28 julio, 2021

PACO GONZÁLEZ, UN MOZO DE ESPADAS PROFESIONISTA Y CON AFICIÓN.

DESDE LUEGO que es entendible que a un quirófano no se permita el paso a cualesquier persona, es ilógico se consintiera esto, sin embargo el pasado domingo esta “imposibilidad” se dio, el mozo de espadas del tlaxcalteca Antonio Galindo penetró a la sala de operaciones donde era atendido su matador con una herida de consideración aparente, precisamente ese es el paso a seguir, conocer la, o las trayectorias que marquen la importancia del percance. Pues Paco González, el susodicho “mosaico”, vio la operación de su amigo en directo, estuvo en la intervención.

DESDE LUEGO que es entendible que a un quirófano no se permita el paso a cualesquier persona, es ilógico se consintiera esto, sin embargo el pasado domingo esta “imposibilidad” se dio, el mozo de espadas del tlaxcalteca Antonio Galindo penetró a la sala de operaciones donde era atendido su matador con una herida de consideración aparente, precisamente ese es el paso a seguir, conocer la, o las trayectorias que marquen la importancia del percance. Pues Paco González, el susodicho “mosaico”, vio la operación de su amigo en directo, estuvo en la intervención.
TODO ESTO pudiera parecer una infracción que autorizaron los médicos de la plaza local, pero esto, a quienes les pudo ser descabellada la situación, están un error involuntario. Sí, un error involuntario al desconocer que Paco intentó hacerse torero hace ya varios años logrando sumar un corto número de becerradas y, al ver que ese no era su camino, seguir uno más seguro, el del estudio, sin perder sus sueños y gustos y no desligarse del tema taurino.
NI IDEA de la edad de Paco, el es joven, eso se ve a leguas, no mayor de tres décadas, atento, educado, platicador, es simpático el tal Paco, el mozo de espadas de Antonio Galindo, pero también es agradable charlar con don Paco, el médico cirujano que pertenece al grupo de los doctores nacionales que desde sus diferentes trincheras, estatales y municipales, velan por la salud de los espadas que llegan a caer en sus cosos.
LA PLÁTICA se da en el cuarto donde esta encamado Toño, su matador, atestigua otro buen hombre y mejor amigo, excelente diríamos, el apoderado del novillero, el ganadero Javier Iturbe. Preocupado esta Javier, los compromisos de trabajo, de ambos, les requieren en Tlaxcala y deben de dejar solo al poderdante, consientes están que solo será por dos o tres días, ellos van y regresan para poder trasladarlo a casa al dársele el alta médica, regresar a la tranquilidad de estar ya entre los suyos, máxime que en definitiva esto será la señal inequívoca que el percance no fue de las dimensiones que se temían en un principio, la cornada fue muy grande pero se puede decir que es de las llamadas limpias, o sea que no interesó órganos vitales a pesar de la cercanía con el recto. Bajan a desayunar uno a uno, no dejan solo a Toño, le dan las últimas indicaciones por si algo se ofreciera, le apuntan teléfonos normales y los celulares de conocidos por si las dudas, se despiden de nosotros que prometemos tenerlos al tanto de la evolución de Galindo mientras ellos se van a cumplir con obligaciones y compromisos desde antes ya contraídos.
LES INDICAMOS el camino que les llevara a la salida a México, les vemos partir reflexionando varias cosas, la dedicación de Paco, el mozo de espadas, a lo taurino, y la adhesión de don Paco, el médico cirujano egresado de la facultad de medicina de la Universidad de Tlaxcala, a un amigo novillero. A Javier, el apoderado-ganadero, su desinteresada ayuda a los jóvenes de su tierra y les deseamos suerte, los toreros de Tlaxcala están pasando por una mala racha de salud, Rodolfo Rodríguez, “El Pana” con su problemón físico, la inesperada intervención a Uriel Moreno, “El Zapata”, hace solo unas horas para “arreglarlos residuos” de pasada cornada, y la que ellos viven con “el clarividente” de Antonio Galindo. Sí, así es, Toño la semana pasada al para por un sanatorio de Apizaco dice que por medio del característico olor de los centros hospitalarios vio venir este percance.
CONOCIMOS QUE mañana miércoles, a más tardar el jueves, Galindo podrá ser dado de alta pero obligado a pasar dos o tres días más en Aguascalientes para permanecer en observación con los galenos que le intervinieron.
¿UN MOZO de espadas egresado con honores de una facultad de medicina?… Sí, se llama Paco González, es de Tlaxcala y jamás tomo una decisión propia, siempre respeto al equipo de los galenos locales, así debe de ser… Nos Vemos.

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