24 julio, 2021

EN PEDRO MUÑOZ, CIUDAD REAL. CORRIDA SIN CHISPA Y LLENA DE SUCESOS Y ANECDOTAS.

El festejo de ayer en Pedro Muñoz estuvo marcado por el mal juego de los toros de J. Albarran, lo prolongado del mismo y el escaso ó nulo juego de la terna frente a la moruchada llena de mansedumbre y descaste del encierro lidiado ayer en plaza conocida de marcado signo torista y ayer todo lo contrario, escaso trapío, fuerza y descaste total.

El festejo de ayer en Pedro Muñoz estuvo marcado por el mal juego de los toros de J. Albarran, lo prolongado del mismo y el escaso ó nulo juego de la terna frente a la moruchada llena de mansedumbre y descaste del encierro lidiado ayer en plaza conocida de marcado signo torista y ayer todo lo contrario, escaso trapío, fuerza y descaste total.
Del toreo en si poco se puede destacar si acaso el toreo a la verónica y la media de Morenito de Aranda al sexto de la tarde, rematada con una media lenta y llena de pellizco, el resto para olvidar, recordar que el burgalés se llevo tres oreja que le valieron salir a hombros con escaso fuste.
Víctor Puerto estuvo cumplidor como en él es norma y en la Mancha ante dos enemigos de muy distinta índole, el primero manso y flojo lo aliñó en tablas, pasándolo una y otra vez por las telas sin decir nada más, cortó una benévola oreja y en el cuarto bis estuvo en toreo ante el manso que desarrollo peligro, lo fajó por bajo con doblones de castigo y saliendo dominador de la batalla, el bicho con mucho peligro y dos pitones como brochas de afeitar se doblego con una media y tres golpes de verduguillo.
Este toro lo brindó al torero local ya retirado Alejandro Delgado que estuviera en su cuadrilla cuatro años así como el la de su tío Antonio Sánchez Puerto y José Ruiz Baos, “El Calatraveño”, al recoger la montera el diestro le manifestó “No nos dejo disfrutar el jodió”.
Sergio Aguilar paso sin pena ni gloria por el coso pedroteño evidenció maneras y ponerse en su sitio un mal lote y la frialdad y tristeza de la tarde dejaron la cosa en oreja a la cortesía y disposición, otra vez será. Anécdota: El quinto toro fue devuelto sin saber aún porque y encima el espectáculo al no existir cabestros fue mayúsculo, dos peones en burladero para apuntillar al bicho y posteriormente en portón de los sustos con dos puntillas y al unísono y tras varios intentos no consiguiera hacerlo con el consiguiente abucheo del público y lo lamentable del espectáculo al final Sergio Aguilar tuvo que salir a matarlo.

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