5 agosto, 2021

OREJAS A PERERA Y MACÍAS, UNA SIN PESO Y LA OTRA RUIDOSAMENTE PROTESTADA.

Tenemos un nuevo Doctor en Tauromaquia; Gerardo Adame.
El resultado que arrojo el séptimo festejo de abono del Serial Taurino San Marcos 2011, indica en su balance una tarde de marcados matices, que la hicieron revestirse de interés, como ha sido el doctorado de Gerardo Adame, que aun sin haber tocado pelo, en cambio se ha ganado el respeto y admiración de un público que ha sabido aquilatar su actuación en una tarde, la más importante de su incipiente carrera, hasta ahora, en que actuó al lado de dos figuras del toreo como el extremeño Miguel Ángel Perera y el hidrotermopolitano Arturo Macías.

Tenemos un nuevo Doctor en Tauromaquia; Gerardo Adame.
El resultado que arrojo el séptimo festejo de abono del Serial Taurino San Marcos 2011, indica en su balance una tarde de marcados matices, que la hicieron revestirse de interés, como ha sido el doctorado de Gerardo Adame, que aun sin haber tocado pelo, en cambio se ha ganado el respeto y admiración de un público que ha sabido aquilatar su actuación en una tarde, la más importante de su incipiente carrera, hasta ahora, en que actuó al lado de dos figuras del toreo como el extremeño Miguel Ángel Perera y el hidrotermopolitano Arturo Macías.
Se ha lidiado un encierro por demás indigno de la categoría y seriedad de la plaza, protestando ruidosamente y hasta su arrastre la pobrísima presencia del segundo de la tarde, un torillo sin remate, sin trapío, anovillado, que la verdad puso de uñas al público. En cambio, salto a la arena en quinto lugar un toro con esa apariencia, serio, bajito, veleto, en el tipo más puro sanmateino, que a la postre fue sensacional, bravo y con mucha calidad y transmisión, que no mereció morir tan pésimamente como fue. Brillaron también el primero y tercero. Se lidio un sobrero del Junco, correalado, manso y abanto de salida, acabando sin peligro.
El cartel integrado por una figura internacional como es el caso de Miguel Ángel Perera, vestido de avellana y oro (tremenda bronca, oreja y al tercio en el sobrero), y la otra es Arturo Macías de rosa y oro (aviso y oreja ruidosamente protestada), cerrando el cartel el toricantano Gerardo Adame de corinto y oro (al tercio y vuelta al ruedo con mucha fuerza).
La tarde comenzó sin el radiante brillo de los rayos solares, bajo fuertes tolvaneras de tierra y basura, presagiando malos augurios para el desarrollo de la corrida, sin embargo, las rachas amainaron conforme fue transcurriendo la corrida, dando paso al saludo capotero de Gerardo Adame ante Vuela Alto, con lances bien ejecutados, para dar paso a la ceremonia de la alternativa, que recibió de manos del extremeño Miguel Ángel Perera y atestiguando el emotivo y trascendente acto, El Ceja. Una vez convertido en matador de toros, Gerardo lidio un buen ejemplar de Teófilo Gómez, al que le anduvo por la cara con serenidad, con oficio y teniendo buenos momentos, sin reflejar el natural nerviosismo por el compromiso tan fuerte. Al final, perdió la oreja por su mal oficiar con la espada resumiéndose todo a una salida al tercio.
Con el sexto, ultimo de lo ordinario de la lidia, un toro que se desfondo con inusitada rapidez, de nuevo ha estado muy solvente el toricantano, consiguiendo los mejores momentos de su actuación, cuando supo aprovechas las buenas y clara embestidas de la res, reflejando su cara gran seguridad y el gozo interno al momento de torear con mucho temple alargando el pase, calando hondo en los tendidos. Mas de nuevo apareció sus fallos con el pincho, escapándose de sus manos otra oreja, mas llevándose el respeto, cariño y reconocimiento, de un público que, primero, le saco de entre barreras a saludar en el tercio, y después le obligo a dar una vuelta al ruedo como una muestra palpable de reconocimiento y estimulo. Muy claro dejo Gerardo que puede haber en el otro estupendo torero con pasta de figura cara del toreo.
Mal comenzó la tarde para Miguel Ángel Perera, cuando su primero, un novillote sin remate y recato salió por la puerta de toriles, y en ese preciso momento, el público empezó a protestar ruidosamente, protestas que fueron arreciando, y que no terminaron hasta una vez se perdieron por la puerta de arrastre los restos el inmundo ejemplar, de ello no tuvo nada, mientras al torero no le tomaron en cuenta lo aseado de su quehacer taurómaco.
Su segundo, por sus condiciones de debilidad le condujo a pegarse un arrimón, toreándole en un palmo de terreno, estando siempre en las cercanías, muy volcado sobre el astado, que fue bueno. Sus redondos con la diestra, sin reponerse encontraron pronto eco en las alturas, desde donde se desgranaron las palmas de los aficionados para este torero de gran capacidad, acallando las protestas de los protestantes de todo, remachando su faena con unos naturales prodigiosos, aterciopelados, coronados con una estoca trasera y caidita. Le dieron una oreja de mínimo peso.
Regaló un sobrero de El Junco, que de salida hizo cosas de corraleado, barbeando las tablas con aviesas intensiones de visitar esa zona de la plaza, abanto y con mucha mansedumbre, sin que Perera pudiese fijarlo en la capa.
Finalmente, Arturo Macías en una tarde crucial en su carrera, se pego un arrimón, pues estando consciente de su crítica situación, sin contratos, y de cara a una supuesta campaña en España, de donde regreso el año pasado cocido a cornadas, supuesta porque a estas alturas de aquella temporada, se ha quedado fuera, primero, de las ferias importantes que abren el camino, y después de las plazas tan codiciadas como Madrid y Sevilla. En fin, consiente de ello El Cejas, no tenía otro camino que salir a por todas, a su estilo y ritmo, porque no había de otra, y así lo hizo, primero con un torillo de muy regular estilo y bravura, al que le hizo un quite por chicuelinas ajustado, mientras con la pañosa ha estado con valentía y arrebato, siempre en la cara del socio y a la mínima distancia. Pero lo importante vendría frente a Agua Nueva, un estupendo toro clavado en el tipo de San Mateo antiguo, con bravura, calidad y emotividad, al que sin precipitaciones Macías enfrento con plena entrega, y en su muy propio estilo valiente a carta cabal, sin atacarlo ni obligarlo mucho, más bien dejándolo muy a su aire obteniendo momentos en que el público le festejo ruidosamente, en una faena variada, con la firma y forma del más puro estilo del carismático torero acalitano, marcada por algunos altibajos, por desgracia, sin remate preciso de la espada, la que al primer viaje asomo buena parte por el costillar izquierdo del toro, y tras dos golpes con la espada de cruceta, maculas de tanto peso que le hizo perder, primero un triunfo grande y después la tranquilidad de un futuro más halagüeño. Al final, el público que protesto la espantosa falla, le repudio con fuerza el trofeo otorgado por el juez, sin el peso especifico y sobre todo la aceptación del respetable que chillo de lo lindo, como también le silbo al torero a la hora que se retiro de la plaza.
Ahora tendremos hoy la presentación en el serial de Eulalio López, El Zotoluco, en una nueva faceta administrativa en su carrera, alternando con el español Alejandro Talavante y Arturo Saldívar, frente a un encierro de Begoña.

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