo, al igual que a las infanterías a la hora de colgar los aretes, quienes dejándose impresionar por las fuertes acometidas, se dieron de pechazos al salir de los pares. Mas Gerardo, como joven docto en tauromaquia, le planto cara, con mas alma, con mas deseos, con mas intención que certeza, hasta que su apoderado le indico algo que Adame aplico con atingencia, la distancia correcta del cite, cambiando de rumbo la faena, volviéndose luminosa, artística, cuando surgieron los pases lánguidos, tersos, largos, que se repitieron hasta que la casta le fallo al burel, que comenzó a salir distraído del pase, hasta que de plano se rajo, mas el muchacho con mucha voluntad ha estado muy empeñoso, cortando al final una oreja de peso.
Con el de regalo, de la ganadería de Felipe Castorena, un cardenillo, gordo, astiblanco y delanterillo, que trajo Jorge Mora, le puso las cosas difíciles, porque en su manifiesta bravura, en su determinante y desesperante defecto de ser muy abanto, de no emplearse en las telas, defectos que al final se acentuaron, restándole toda posibilidad de éxito al coleta, al que no le quedo otro remedio que jugársela ante el manso de carreta, que muchas veces pegaba arreones, o hacia hilo tras el torero, que con solvencia resolvió la situación, consiguiendo algunos derechazos, cuando le dejo la muleta puesta al novillo al momento de concluir el pase. Al final le fue otorgada una oreja, concluyendo así este magno Festival Taurino del XXVI aniversario del “Día de la Confección y del Trabajador Textil”.

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