JABÓN PARA EL MITO MICHELITO. . . . EN OTRA DIMENSIÓN LÓPEZ CORTA DOS OREJAS.

Cuando todo hacía suponer que la historia de el festejo anterior se repetía, y de nuevo el ganado se impondría a la tercia, porque los de Javier Borrego, errados con el hierro de Santa Bárbara pero lidiados bajo la denominación de esta ganadería como Presillas, nombre real del predio zacatecano, salvo el quinto, en líneas generales embistió con el buen fondo característico del ganado del Chiruzo y family, y los novilleros y el niño regordete, no se habían puesto a tono, creando en la afición que hizo otra estupenda entrada, mas de dos tercios, cierta insatisfacción, pues no había tenido correspondencia alguna al costo de su boleto, a no ser la calidad de los novillos, solo se había divertido, eso es, divertido con el sureño, más que nada por su carita aniñada, sin realmente dejar en claro la experiencia acumulada a lo largo de más de 340 festejos toreados, algunos, incluso fuera de México.
Pero en fin, fue una tarde calurosa, con intempestivas ráfagas de viento, viento que molesto en algunos pasajes a los toreros, y en la cual, primero se esbozo una supuesta rivalidad, y después de confirmo, entre Miraflores de Anda y Alejandro López.
Pero vamos por partes.
Actuó como primer espada el de mayor antigüedad y menor estatura y edad, el yucateco Michelito Lagravere, vestido de nazareno y oro (silencio y división con aviso), continuando el capitalino Mirafuentes de Anda, de Burdeos y azabache (silencio y al tercio), y el paisano y a la postre triunfador del festejo Alejandro López, de fucsia y negó (al tercio, dos orejas y salida a hombros).
El festejo.
Los 3 muchachos tuvieron tela de donde cortar, y mas Michelito, porque mientras su primero un becerro para la liga poni, que fue protestado de salida, claro, con calidad y recorrido, muy templado, encandilo un poco a los aficionados de nuevo cuño, para los cuales paso desapercibido la falta de aguante del chiquillo, siempre con la pata pa’tras. Y qué decir del que hizo cuarto, un novillo mejor presentado que rompió a bueno desde un principio, y al que de no espantarle las moscas, no hizo más, dejando inédito a un estupendo ejemplar de Presillas, cuyos restos fueron aplaudidos al final, mientras al torero se retiro a los maderos acompañado solamente con el grito de toro-toro. Es posible su repetición, ante lo expresado a la prensa por su padre.
Se presento un novillero muy joven de nombre poco ortodoxo en el toreo, Mirafuentes de Anda, con carácter y actitud, pero más verde que la yerbabuena. El se las topo con un lote disparejo en su comportamiento, porque mientras su primero empezó escupiéndose de los capotes, termino sin malas ideas y acudiendo a las telas con claridad y motor. Al salir el novillo de primer encuentro con los caballos, se hicieron de palabra de Anda y López, porque este último, en una actitud desafiante, se le atravesó al realizar un quite, que de inicio fue muy coreado, mas no paso a mayores. Ante las buenas cualidades del novillo, solo se necesitaba llevarlo con suavidad y temple, lo que se dice fácil, pero es complicado hacerlo. Su escaso rodaje le impidió estar a la altura de las circunstancias. Por momentos sufrió con las intempestivas intromisiones del viento. Escucho gritos de toro-toro, ante de cobrar efectivo estoconazo. Silencio. Su otro enemigo fue el menos potable de la tarde. Más se vio con voluntad y buenos deseos.
Quien se vio en otra dimensión muy lejana al día de su presentación, fue al paisano Alejandro López, en cuyas manos paro un lote muy propicio para ejecutar el toreo de calidad, porque su primero, denotando alegría, entrega, decisión, pero también con el auxilio del capote salvador de la Divina Providencia, salió a por todas, desde con el capote, pasando por el segundo tercio, saliendo trompicado del tercer par que intento clavar al quiebro, haciéndosele bolas el engrudo cuando una vez marcada la suerte, solo la marco quedándose inmóvil, llevándose un golpazo. Inicio su faena entre dudas y altibajos, mas al transcurso de esta, el nervio se fue asentando, se vivió un cambio importante, yendo del toreo desconfiado para arribar al toreo asentado, ejecutado con despaciosidad, con temple, con quietud, calando hondo en los tendidos que fuerte le corearon su toreo en redondo por la diestra en varias series muy rematadas. Intento por el otro lado sin logra acomodo alguno. Señalo un pinchazo en todo lo alto y dejo otra punzadura honda entre una nueve de polvo por la falta de humedad en el piso. Saludo en el tercio, ante la mirada orgullosa de su padre, que deseando permanecer inmutable, como un mal ejemplificador, termina siendo avasallado por la emoción.
Lo mejor vino con el cierra plaza, otro estupendo novillo, con grandes cualidades, muy completo, con gran calidad y nobleza, al que quizá le falto un puntito de fuerza. De nuevo tomo los palos Alejandro, que después de un brindis nada cordial de Mirafuentes, López con las banderillas en las manos algo le espeto, retándole a tomar parte del segundo tercio, no rehuyendo el reto, tomo los garapullos quebrándolas para colgar un solo palo en la suerte del quiebro cerrado en tablas, mas picado en la cresta López, emulo a su rival, dejando los diminutos aretes en todo lo alto, cerrando el tercio con un temerario par al violín ejecuto al cambio, sin tener los recursos ni los terrenos propicios para salir avante del arriesgado transe, pero salvándose de una paliza muy segura, gracias a su buena suerte. Frente al paliabierto y el mas del encierro, toreo con dulzura, lentitud y temple, pero con una despaciosidad que obligaba al grito del Ole, a casi ser eterno, por la longitud de los pases, llegándole fuerte a los aficionados, que radiosamente aclamaban al novillero, y menudo fue el baño a Michelito, además, sin tan siquiera contar en su haber con el 15% de festejos toreados, y muchos menos tentaderos y becerros toreados a puerta cerrada que el publicitado jovencito. Al final y luego de una entera en todo lo alto, surgió la petición mayoritaria, concediendo el usía una oreja, obligando el publico al juez a sacar el segundo pañuelo albo y por consiguiente la otra oreja, marcándole este premio como el triunfador indiscutible de la sexta novillada de la temporada en honor a José María Lévano, dio la vuelta al ruedo, acompañado del ganadero Javier Borrego hijo, abandonando la plaza izado a hombros de los aficionados.
Para el domingo próximo, se confirma el adelanto publicado en estas planas a principio de semana con la participación de los novilleros Carlos Rodríguez, el colombiano Camilo Pinilla y Rogelio Ochoa con reses de Boquilla del Carmen.

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