20 septiembre, 2021

HÉCTOR DE GRANADA, AL DORMILÓN “LE QUITÓ EL SUEÑO” SU “ADELANTADO” PRIMER VIAJE AL PERÚ.

ERA SU primer viaje al Perú, tenía varias fechas ya debidamente concretadas, por nuestra amistad había solicitado mí intervención para ayudarle en los previos al viaje, incluyendo una rueda de prensa dos días antes de ir al Distrito Federal a abordar la aeronave que le llevaría a las tierras incas. Todo salió tal y como lo habíamos planeado, el boleto estaba listo, la ropa de torear debidamente empacada, las ilusiones en la cúspide y el rostro del matador Héctor de Granada lo reflejaba, todos lo notábamos.

ERA SU primer viaje al Perú, tenía varias fechas ya debidamente concretadas, por nuestra amistad había solicitado mí intervención para ayudarle en los previos al viaje, incluyendo una rueda de prensa dos días antes de ir al Distrito Federal a abordar la aeronave que le llevaría a las tierras incas. Todo salió tal y como lo habíamos planeado, el boleto estaba listo, la ropa de torear debidamente empacada, las ilusiones en la cúspide y el rostro del matador Héctor de Granada lo reflejaba, todos lo notábamos.
LA RELACIÓN de amistad entre nosotros es de años, siempre creí en él, desde novillero, torero fino nada escaso de valor, inteligente para pensar en la cara de sus enemigos, con técnica, con variedad y sobre todo, decía, un buen amigo.
PLATICABAMOS LARGO tiempo, hacíamos planes, él se arrimaría y su servidor recibiría los resultados obtenidos para darlos a conocer a los diferentes medios de comunicación, locales, nacionales y extranjeros. Me decía que adelantaría la partida a la capital azteca para arreglar asuntos pendientes y efectivamente así se hizo, se fue tres días antes. Iba ilusionado pero con nervios, lo demostraba al repasar constantemente los pormenores previos a subir al avión, el boleto que fuera de ida y el regreso abierto, los horarios correctos, sus documentos oficiales, el aviso del viaje a la Asociación de los toreros nacionales, las direcciones de sus contactos en el Perú, repasábamos fechas, teléfonos, relaciones y… llegó el día de la partida.
HORAS DESPUES, por vía telefónica, me hacía saber que en el Distrito Federal se hospedaba en casa de unos familiares y sus asuntos personales los había arreglado satisfactoriamente, ya estaba listo y dispuesto para el viaje. Desde luego que le deseaba mucha suerte, que estuviera bien y que cualesquier cosa que se le ofreciera me la hiciera saber para ayudarle y el solo se dedicara a estar concentrado a lo que iba, para lo que había sido contratado, ya estábamos debidamente acoplados para estar en contacto diario por correo electrónico, desde esas fechas él fue quien me inscribió e ideó la clave de mí hasta hoy dirección cibernética.
CIERTA MADRUGADA… Todavía el astro sol no hacia su aparición cuando mi teléfono me despertó, claro que me alarmé, ni idea de quién me llamara a esa hora, grande fue mi sorpresa al escuchar la voz de Héctor que a todo pulmón terminaba de alarmarme, esta fue nuestra conversación…
HdG.- -Oye, ¿qué pasó?, estoy en el aeropuerto de la ciudad de México y no tengo reservación alguna para volar.-
PJJ.- -Tú no te preocupes y vete a dormir, en eso eres un campeón del mundo.-
HdG.- Esto es en serio, me están esperando en Lima y en la ventanilla me dicen no estoy en la lista de pasajeros para viajar.-
PJJ.- Pues por lo mismo regrésate a la cama y relájate.-
HdG.- No, no la friegues, no juegues, no la #$”45#**, tu compraste los boletos y no hay otro vuelo hasta mañana, me urge estar en Lima, te digo que me están esperando y mañana debo de viajar al lugar donde toreó la primer corrida.-
IMAGINABA EL apuro que vivía en esos momentos el fino diestro que se hizo matador de toros, con todos los honores, un 24 de abril de 1988, su padrino fue Manolo Martínez, el testigo Miguel Espinosa, toros de Begoña en la plaza Monumental de esta ciudad de Aguascalientes. Continuamos…
YO INSISTIA que se regresara a casa de sus parientes y que no se preocupara, a esto le agregue…
PJJ.- Mira, tranquilo, sé un poco más observador y veras que tu boleto es para abordar el vuelo rumbo a Lima… ¡PERO DE MAÑANA!. COMO ÚNICA respuesta escuché solo un seco… ¡Pues entonces sí me voy a la cama, tienes razón, es mejor dormir!
AFORTUNADAMENTA LAS cosas se le dieron bien por esas tierras, sumó varias tardes de triunfos y tan lo es así que meses después hubo de regresar a cumplir nuevos compromisos. Lo que nunca le pregunte es si con los dólares que traía le alcanzó para comprarse un despertador. Hoy en día Héctor y su servidor recordamos lo descrito que ha quedado como anécdota simplemente, llegó a tiempo para cumplir lo previamente establecido y eso fue lo mejor… Nos Vemos.

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