26 septiembre, 2021

LOS DIESTROS VANGUARDISTAS EN LA TEMPORADA 2010 Y SU PROYECCIÓN PARA LA DEL 2011.

Introducción.
Si observásemos los abonos de las ferias de mayor y mediana importancia de las recientes temporadas europeas que tienen al menos un ciclo de una semana o más de festejos, notaríamos que siempre ha habido un grupo de diestros cuyos nombres consistentemente aparecen alternando juntos en los carteles más selectos de esas ferias, y lidiando los encierros más cómodos.

Introducción.
Si observásemos los abonos de las ferias de mayor y mediana importancia de las recientes temporadas europeas que tienen al menos un ciclo de una semana o más de festejos, notaríamos que siempre ha habido un grupo de diestros cuyos nombres consistentemente aparecen alternando juntos en los carteles más selectos de esas ferias, y lidiando los encierros más cómodos. A los diestros que componen ese grupo, con el propósito de identificarlos, los denominé como ‘‘los diestros vanguardistas”. En los últimos años antes de comenzar la nueva temporada, he escrito un artículo analizando y comentando sobre las campañas efectuadas por cada componente de ese grupo vanguardista, y augurando cual pudiera ser su protagonismo en la siguiente temporada europea.
Estos toreros ‘vanguardistas’ forman parte de un grupo exclusivo de super-figuras y figuras de menos categoría, al cual es muy difícil integrarse. Esto no quiere decir que otros toreros notables que no forman parte de ese grupo no entren en los abonos con cierta regularidad y que no alternen con los vanguardistas, ya que sí lo hacen ocasionalmente. Para distinguir a estos diestros de los vanguardistas, uso el término “toreros de feria”. Sus nombres aparecen regularmente en los carteles de las corridas mediáticas, las duras o en los carteles más modestos de los abonos feriales. No me referiré a otros toreros que a los del grupo vanguardista, no por la falta de méritos de los otros notables diestros, sino por haberme puesto un limite a la extensión de este trabajo. No obstante la pertenencia al grupo de los vanguardistas no es permanente, pues también, existe un proceso más o menos activo de renovación por el cual en cada temporada pueden aparecer algunos ambiciosos y prometedores toreros que parecen ser candidatos a ingresar el club de los vanguardistas. A estos aspirantes se les abre una puerta por la que si no se cuelan rápidamente, batiendo múltiples inconvenientes, se les cierra temporalmente o para siempre. Si considero que algunos toreros se hallan en esta situación, generalmente los incluyo en mi discusión.
En febrero del año pasado escribí un extenso artículo, titulado LOS DIESTROS VANGUARDISTAS ACTUALES EN LA DECADA PRIMERA DEL SIGLO, en el cual analizaba las carreras de los diestros que habían protagonizado todas o algunas de las temporadas de la primera década de este siglo. Concluí que los toreros vanguardistas para la temporada europea del 2010 serían las figuras de los años noventa que aún permanecen en la cumbre, Enrique Ponce, Julián López El Juli, José Tomás, aunque este desde su aparición restringe sus actuaciones, y el genial José Antonio Morante “Morante de la Puebla”, más las ya consolidadas figuras que se doctoraron durante la pasada década, o sea, Sebastián Castella, El Cid, El Fandi, José María Manzanares y Miguel Angel Perera, y también las nuevas figuras Alejandro Talavante y el popular Cayetano, quienes aún están por consolidarse, formarían la vanguardia de la torería para la temporada europea del 2010. Además, incluía a los jóvenes diestros Daniel Luque y Rubén Pinar que parecía iban a dar el salto definitivo en la temporada del 2010 para integrarse a la vanguardia, basado en las buenas campañas que habían completado en el año 2009. En total los sujetos de mi artículo eran trece diestros.
Así, que como en la temporada pasada el proceso de renovación parece haberse momentáneamente estancado, analizaré las respectivas campañas en la temporada del 2010 de esos once diestros vanguardistas y las de los dos aspirantes y, basándome en los resultados de sus campañas, me atreveré a pronosticar qué papel pudieran desarrollar en la temporada europea del 2011, en cuyas ferias sus nombres aparecerán un año más anunciados en los carteles selectos.
