26 septiembre, 2021

RESUMEN: LA FERIA DE ABRIL SEVILLANA 2011 HIZO HISTORIA CON UN INDULTO Y DOS SALIDAS POR LA PUERTA DEL PRINCIPE.

Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias de la temporada taurina europea del 2010, resumo lo más relevante sucedido en el abono de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios generales sobre el abono de la feria. Luego, añado una lista con los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña

Con la intención de que el lector tenga un concepto general de los resultados de algunas ferias de la temporada taurina europea del 2010, resumo lo más relevante sucedido en el abono de esas ferias.
Mi método es simple, primero hago algunos comentarios generales sobre el abono de la feria. Luego, añado una lista con los carteles, mostrando los resultados de toros y toreros en forma de reseña, según los datos obtenidos de la prensa que aparecen en el Internet. A continuación menciono cualquier acontecimiento o dato importante relacionado con el abono ferial y el resultado económico, basado en la asistencia de público a la plaza. Finalmente, comento algo más detenidamente sobre los diestros que han conseguido sobresalir en sus actuaciones y, además, en un anexo informo sobre los premios que pudieran haber sido concedidos a los triunfadores de la feria por las instituciones locales.
Advierto que trato de moderar mis opiniones particulares sobre las actuaciones de los toreros, ya que estos resúmenes están basados en la información difundida por los medios de comunicación. Sin embargo, las muchas imágenes, videos, e incluso de retrasmisiones televisivas de corridas, que ahora pueden verse en las pantallas de la televisión y del ordenador, me ayudan tremendamente para escribir con más apreciación los resúmenes de las ferias.
Sobre la Feria de Abril de Sevilla en su edición 2011.
La Feria de Abril de Sevilla, con las ferias de San Isidro de Madrid y la de Aste Nagusia de Bilbao, forma la trilogía de los ciclos feriales más significativos de España.
La feria sevillana tiene especial interés, pues en la Plaza de Toros de la Maestranza se puede pasar la primera revista a los diestros que serán los protagonistas de la recién comenzada temporada, y a los que aspiran a serlos. Ya completadas las ferias tempraneras de Olivenza, Castellón y Valencia, en las cuales los diestros reaparecen en los ruedos ibéricos después del descanso invernal, o se reencuentran con el toro español al volver de hacer campaña en América, en el ciclo ferial abrileño los matadores de toros y los rejoneadores tratan de exhibir sus mejores dotes toreras para ser juzgados por el exigente y docto público sevillano.
El programa para la Feria de Abril 2011 de Sevilla, con el añadido del Domingo de Resurrección, comenzó el 24 de abril, y terminó el domingo 8 de mayo. Durante esos días, a diferencia de las ferias pasadas, cuando había cinco días sin festejos taurinos, se celebraron ininterrumpidamente catorce corridas de toros y dos festejos de rejones.
El ciclo ferial se compuso de 14 corridas de toros, incluyendo el festejo del Domingo de Resurrección, más una corridas de rejones, pues la otra anunciada se suspendió. Los 42 puestos de los festejos mayores fueron ocupados por 28 matadores. De ellos, Morante de la Puebla, El Juli, José María Manzanares y El Cid actuaron en tres festejos cada uno, y Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante, Cayetano, Salvador Cortés, Daniel Luque y Oliva Soto hicieron doblete. Los 18 diestros restantes solamente hicieron el paseíllo una tarde, incluyendo a la figura Enrique Ponce, que prefiere no repetir. En la única corrida de rejones celebrada actuaron seis rejoneadores.
Con respecto a las ganaderías lidiadas en el ciclo ferial abrileño, la empresa sevillana sigue el tren que comenzó hace unos años de incluir en el abono varios encierros con la reputación de duros, complementando otros encierros de las ganaderías apetecidas por los toreros con más palanca. Este año de esas corridas fuertes se lidiaron cuatro encierros: Herederos del Conde de la Maza, Dolores Aguirre, que debutaba en Sevilla, Victorino Martín, y Miura. Un plato fuerte ganadero era el lidiarse un encierro de Núñez del Cuvillo después de cuatro años de ausencia.
En general, los carteles estaban bien terminados y fueron bien acogidos por la crítica y la afición local, pues en ellos aparecían todos los toreros de la vanguardia y, a la vez, se daba cabida y oportunidades tanto a algunos toreros de menos fuste como a diestros locales, más a varios maestros especialistas en corridas duras.
Los Resultados; carteles y comentarios.
Continuaré este resumen anotando los carteles de 16 festejos con los resultados en forma de breves reseñas para que el lector compruebe como el público evaluó las actuaciones de los protagonistas. Luego, haré anotaciones cuantitativas, incluyendo los resultados económicos según la asistencia de público a la plaza, y concluiré haciendo observaciones generales sobre el ganado bravo, y comentaré con más detalles sobre los toreros triunfadores. Además añadiré un apéndice anotando los ganadores de los diferentes premios a la excelencia otorgados por las instituciones locales.
Carteles con reseñas.
