16 septiembre, 2021

OREJA DE OBSEQUIO PARA ALBERTO VALENTE… NUEVO TRIUNFO DE ROSALES EN SU PRESENTACIÓN EN LA MONUMENTAL.

Realmente bien le fue ayer al novillero local Efrén Rosales, al cortar una oreja a cada uno de sus enemigos, de muy diferentes condiciones, que dada cual es su estilo han significado una dura prueba para el muchacho, mientras que el norteño Alberto Valente, primero no tuvo un pase al acusar mucha debilidad, y con el otro, un estupendo novillo, dejo caer lo que bien empezó para caer estrepitosamente, inmerso en un mar de confusiones, dejando escapar un triunfo importante. Por su parte, el potosino Carlos Rodríguez, un novillero con bastantes aptitudes, en su primero saludo en el tercio y cuando por su cuenta intento dar la vuelta al ruedo, el público se encargo de echarlo pa’tras, y con el otro fue silenciado.

Realmente bien le fue ayer al novillero local Efrén Rosales, al cortar una oreja a cada uno de sus enemigos, de muy diferentes condiciones, que dada cual es su estilo han significado una dura prueba para el muchacho, mientras que el norteño Alberto Valente, primero no tuvo un pase al acusar mucha debilidad, y con el otro, un estupendo novillo, dejo caer lo que bien empezó para caer estrepitosamente, inmerso en un mar de confusiones, dejando escapar un triunfo importante. Por su parte, el potosino Carlos Rodríguez, un novillero con bastantes aptitudes, en su primero saludo en el tercio y cuando por su cuenta intento dar la vuelta al ruedo, el público se encargo de echarlo pa’tras, y con el otro fue silenciado.
La novillada de Arroyo Hondo que es una derivación de José Julián Llaguno, bien presentada, con novillos muy importantes que rompieron para delante con buen galope, como Orgulloso, un precioso novillo melocotón, de encaste Jandilla, de gran fondo de bravura y calidad, lo mismo que el segundo, otro buen astado que mereció el reconocimiento del pópulo en el arrastre, al igual que el mencionado anteriormente. Al quinto le falto castigo y el sexto, fue otro buen ejemplar que puso también en alto el nombre de la ganadería, cuyo propietario dio la vuelta al ruedo en compañía de Rosales.
Desgraciadamente, dado la premura del enroqué de carteles, y tratándose de un día laboral, ni los ocupantes de los palcos oficiales asistieron a la Monumental que termino por registrar una entrada regular en sombra, y viéndose mucho, pero mucho cemento en sol.
Abrió plaza el norteño y discípulo de Eloy Cavazos, Alberto Valente, un novillero que todo pelo en la penúltima novillada del ciclo menor, y se ha estado con mucha voluntad en el primero, un novillo que duro menos que un cerillo encendido, al que le saco los ocho muletazos que duro, como recompensa, a sus manos fue a parar el mejor novillo del encierro, bravo, codicioso, con mucha calidad y transmisión, que rompió a bueno desde con el capote, acudiendo a las telas con cadencia, con mucho temple, muy humillado y yéndose largo, teniendo Alberto un brillante y candente inicio, haciendo concebir grandes esperanzas, las que pronto se desvanecieron cuando el norteño perdió los papeles, navegando a la deriva la faena que bien pudo ser cumbre, cuando se salido de ritmo y no fue capaz de volver encausar su trasteo, al salirse de sitio y quedar descolocado después de cada pase. Al final el juez le hizo el obsequio de una oreja que nadie solicito.
El potosino Carlos Rodríguez ha tenido la suerte de llevarse uno de los novillos mas bravos y de calidad de Arroyo Hondo, trazándole una faena interesante, con cadencia, muy acompasado, con pases tersos acompañando con la cintura, vaya, con empaque de torero bueno, una faena larga con calado en las alturas, que no supo coronar con el acero, al pinchar varias veces antes de colgar una estocada delantera y caída. Saludo en el tercio y cuando quiso dar la vuelta, el público lo tapo. Su segundo fue el lunar del encierro, complicado, con temperamento, deslucido y corto. Sin embargo el novillero potosino, tierra de buenos excelentes matadores y hombre de plata y varilargueros, no se arredro, y ha estado muy dispuesto y con deseos de obtener el triunfo grande, que por desgracia ante un novillo sosito y sin emotividad, no podía venir el éxito.
Efrén Rosales ha sido a la postre el triunfador de la tarde, al cortar una oreja a cada uno de sus enemigos, por cierto de muy diferente estilo y condiciones. Con el tercero, un novillo al que le falto castigo, llego al tercio final acusando exceso de fuerza, con violencia, tirando un gayafonaso al termino del pase, pero sobre todo sin meter el morro, esto es, sin humillar. De que no fue fácil, no lo fue y le puso precio muy alto a su vida, solicitando al muchacho el carne, en una asignatura difícil y complicada, tomando en cuenta el escaso rodaje del torero, que con arrojo, con raza, con actitud de querer ser alguien importante en la fiesta, se jugó la maroma, la que vino al primer descuido, por fortuna sin más consecuencias que el porrazo. Y a base de exponerle, de ponerse ahí una y otra vez, al final conquisto un apéndice, que le debió saber a gloria a Rosales.
Con el sexto de una tarde preñada de un fortísimo calor, de nuevo con esa raza indómita, sin aspavientos, logro meter en vereda a un novillo de excelentes condiciones, bravo, con calidad, con recorrido, otro astado que ha puesto muy en alto el pabellón de la ganadera zacatecana, al que Efrén primero un tanto revolucionado intento ligarle los pases, algo imposible, porque lo que el animal lo que requería era todo lo contrario, había que llevarle con mimo, son suavidad, con temple, como después de escuchar la voz de su apoderado Luís Fernando Sánchez, realizo, surgiendo entonces el toreo sentido, profundo, terso que sabe exponer este fino esteta, que al segundo viaje, propiamente al toma y daca, estando muy parado el ejemplar de Arroyo Hondo, y como se tirara muy en derecho Rosales, solo alargo la gaita para izarlo prendido por el escroto de forma dramática, permaneciendo en el ruedo hasta finiquitar con la vida de este estupendo ejemplar al que le corto otra oreja, su segunda de la tarde, dando la vuelta al ruedo en unión del ganadero José Miguel Llaguno Gurza, terminado por salir a hombros por la puerta grande de la Monumental, feliz de la vida, rumbo a la enfermería de la plaza, donde al parecer se le descubrió un puntazo en el escroto, del que deseamos se reponga pronto. Así llego al final esta segunda y última novillada de triunfadores, prosiguiendo ahora, la corrida de la oreja de oro, con la participación de Cesar Delgadillo, Fabián Barba, José Manuel Montes, Antonio Romero en sustitución del lesionado Oliver Godoy y Gerardo Adame con toros de La Soledad.

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