Ahora bien, antes de comenzar esa faena, para allanar el terreno, haré algunas observaciones, sin meterme en profundidades, sobre los imprevistos y extraños acontecimientos que han revestido al año taurino 2010 con una negativa cualidad.
Un vistazo a las inusuales circunstancias que afectaron al toreo en la temporada europea del 2010.
Durante las temporadas taurinas los medios de comunicación taurómacos siguen paso a paso el desarrollo de la temporada, con énfasis en las campañas de los toreros, comentando sobre los programas y resultados de las ferias, y sobre los triunfos o fracasos de toreros y ganaderos, y también reportando cualquier suceso que tenga un inmediato efecto en la temporada. Estas noticias apenas trascienden el mundo taurino, al menos que el suceso sea muy particular y generalmente, cuando esto sucede, la noticia tiene una cualidad negativa o trágica.
En cambio, este no ha sido el caso durante el año 2010, cuando en el mundo taurino ha habido circunstancias muy especiales que, en general, han afectado al toreo negativamente. Entonces, la información taurina ha tomado un aspecto universal, ya que los medios nacionales o extranjeros, que por norma ignoran el toreo, se han hecho eco de esos negativos aspectos, inflamado el sentimiento antitaurino de un sector de la sociedad tanto nacional como internacional.
Las circunstancias socio-políticas-económicas que han afectado al toreo giran alrededor de las palabras “prohibición”, “politización”, “cultura” y “crisis”.
Comencemos por la prohibición. La introducción de una proposición de ley ante el Gobierno de Cataluña, que pedía la prohibición de las corridas de toros en tierras catalanas, motivó unos meses de controversiales discusiones en pro y en contra de la prohibición y consecuentemente de los valores del toreo. En este conflicto las fuerzas antitaurinas llevaban la voz cantante, aprovechando una situación política local favorable, y la desorganizada y tardía contraofensiva de los aficionados y profesionales taurinos. El resultado fue que el 28 de julio del 2010 el Parlamento del Gobierno de Cataluña aprobó la ley que a partir del primero de enero del 2012 prohíbe la celebración de espectáculos taurinos en el territorio de la comunidad catalana. Extraño caso, pues por primera vez en la historia se había prohibido la celebración de festejos taurinos en una parte integral de la nación española.
La abolición de las corridas en Cataluña había sido iniciada por organizaciones que proclamaban estar defendiendo los derechos de los animales, pero la aprobación mayoritaria de la ley en el Parlamento de Cataluña había estado coloreada por el tinte político del movimiento independentista catalán, que erróneamente percibe el toreo como una manifestación cultural y popular española, pero no catalana, ignorando que el toreo en esa región tiene raíces históricas propias que se hunden hasta el Siglo XVI.
La repercusión fue enorme, no solamente en Cataluña sino también en el resto de España, e incluso en el extranjero, pues movilizó los dos bandos, el taurino y el antitaurino. En general, los antitaurinos estaban formados principalmente por simpatizantes de las organizaciones que proclaman ser defensores de los animales, y que consideran al toreo como una actividad cruel, mientras que los simpatizantes del toreo lo formaban tanto los aficionados y profesionales taurinos como por aquellos españoles que, aunque no necesariamente le gustaran los toros, consideran al toreo una arraigada manifestación cultural de la nación hispana.
Las fuerzas antitaurinas interpretaron la prohibición catalana como haber ganado una batalla de la guerra para eliminar el toreo de las restantes autonomías españolas. Como consecuencia, se las aviaron para hacer proposiciones para que otras instituciones políticas de otras autonomías tomaran medidas similares en contra del toreo, las que afortunadamente hasta ahora no han surtido un efecto notable. Por otro lado, los militantes antitaurinos más fanáticos a menudo se manifestaban en las inmediaciones de las plazas de toros para insultar, y algunas ocasiones agredir, a los aficionados que pacíficamente asistían a las corridas.
Una consecuencia positiva de la prohibición, más las consecuentes actividades antitaurinas, han sido que el contingente taurino parece haberse despertado del letargo y la complacencia en que han estado hasta recientemente. Así que desde entonces se ha se ha estado movilizando, aunque no muy bien organizado, a tiempo para presentar al toreo, como lo que es, una manifestación artística profundamente arraigada en la cultura de todo el territorio español, y para hacerse oír ante las fuerzas políticas.
