28 julio, 2021

OTRO MAL ENCIERRO QUE DESLUCIÓ LA TARDE… AHORA FUE SALDÍVAR EL MÁXIMO TRIUNFADOR, CORTANDO OREJA POR TORO.

De nueva cuanta, pero ahora el ganado de Fernando de la Mora ha sido el causante de vivir una tarde entre altibajos y francamente mala, cuando los astados de muy dispareja presentación, campeando la sosería y ausencia de brío, impidió el triunfo de una tercia, integrada por toreros que están convocados a participar en la Catedral del Toreo, Las Ventas del Espíritu Santo de Madrid

De nueva cuanta, pero ahora el ganado de Fernando de la Mora ha sido el causante de vivir una tarde entre altibajos y francamente mala, cuando los astados de muy dispareja presentación, campeando la sosería y ausencia de brío, impidió el triunfo de una tercia, integrada por toreros que están convocados a participar en la Catedral del Toreo, Las Ventas del Espíritu Santo de Madrid, Ignacio Garibay que por ahora se fue de vacío, y confirmará su alternativa, Daniel Luque que cortó la oreja de su primero, con dos tardes en el coso venteño, mientras un Arturo Saldívar con el animo a tope, le tumbo una oreja a cada uno de sus toros, y quien también comparecerá en la feria de Las Ventas, para refrendar su borla de matador de toros.
Esta tarde, en que los tendidos de La Monumental se vieron desolados en el tendido calido, y con un cuarto en sombra, se lidio un encierro de Fernando de la Mora, de muy desigual presencia y comportamiento, habiendo sido devuelto un astado de achivada cuerna, ante las ruidosas protestas del publico, saliendo en su lugar un sobrero de Vicky de la Mora, esposa del ganadero titular, con menos presencia e ínfima cuerna, indigno de la seriedad y categoría de esta plaza y su feria, pitado de continuo, que resulto muy malo, sin calidad y poca fuerza.
No podía ser de otra forma tratándose de Fernando de la Mora que difícilmente ha enviado a esta plaza un encierro digno de elogio por su presentación, y ayer no fue la excepción, porque la escalera enviada dio poco juego salvo los toros que hicieron primero y tercero, los demás han aumentado una añeja deuda que tiene pendiente con la afición esta ganadería.
En un tarde de mucho calor, donde se coló por ahí los envíos del Dios Eolo, en ciertos casos irrumpió en la lidia, han marchado a la cabeza de las infanterías el diestro capitalino Ignacio Garibay vestido de grana y oro (al tercio y silencio), el español Daniel Luque de champaña y oro (oreja y silencio), y el paisano y triunfador absoluto de la tarde Arturo Saldívar principescamente vestido de blanco y oro (oreja y oreja).
A un paso de presentarse en Madrid, Ignacio Garibay no ha terminado por encontrarse y confiarse del todo, trazando dos faenas de poco calado en los tendidos, primero ante un toro con bravura exigente, enrazado, y Garibay ha estado con solamente voluntad, sin pisar a fondo el acelerador como es menester cuando se tiene frente un compromiso de tanta responsabilidad llamado Madrid.
Por ello, por estar con cierta voluntad, mas no calando en el tendido, solo saludo al final de su trasteo en los tercios. Su segundo, un torillo chico, deslucido, débil y soso de aburrimiento, le inicio la faena toreándole suavemente por bajo, sin atacarle para que no se rajara, pero conforme fue avanzando su intervención muleteril, se fue esfumando toda posibilidad de éxitos, primero por la nula bravura del descastado animalito, y después porque Nacho no terminó por encontrarse consigo mismo, teniendo pasajes donde el torero tiro por el toreo de cierta estridencia, revolucionándose un tanto. Se retiró a los maderos en silencio.
Ayer se presento como matador de toros a quien ya habíamos visto como novillero, el sevillano Daniel Luque, precedido de actuaciones destacadas como la de Valencia a principio de la temporada española, tocándole en suerte el lote menos potable de la tarde, incluso su mala suerte le condujo en sortear un horripilante astado de desecho descerrado, de espantosa estampa, un toro mas que veleto achivado y astidelgado de cuerna, haga usted de cuenta que estaba viendo la imagen burlesca de un chamuco de pastorela. Feo de campeonato, rechazado en automático por la escasa pero ruidosa concurrencia, que fue devuelto sin reparo alguno por el juez de plaza, saliendo en sustitución el primer sobrero, este perteneciente a la ganadería hermana de Vicky de la Mora, un astado de juvenil, pero juvenil apariencia que fue pitado ante la falta de trapío, pitos que acalló el diestro sevillano con lances cadencioso, donde acompaño cada verónica con la cintura, siendo muy festejadas. Mas con su primero ha tenido una actuación por demás meritoria, incomprendida por la masa, con un toro difícil, espión, dada fácil, mostrando que se trata de un torero en la cuerda del toreo de calidad, con detalles sobresalientes por el positivo y adecuado manejo de las telas, llegando a emocionar al respetable que vio como certeramente mato a su enemigo, para cortar una oreja de peso.
Con su segundo, una res anovillada, tableado, sustituto de la chiva de Fernando de la Mora, ha estado decoroso, mas ante la ausencia de respuesta y reconocimiento del publico a una labor muy interesante, aposto por las abreviaturas, pasando propiamente de puntillas por esta ocasión.
Después vimos a un Arturo Saldívar, otro torero de casa, elevarse hasta al Olimpo en la primera parte de su faena con el tercero, incluyendo por supuesto una tanda magistral de naturales, no solo tocada por los duendes, también impregnadas de mimo, de caricias, de temple, de largueza de trazo, que ahí han quedado, mas de pronto, lo que tan bien había iniciado, empezó a dar tumbos perdiendo su consistencia la faena, sin existir poder humano que le hiciera volver a los planos iniciales. Al final y después de un pinchazo en la paletilla, y otro mas, dejo una buena estocada, siendo premiado por el público con un apéndice, el primero conquistado en su presentación como doctor en tauromaquia ante el paisanaje.
Pero nos regalaría, con el sexto, una faena con solidez, con planteamiento, con entrega, pero sobre todo, con una excepcional claridad de ideas, porque Palanquero no fue el toro fácil menos, no, fue un toro que presento dificultades, las cuales Saldívar venció por tesonero, por haber estado muy firme, sin dudar nunca, haciendo el trazo del semi circulo de torero con reposo y temple, a este toro que visito el callejón desatando el pánico, extremas precauciones, estando a punto de herir a excelente fotógrafo Miranda, al caerle propiamente encima la res, sin embargo, de nuevo ha estado presente el manto protector de la Divina Providencia entrando al quite evitando alguna desgracia. Mas regresando a la actuación de Arturo, volvió a encontrar eco en los tendidos, porque ha toreado con mucha verdad y exposición, lo que le condujo, luego de la ejecución limpia, brillante y certera de la suerte suprema, rubricando su faena para obtener un apéndice, el segundo de la tarde, para reafirmarse como el absoluto triunfador de la cuarta corrida, saliendo a hombros de la plaza.
Para hoy la empresa anuncia de nuevo a Rafael Ortega y Daniel Luque, presentándose Fernando Ochoa con reses de Los Encinos.

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