5 agosto, 2021

LA PLAZA DE TOROS SAN MARCOS, ORGULLOSAMENTE CUNA DE NUESTRA FIESTA.

COLOMBIANO ES Camilo Pinilla, potosino Carlos Rodríguez, mexiquense Rodrigo Ochoa y zacatecanos los de Boquilla del Carmen son quienes componen e integran el séptimo cartel, penúltimo de la temporada en el coso del pueblo de San Marcos.
¿SAN MARCOS pueblo?. Sí, el antes pueblecito, también conocido como barrio, que acoge la iglesia que hospeda al santo que le da nombre, en la actualidad a solo cuatro cuadras del centro de Aguascalientes, era llamado por nuestros antepasados como pueblo, el pueblo de San Marcos

COLOMBIANO ES Camilo Pinilla, potosino Carlos Rodríguez, mexiquense Rodrigo Ochoa y zacatecanos los de Boquilla del Carmen son quienes componen e integran el séptimo cartel, penúltimo de la temporada en el coso del pueblo de San Marcos.
¿SAN MARCOS pueblo?. Sí, el antes pueblecito, también conocido como barrio, que acoge la iglesia que hospeda al santo que le da nombre, en la actualidad a solo cuatro cuadras del centro de Aguascalientes, era llamado por nuestros antepasados como pueblo, el pueblo de San Marcos, lugar donde se daban corridas de toros para festejar al patrono y ahora solo novilladas, las corridas pasaron a la Monumental por obvias razones desde su inauguración en el año de 1974. Pues entonces bien podemos decir que nuestra fiesta se fue cimentando en una pequeña villa y por todos es conocido que dicho coso fue edificado en solo cuarenta días, y en ella, repito, se construyó una afición tan grande que hasta nuestros días es una de las más reconocidas del territorio americano donde se acostumbra esta fiesta. Ahí hay un dato curioso que viví, se los comparto.
AL ABRIR sus puertas el nuevo coso, el centenario referido lugar, dio cabida a que se usara en ese año como restaurante, en abril el sol es inclemente y normal que se quisiera extender una lona que proporcionara sombra a los posibles comensales, mas bebedores que comelones imagino, y al intentar cimentar en el centro del ruedo un sostén de madera para montar en el la lona, el mismo se hundió sin aparente justificación, por tal motivo se olvidaron del sombreado y definitivamente funcionó más por las noches ante este imprevisto. Al día siguiente del fin de la verbena abrileña, como de costumbre, nos volvimos a reunir en ese sagrado lugar para entrenar de salón, para hacer un poco de ejercicio y algunos a esperar unas horas para acabar jugando conquián. Sin embargo llamaba nuestra atención el pequeño orificio en el centro del ruedo y prestos nos dispusimos a investigar de qué se trataba. Es conocido que en Aguascalientes se cree existen bastantes túneles que atraviesan la ciudad, inclusive que dentro de ellos se puede cabalgar ya que servían para preparar la fuga de bandoleros posterior a sus atracos a la sociedad, imaginábamos era uno de ellos.
PERO NO, no eran las mentadas subterráneas galerías, las supuestamente usadas para escapar de la justicia de esos lejanos años, simple y sencillamente se trataba de una noria que habían cavado los obreros, mismos que alegaban “ir por agua hasta Aguascalientes” les hacía perder mucho tiempo. Yo baje a ese socavón y pude comprobar que efectivamente solo era un hoyo en línea vertical, que horizontal nunca se escarbó. Efectivamente era solo un pozo, el mismo que les ahorró trabajo en el ir y regresar “a la ciudad”, por todo esto es que la plaza San Marcos era el coso del pueblo de San Marcos, ahora por el crecimiento urbano tenemos dos plazas, esta y la monumental Monumental Aguascalientes. Bien dicho, monumental, de monumento, Monumental que lleva el nombre de la ciudad que tiene buenos aficionados y mejores toreros.
COMENTO ESTO solo por recordar la habilidad que le echaban para salir adelante del compromiso los esforzados trabajadores de esos años, terminar la obra en solo un mes y medio imagino no fue nada fácil, héroes desconocidos que gracias a ellos hasta la fecha podemos de gozar de nuestros gustos en el mismo lugar por el que han pasado toreros de la talla de Juan Jiménez, “El Ecijano”, primer espada en pisar esa arena en el retirado 1896, después Alberto Balderas, Lorenzo Garza Arrambide, Fermín Espinosa Saucedo, Silverio Pérez, José González, “Carnicerito de México”, Jesús Solórzano Dávalos, Conchita Cintrón, Carlos Arruza, Luís Miguel Dominguín, Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete”, Alfonso Ramírez Alonso, “Calesero”, y muchos más dada la categoría que adquirió y sin poder dejar pasar el recordar que José Tomás y Julián López, “El Juli”, aquí se iniciaron. Desde luego que faltan nombres, muchos, pero ya haremos muy pronto remembranzas de esos años, de lo que vivimos y de lo que hemos leído… Nos Vemos.

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