Al mismo tiempo, la prohibición ha tenido el efecto negativo de politizar el toreo, identificando al Partido Popular de derecha como simpatizante y defensor del toreo, y al Partido Socialista, que ahora ocupa el poder en España, como oponente o neutro, acusándolo de no haber movido un dedo para oponerse a la prohibición catalana. En cambio, quizás como una reacción, ese mismo partido se ha permitido sin resistencia a que se encuadre el arte del toreo en el Ministerio de Cultura, dejando de permanecer al Ministerio del Interior. En estos momentos es difícil juzgar si este cambio pueda ser ventajoso para avanzar y defender el toreo, o simplemente sea una satisfacción interna para los profesionales y los amantes de este arte. Habrá que esperar a lo que suceda en la temporada entrante.
Por otro lado, el Partido Popular, en su papel de defensor de la Fiesta Brava, ha tomado algunas medidas pro-fiesta, aun sin efectos palpables, como introducir, por ejemplo, una moción en el Senado para declarar a la Fiesta Brava Bien de Interés Cultural en toda España; proponer al Gobierno que Radio Televisión Española difunda y fomente la Fiesta; o iniciar un recurso legal ante el Tribunal Constitucional de España para que la ley de la prohibición de los toros en Cataluña sea declarada inconstitucional.
El otro factor que ha afectado negativamente a la temporada taurina ha sido la aguda crisis económica en que desde el 2009 se encuentra España. Con casi un veinte por ciento de parados y muchas personas inseguras en sus empleos, a la gente no le ha sobrado el dinero para emplearlo en diversiones. Así que esta situación ha causado tanto una aceleración en la disminución en la celebración de festejos taurinos como una menor afluencia de público a las plazas, especialmente en las plazas de segunda y tercera categorías.
La disminución de festejos comenzó ya en el 2008, pero descendieron drásticamente en la temporada pasada, sobretodo los que se dan en pueblos y pequeñas ciudades, en donde los gobiernos locales, por falta de medios, dejaron de subvencionar las festividades. El estadista Juan Medina en un artículo indica con respecto a los festejos mayores que “en la temporada española del 2007 se dieron 1.011 corridas de toros mientras que en esta temporada [2010] se celebraron solamente 651, o sea 360 menos que en la del 2007, un 35% de menos corridas que entonces.” Y el autor continua aclarando que la situación aún es peor si se incluyen en las estadísticas la figuras de las novilladas “Aun menor ha sido el número de novilladas celebradas este año, pues se dieron 283 menos que en el 2007, lo que se traduce en una reducción de un 42%.”
Probablemente, el ajuste del 2010 en la disminución de festejos no haya sido lo suficiente para satisfacer la demanda del mercado, pues, con las excepciones de las corridas celebradas en los abonos de las ferias más populares y clásicas, pocas veces las plazas se han llenado. Incluso en una mayoría de festejos con carteles compuestos con tres grandes figuras, la norma ha sido que el público ocupe apenas tres cuartas partes, o menos, del aforo de los cosos.
El otro factor que ha contribuido al aspecto negativo de la temporada ha tenido lugar en los ruedos mismos, en donde ha habido un notable aumento de cornadas gravísimas que han puesto en peligro la vida de algunos matadores y banderilleros, la que estos han salvado gracias a los grandes avances de la medicina.
Estos han sido algunos de los casos: José Tomás que sufrió en México a principio de la temporada una fuerte cornada, la que desde entonces lo ha tenido fuera la circulación; Julio Aparicio que fue cogido por el cuello en Madrid, y las imágenes del percance que mostraban al diestro colgado del pitón como un pelele, y el cuerno entrando por la mandíbula han dado la vuelta al mundo; el diestro Sergio Aguilar que también fue corneado en el cuello; y los banderilleros sevillanos Luís Mariscal y Jesús Márquez que recibieron heridas de extrema gravedad.
