24 julio, 2021

OREJAS DE RELUMBRÓN PARA LÓPEZ.

Así terminó la sexta fecha en el coso añoso del barrio de San Marcos, cuyo interior se adornó con una entrada punto menos que los tres cuartos, con la intempestiva concesión de dos orejas al novillero Alejandro López.
Ahora se trajo un encierro de Presillas –Santa Bárbara, cabal y honestamente dicho-, de lo más dispar que se ha soltado en el círculo sanmarqueño; ¡terciado de verdad el encierro! hubo algo de todo: reses de tres o más tipos, gordos unos, desmorrilados otros y de cabezas cómodas los más. El primero era un eral de excelentes forrajes y pésimas dotaciones por parte de la madre naturaleza… “así eran sus cuernitos… como de ternera para la ordeña”…

Así terminó la sexta fecha en el coso añoso del barrio de San Marcos, cuyo interior se adornó con una entrada punto menos que los tres cuartos, con la intempestiva concesión de dos orejas al novillero Alejandro López.
Ahora se trajo un encierro de Presillas –Santa Bárbara, cabal y honestamente dicho-, de lo más dispar que se ha soltado en el círculo sanmarqueño; ¡terciado de verdad el encierro! hubo algo de todo: reses de tres o más tipos, gordos unos, desmorrilados otros y de cabezas cómodas los más. El primero era un eral de excelentes forrajes y pésimas dotaciones por parte de la madre naturaleza… “así eran sus cuernitos… como de ternera para la ordeña”…
En varas recargó el primero y el sexto, se escupieron el segundo y el quinto y cumplieron el resto.
En juego destacaron los soltados en tercero y cuarto lugares. Si se entiende como petardo un fracaso igual o similar en intensidad al éxito esperado, eso fue pues la comentada presentación del imberbe Michelito Lagravere quien firmó su hoja de visita con una salida al tercio y pitos.
López en su parte acabó con otras dos orejas en la espuerta escribiendo una tarde meramente anecdótica que sin embargo quizás le haya dado ya el boleto para estar en la feria.
A Mirafuentes de Anda en mala hora se le ocurrió venir a Aguascalientes; pasó con mucha pena y poca o nada de gloria. Poco tiene que dar en los redondeles.
Con gracia y hasta con estética Michelito Lagravere lidió a su primer contratado. El chavalillo, por el crecido número de festejos que tiene, ha desarrollado el entendimiento del temple y los terrenos. Echando mano de las ventajas –para lo que interpuso mil metros de arena y dio el pico del engaño- entretuvo con desahogo al pueblo ante el animalito que no tuvo malas ideas y no tenía energía. Mató hábilmente de estocada delantera y fue incentivado con saludos en el tercio. Mejores y auténticas cosas sucedieron al salir el cuarto; éste si era un novillo y por consecuencia reclamó, desde luego, una actitud distinta. Tuvo nobleza y le ejecutó pocos detalles el puberto, sin embargo su estado anímico no fue el mismo y los ojos del cotarro cambiaron. Se le juzgó según el rango que decidieron regalarle, es decir, con severidad. Mal se vio con el acero y hubo de soportar un aviso y pitos que descendieron de los escaños. Mirafuentes de Anda recibió con decoroso cumplido capotero al novillo de su presentación en Aguascalientes. El utrero astifino acabó luego imponiéndose en el anillo; pedía mando y diferentes distancias a las que planteó el joven. Se deshizo del compromiso de un terrible golletazo. Su segunda salida resultó una maraña y en ese tono “hizo un quite” López, el cual causó molestia en el titular. Luego nada pasó interesante si no el aburrimiento del respetable reunido en gradas. ¡Qué tedioso número muletero el del joven, teniendo por delante a un animal que permitía acciones plausibles… para quien tiene hambre de triunfo y espíritu torero!… Cumplió con la espada y adiós…
Alejandro López empleó el capote para recibir al tercero; hizo un quite por crinolinas y hasta clavó los palitroques, todo con gran entusiasmo y sin clase. En viendo la muleta se desarrolló una res a la mar de obediente y aunque adolecía de buen estilo pasó por donde se le llamó externando conmovedora ductilidad. El joven le realizó cantidad de pases que agradaron a la mayoría. Bien, hubo en casi todos insinuación de temple. Nada decoroso se le observó con la toledana y únicamente fue premiado con saludos en el tercio.
Un relajo armaron con las banderillas ante el sexto –ahora López como titular y Mirafuentes de convidado-, de escasa sustancia taurina y algo enderezado el acto sobre la presencia de una alegría y unos deseos palpitantes, lo que amalgamado provocó la manifestación del espíritu aldeanista e hizo levantar a los más ingenuos en el tendido. El novillo: noble pero débil; el novillero: pegó pases con alegría y gusto; mató contrario pero cortó dos orejas. Este puede ser el telegrama para sintetizar esa su segunda intervención.

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