GANADO, PARA GANAR, ¿EXISTE EN MÉXICO?.

LA PALABRA ganado tiene varios sinónimos… Beneficiado, obtenido, favorecido, socorrido, esto solo por mencionar algunas semejanzas con el dicho término. Pero no hablo de retribuciones, me refiero concretamente al “ganado bravo”, a las reses que son la materia prima en los festejos taurinos que vemos por nuestro traqueteado México. Aclarando al encabezado de esta columna, ganado de lidia que dé a ganar a sus propietarios ¿los hay?.
SI, DEFINITIVAMENTE, solo que para poder asegurar esto debo aclarar que son la minoría, el freno a que los demás ganaderos se lleven su dinerito son los propios toreros, los que no quieren torear “cualquier cosa”. Una verdadera falta de profesionalismo, de ética y de malos compañeros a los que pronto se les olvidan sus principios, el cómo se iniciaron en esta carrera que se supone es varonil, arriesgada y que se decía hermanaba a los participantes. Dedos nos han de sobrar para contar las dehesas que por todavía conservar bravura, las plazas importantes han dejado en el olvido a las, preferencias conocidas de quienes “mandan en los ruedos”, ello, ellos son los verdaderos culpables de esta situación.
HACIENDAS CÉLEBRES han desaparecido por lo mismo, más debemos de agregar a todo esto la nefasta ayuda del erróneo sistema del ejido que literalmente suicidó a muchos de ellos. Desaparecieron casas como Santín, Atenco, Zacatepec, Zotoluca, Atlanga, El Rocío, Ernesto Cuevas y varias más, otras, las mas, como Coaxamalucan, El Batan, Piedras Negras, La Laguna, San José de Buenavista, De Haro, Iturbe Hermanos, Huichapan, Santoyo, y otras que de ellas emanan, no las quieren ver ni en pintura nuestras nunca bien ponderadas figuritas. Al caso eso de que… “Toro chico, billete grande”, y si se le agregan “manso” es fabuloso, mejor que mejor para ellos. Y tenemos que agregar mucha culpa a los empresarios consentidores.
INCREIBLE ES que en tiempos de los dos máximos admiradores de los catalanes, don Benito Juárez y don Venustiano Carranza, quienes en sus respectivos mandatos presidenciales prohibieron las corridas en territorio azteca, los espadas le fueran más fuerte a lo criollo que hoy los actuales a lo que conserva casta. Faltan ganaderos como los Iturbide, los Llaguno, los Madrazo, los Labastida, los Barbabosa, los González y los De Haro. Pero para cerrar el círculo se necesitarían hombres de empresa como Pepe del Rivero, Margeli, el doctor Alfonso Gaona, como anillo al dedo el alias que le puso el irrespetuoso Rodolfo Rodríguez, El Pana, “Doctor Ganona”, García Aceves, Leodegario Hernández, Lalo Cuevas, los de menos cache como Guillermo Martínez, El Pilón, Arturo Tamez, Ignacio de la Torre, Guillermo Mota, Pepe Sanmartín, y varios que se puede demostrar sí hicieron toreros.
POR TODO esto es que la duda de las ganancias con la crianza del toro bravo actual no existen, cuando menos en México. Esto se avala al conocer que registradas en la Asociación del ramo están reconocidas cerca de 300 ganaderías y solo un puñado lidia, vende y gana, lógico y normal. Las otras son frecuentes visitantes de rancherías y/o rastros, las que ganan son las que tienen, como hace muchos, pero muchos, años, toros de media casta, los hay en la actualidad, claro que sí, no como los antiguos pero ahora son light, hagamos de cuenta que es un litro de leche y se le agrega a su preparado lácteo, cinco de agua… ¿Verdad que no es lo mismo?… Nos Vemos.

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