Las siguientes son las reseñas de 15 festejos de la Feria de Abril más la del Domingo de Resurrección que fueron compuestas con datos aparecidos en la prensa:
Sevilla. Domingo de Resurrección, 24 de abril. Toros de Daniel Ruiz (bien presentados y justo de raza y fuerzas; sobresalió el 5º) para Morante de la Puebla (silencio; silencio), El Juli (silencio; dos orejas) y José María Manzanares (ovación; ovación). Se guardó un minuto de silencio en memoria de Pepín Martín Vázquez y de Juan Pedro Domecq. Entrada: Lleno de “no hay billetes”.
Sevilla, 25 de abril. 1ª de Feria. Toros de los Hdros. del Conde de la Maza (bien presentados y de juego variado; el 1º y el 2º los más complicados, y el 3º y el 6º los más manejables) para Luis Viches (silencio en ambos), Iván Fandiño (silencio; silencio) y Oliva Soto (saludos; silencio). Entrada: ½.
Sevilla, 26 de abril. 2ª de Feria. Toros de Dolores Aguirre (bien presentados, justos de fuerza, y en general tuvieron peligro y presentaron dificultades para su lidia; el inválido 6º fue sustituido por otro astado de la misma ganadería) para Antonio Barrera (silencio tras aviso; saludos tras aviso), Salvador Cortés (silencio; silencio tras aviso) y Alberto Aguilar (silencio; silencio tras aviso). Entrada: ½.
Sevilla, 27 de abril. 3ª de Feria. Toros de Alcurrucén (bien presentados, descastados y con dificultades para la lidia; el 4º fue el único algo manejable) para Oliva Soto (silencio tras aviso; saludos), Rubén Pinar (palma; silencio) y Miguel Tendero (silencio; silencio). Entrada: ½.
Jueves 28 de abril. 4ª de Feria. Toros de Victorino Martín (bien presentados y de juego variado, con las fuerzas justas y descastados; el mejor el manejable 6º), para Juan José Padilla (silencio; saludos), Manuel Jesús El Cid (saludos; palmas) y Salvador Cortés (silencio; vuelta al ruedo tras petición). Entrada ¾.
Viernes 29 de abril. 5ª de Feria Toros de Garcigrande (bien presentados y de juego manejable en general; destacaron los nobles 3º y 6º y el repetidor 5º, y manso el 2º) para Enrique Ponce (silencio; silencio), El Juli (dos orejas; oreja; salida a hombros por la Puerta del Príncipe) y Cayetano (silencio; silencio). Entrada: casi lleno.
Sábado 30 de abril. 6ª de Feria, Toros de Núñez del Cuvillo (bien presentados y de juego variado, destacaron el bravo y noble 1º, el manejable 6º y especialmente el 3º, de nombre Arrojado, con 500 kilos, que fue indultado; el 2º fue devuelto por falta de fuerza, siendo sustituido por uno del mismo hierro) para Julio Aparicio (pitos; pitos), Morante de la Puebla (ovación; pitos) y José María Manzanares, dos orejas simbólicas del toro indultado; dos orejas; salida a hombros por la Puerta del Príncipe). Entrada: lleno.
Domingo 1 de mayo. 7ª de Feria, corrida de rejones. Toros de San Mateo y San Pelayo para Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y Leonardo Hernández. Suspendida por mal tiempo.
Lunes 2 de mayo.. 8ª de Feria. Toros de Toros de El Ventorcillo (desiguales de presencia, descastados con dificultades para la lidia; el peor el peligroso 1º) para Julián López El Juli (silencio; saludos), Miguel Ángel Perera (silencio; silencio) y Daniel Luque (silencio; silencio). Entrada: lleno.
Martes 3 de mayo. 9ª de Feria. Toros de El Pilar (de presentación variada, chicos los dos primeros y con más presencia el resto; tres deslucidos y descastados, el 3º fue manejables y el 1º y el 6º nobles) para Morante de la Puebla (silencio; silencio tras aviso), El Cid (ovación; silencio) y Esaú Fernández, que tomaba la alternativa (oreja; oreja; salida a hombros por la Puerta Principal). Entrada: lleno.
Martes 4 de mayo. 10ª de Feria. Toros de Fuente Ymbro (de aceptable presentación; el 5º devuelto por débil y sustituido por un sobrero de la misma ganadería; descastados, faltos de fuerza y rajados en el último tercio; el más manejable el 1º) para Matías Tejela (saludos; silencio), Miguel Angel Perera (saludos; silencio) y Alejandro Talavante (silencio; silencio). Entrada: 3/4.
Martes 5 de mayo. 11ª de Feria. Toros de, 2º, 3º, 6º, y Torreherberos, 1º, 4º -sobrero- y 5º), (de presentación aceptable; el 4º devuelto por falta de fuerza y sustituido por un sobrero de la misma ganadería; descastados, y tardos en el último tercio; noble y bravo el 1º, y manejable el 5º) para El Cid (oreja; silencio), Cayetano (silencio; vuelta tras petición) y Daniel Luque (ovación tras aviso; oreja tras aviso). Entrada: lleno.
