28 julio, 2021

QUE RELAJO CON LAS AMBIGUEDADES QUE SUGIERE Y PROPONE EL CONCEPTO “VALOR”

ARRASTRE LENTO… No es necesario apuntar que los taurinos de México tienen un punto de partida común para valorar la Feria de San Marcos y las corridas de toros y novilladas que en ella se realizan. Vista la gran kermese como un evento que implica folclore, tradición y cultura, se entiende que socialmente, por su propio formato, sea considerada la más representativa y emblemática del país. Es la feria con más “valor” integral.

ARRASTRE LENTO… No es necesario apuntar que los taurinos de México tienen un punto de partida común para valorar la Feria de San Marcos y las corridas de toros y novilladas que en ella se realizan. Vista la gran kermese como un evento que implica folclore, tradición y cultura, se entiende que socialmente, por su propio formato, sea considerada la más representativa y emblemática del país. Es la feria con más “valor” integral.
Por añadidura, y en semejantes términos, la conciencia colectiva de los taurinos le concede el más alto “valor” simbólico al ciclo de festejos que se realizan en el regio coso Monumental con motivo de la afamada verbena. Ello explica que vengan a la feria los toreros de más “valor”, lo cual no quiere decir que sean los más valientes. Y tampoco quiere decir que no se contrate a diestros que apenas si van en ascenso gradual hacia el “valor” –el comercial incluido- propiamente dicho.
Lo cierto es que de tanto pensar en el “valor” creí necesario eliminar las ambigüedades que, en el terreno de las ideas, me hacen perder el rumbo. Y siendo franco conmigo, cual radiografía de la mente, me puse a escribir lo que siento y creo.
-¿Cuáles son los toreros que más valen para mí, y cuál es su valor?
“Para mí vale el torero que viéndolo torear lidiando, o viéndolo lidiar toreando, me hace sentir como si estuviera ausente de la plaza y el graderío que me rodea. Para mí vale el torero que, contemplándolo, me da la sensación de estar profundamente distanciado de lo real. Para mí vale el torero que me incorpora al mágico mundo de la subjetividad creativa: vale el que me hace sentir, en trance de embeleso, lejano, ciego y sordo a todo cuanto está en mi entorno físico próximo; vale el que me hace presa del proceso mágico del encantamiento”.
“Para mí vale el torero que me embruja, el que con la jeringa de las emociones me inyecta grandes dosis de pasión. Y valoro con rango de superior al diestro que, una vez concluida la función, me hacer percibir al mundo cotidiano de un modo nuevo y original. Así lo creo: valoro al diestro que recubre con su expresión mi mundo diario con mantos de inusual frescura y alegría”.
“Toda vez que soy ferviente admirador de la capacidad creativa de los diestros, reconozco que para mí tiene un valor excepcional el torero que tiene el don de descubrir la magia y el artificio del toreo, gran alquimia cuyo proceso de mutación y metamorfosis tiene aires de sobrenatural”. “¡Por eso estimo como un milagro redentor al toreo!”
El lector pudiera preguntarme al respecto del “valor” del valiente. “No me puedo apartar del valor consustancial de los profesionales del toreo: todo torero es un ser valiente. Y por ello son dingos de admiración, pero más lo son los que establecen la diferencia entre el valiente y el valeroso”.
“El torero valiente dice no tener miedo, en tanto el valeroso es el que es valiente dentro de su temor: un torero valiente es arrojado para que no le quiten el triunfo, en tanto el torero valeroso da lo mejor de sí mismo para lograrlo. Un torero valiente camina con seguridad en el ruedo, en tanto que un torero valeroso se sabe supeditado a la supremacía de los designios del Ser Supremo”.
Lo cierto es que la Feria de San Marcos vale más que cualquier otra en México, y el serial taurino está en la misma tabulación. ¿Y los toreros?,.. pues dependen del valor que el lector les conceda. arrastrelento@gmail.com

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