Sin embargo, no se ha resaltado el gran número de percances más o menos graves que tantos toreros han sufrido durante la temporada 2010, pues eso no llama tanto la atención, ya que es bien sabido que los toros hieren a los protagonistas de tan peligrosa profesión. Sin embargo, los casos de heridas graves se han publicado hasta la saciedad en los medios de comunicación nacional e internacional, a menudo, con una connotación negativa, que ha sido aprovechada por los detractores del toreo para resaltar el aspecto trágico de la fiesta.
Es imposible saber cómo este negativismo pueda afectar al toreo en los años venideros, pero al menos lo sucedido en la temporada pasada ha mostrado a los aficionados y taurinos que tendremos que continuar aunando nuestros esfuerzos, no solamente para defender la tauromaquia de esas fuerzas opositoras que, creyéndose ser políticamente correctas, tratan de eliminar nuestro toreo, sino también para a través de buenas relaciones públicas propagar fuera de nuestros círculos la grandeza artística que contiene la tauromaquia.
De momento, hay una cosa que las fuerzas pro-toreo no podrán solucionar, y es la crisis económica española que por ahora perdurará, por lo que es de esperar que la cantidad de festejos taurinos a efectuarse en la temporada 2011 permanezca estable o no disminuya mucho. No obstante, tendremos múltiples ocasiones para seguir viviendo el toreo con intensidad, pues ya se anuncian considerable cantidad de corridas para las primeras ferias españolas y francesas del año.
Después de haber expuesto algunos de los acontecimientos que afectaron la temporada 2010 que se desarrollaban fuera de las plazas de toros, excepto por la referencia al aspecto trágico de tantas gravísimas cornadas, paso ahora a comentar lo que lograron hacer en los ruedos los once diestros vanguardistas que lideraron la temporada del 2010: El Juli, José María Manzanares, Morante de la Puebla, Ponce, El Cid, Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera, El Fandi, Cayetano y Alejandro Talavante. También, especularé sobre el impacto que los resultados de sus campañas pudieran tener en la temporada 2011. Además, comentaré sobre el genial José Tomás, quien aunque solamente actuó en cuatro festejos, sigue impactando en el toreo, y como el proceso de renovación de diestros parece haberse estancado en el 2010 y no ha habido ningún nuevo torero que haya acumulado suficientes méritos para acercarse a la cima, solamente analizaré las campañas de Daniel Luque y Rubén Pinar, los dos diestros que al terminar la temporada 2009 los consideraba listos para integrarse a la vanguardia.
Noten que en la sección dedicada a cada diestro, al principio y detrás de su nombre aparecen dos series de números entre paréntesis. Las cifras incluidas en el paréntesis primero ( ) representan el número de corridas toreadas y las orejas y rabos obtenidos durante su campaña en la temporada europea 2010 y, con el propósito que el lector pueda hacer una comparación, en el otro paréntesis [ ] se encuentran datos similares relacionados con la temporada del 2009.
Advierto que estas estadísticas, que las he sacado principalmente de Mundotoro.com, no incluyen las corridas toreadas por los diestros en América, por lo tanto si me refiriera a algunas de esas actuaciones, lo haría de una manera casual.
Aunque ya lo indiqué, reitero que no será el foco de este artículo discutir ni los logros ni las posibilidades que pudieran tener en el futuro algunos veteranos y jóvenes toreros notables que, aunque han toreado una cantidad considerable de festejos y hayan tenido algunos grandes triunfos, justa o injustamente, comenzarán la temporada del 2011 sin ocupar un lugar privilegiado en la vanguardia del toreo.
El Juli, (76-147-2) [58-78-1]), líder de la temporada-2010 y así comienza la del 2011.
Nadie, ni el mismo Julián López, quien lleva doce años consciente de ser una súper figura del toreo, primero como un torero popular de masa y luego como un supremo lidiador que ejecuta un toreo clásico, hondo, puro y artístico sin tener que recurrir al toreo de cercanía que está tan de moda, pudiera haber anticipado que este excepcional torero iba a completar una casi perfecta campaña en el año 2010 para convertirse en el líder de los diestros vanguardistas. Pues eso fue lo que logró hacer el joven torero madrileño.
Después de en enero y febrero haber actuado en varios festejos en Colombia, Venezuela y México cortando orejas casi todas las tardes, comenzó su campaña española el 27 de febrero en la plaza

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