24 julio, 2021

¿ESTAREMOS ANTE LA PROXIMIDAD DE UNA GUERRA FRATERNAL CABALLEROSA Y PROFESIONALMENTE HABLANDO- ENTRE LOS TOREROS DE AGUASCALIENTES?

ARRASTRE LENTO… Tocado por los aires de la feria, los que sin poderlo evitar despiertan los recuerdos dormidos que hoy asumen el carácter de nostalgia viva, me siento involucrado en los trazos de una arquitectura idealista, la que por su propia naturaleza tiene un fondo poético insustituible e inevitable.

ARRASTRE LENTO… Tocado por los aires de la feria, los que sin poderlo evitar despiertan los recuerdos dormidos que hoy asumen el carácter de nostalgia viva, me siento involucrado en los trazos de una arquitectura idealista, la que por su propia naturaleza tiene un fondo poético insustituible e inevitable.
Y es que, en el plano idealista, uno como aficionado tiene el derecho de esperar que la imaginación dé resultados objetivos que, con mucho, vayan más allá de los humos que con el menor soplo del viento ladrón se fugan hacia la nada.
Soñaba, imaginaba, y esperaba, que los toreros -todos- que toman parte en el serial que está en el primer tercio de su realización saldrían a demostrar, con un espíritu guerrero indomable, que en su corazón ardoroso hay la suficiente vitalidad para demostrar que cada uno de ellos tiene los componentes de los paladines.
Y así lo han hecho José Guadalupe Adame, Arturo Macías, Juan Pablo Sánchez y Arturo Saldívar. Pero conforme los resultados objetivos, a algunos –muy concretamente a Arturo Macías, se le han desmoronado los proyectos toda vez que, de los cuatro, ha sido el único en no cortar apéndices, hecho que se traduce como ausencia de éxito, y en grado extremo, o en sentido contrario, como un relativo fracaso.
Dos de los paisanos han cortado dos orejas, y otro tres; hecho que, no por triunfal, les impide ver que en el futuro, habiendo grandes compromisos, se establecerá entre ellos –caballerosamente- una guerra fraternal que sirva para dirimir con meridiana claridad los rangos y las jerarquías de mando. ¡Quién entre ellos es el rey?
Vistas así las cosas, no se puede esperar sino la responsabilidad e intensidad de la reacción de cada uno de ellos. Y entrarán en juego sus armas: ¡vocación!, carácter, temperamento, voluntad, determinación, habilidad, inteligencia, y arte, mucho arte. Y que le rueguen al cielo la dotación suficiente de “inspiración”.
No es un pleito callejero, demasiado común en nuestro medio, el que puede crispar los ánimos ¡saludablemente! de los aficionados locales. Tampoco me refiero a la simple discusión que, aún en frac de etiqueta, le puede dar al ambiente un aire de confrontación galana realmente interesante. Hablo de un pleito de orgullo y dignidad “¡entre hermanos!” La disputa, vista –insisto- desde la perspectiva idealista y poética es de las que el desenlace puede afear el iris de honor de los toreros. La lid poética, y que no por serlo deja de tener sin embargo mucho de realista, es de las que, en busca de la resolución, exige la aplicación como respuesta de todas las facultades humanas para alcanzar los objetivos.
Ahí lo interesante: veremos a los cuatro, más los otros toreros locales que partirán plaza en el regio coso Monumental, redoblar esfuerzos, tal y como lo hicieron los conquistadores. Y en concreto, hablo de nuestros indígenas, que no indios, flecheros legendarios que sintiendo su patria individual desgraciada por las intrusas fuerzas del destino supieron anteponer su empuje colosal aherrojado en sus cuerpos nerviosos y mortales.
arrastrelento@gmail.com

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