Viernes 6 de mayo. 12ª de Feria. Toros de Jandilla (desiguales de presentación, descastados y sosos en conjunto; el 3º fue devuelto por estar lesionado y sustituido por un sobrero de la misma ganadería) para Sebastián Castella (ovación; ovación), José María Manzanares (saludos tras petición; oreja tras aviso) y Alejandro Talavante (silencio; ovación). Entrada: lleno de “no hay billetes”.
Sábado 7 de mayo. 13ª de Feria. Cinco toros de Manolo González y uno de Salvador Domecq (desiguales de presentación y deslucidos en conjunto; el de Domecq serio y con genio) para Juan Mora (silencio; aplausos; silencio en el que mató por Díaz), Curro Díaz (saludos en el único que mató; herido por el 5º) y El Fandi (saludos; silencio). Entrada: casi lleno.
Domingo 8 de mayo, matinal. 14ª de Feria. Toros de Fermín Bohórquez (justos de fuerza y manejables) para Antonio Domecq, que se despedía, (vuelta al ruedo), Rui Fernández (oreja) y Andy Cartagena (oreja con fuerte petición de otra), Joao Moura hijo (saludos tras petición), Leonardo Hernández (oreja) y Francisco Palha (oreja). Entrada: Casi lleno.
Domingo 8 de mayo, tarde. 15ª de Feria. Toros de Miura, el 3º bis como sombrero (Serios y bien presentados con dificultades y peligro) para José Luis Moreno (silencio tras aviso; silencio) Rafael Rubio “Rafaelillo” (vuelta tras aviso; silencio tras aviso) e Israel Téllez (silencio tras aviso; silencios tras tres avisos). Entrada: ¾.
Datos cuantitativos.
Repasando las reseñas se sacan algunos datos cuantitativos que, añadidos a los más importantes datos calificativos, de algún modo ayudan a calificar el resultado de la feria.
Se concluye que en las 14 corridas de toros se cortaron 14 orejas y se dieron tres vueltas al ruedo sin corte de trofeos, mientras un toro fue indultado, y como premio extraordinario la Puerta del Príncipe se abrió dos veces y la Puerta Principal una. Además 22 faenas fueron premiadas con aplausos o con salida al tercio, y 49 con silencios o pitos. También resalta que en esta edición de la feria sevillana hubo considerables altos y bajos con respectos a tardes triunfales, como muestra que en ocho corridas, cuatro de ellas consecutivas, no se concedieron ningún trofeo.
En la corrida matinal de rejones (la del día 1 de mayo fue suspendida) se concedieron cuatro orejas, un rejoneador dio una vuelta al ruedo y otro saludó en el tercio.
Con referencia de la asistencia del público a la plaza, se puede observar que en los festejos de los días 25, 26 y 27 de abril hubo apenas media plaza cubierta; en las corridas de los días 24, 29 y 30 de abril y en las del 2, 3, 5, 6, 7 de mayo y en la de rejones la plaza se llenó o casi se llenó; mientras que en los festejos del 28 de abril en los del 4 y el 8 de mayo los espectadores cubrieron tres cuartas partes del aforo.
Sobre el ganado bravo.
En una mayoría de los medios de comunicación las críticas dirigidas a los encierros que se lidiaron durante en el ciclo ferial han sido, con raras excepciones, supremamente negativas, calificando a los encierros con términos como “fracaso ganadero”, “decepcionante”, “mansada” y otros vocablos similares.
Estos juicios, en realidad han sido merecidos pues la calidad de la mayoría de los toro que han salido al ruedo de la Maestranza durante la feria han carecido de bravura, hondura, fuerza y movilidad más de algo de agresividad, que es lo que le da emoción a la Fiesta Brava. Por el contrario, se han lidiado cornúpetas más manejables y bravos, que han tenido la tendencia a variar radicalmente durante la lidia, bien rajándose a mediados de una buena faena para ir a buscar refugio en las tablas, o por el contrario se han tomado su buen tiempo para definirse y entregarse al torero, haciendo que una labor lucida se tornara en anodina. Por otro lado, la presentación de algunos encierros ha sido bastante irregular, con toros del mismo hierro variando en volumen, seriedad y edad, causando que en varias corridas hayan tenido que devolverse toros por falta de presencia o por caerse o inutilizarse durante la lidia.
De las catorce corridas solamente el encierro de Núñez del Cuvillo ha merecido una nota de sobresaliente, a lo que ha contribuido el indulto de Arrojado, de otra manera un notable hubiera sido suficiente, pues el segundo astado fue devuelto por falta de fuerza, y el sobrero, también de la casa, tuvo aun menos fuerza que el devuelto. Además, pasaron con un aprobado bajo los encierros de Garcigrande, Torrehandilla y El Pilar, mientras que los restantes encierros, tantos los duros como los más comerciales, se ganaron la nota de suspenso ya que, a lo más, uno de los seis toros de cada hierro permitió un mínimo de lucimiento de los toreros. Es difícil escoger cuales fueron los encierros que más y porque decepcionaron, pero aquí van unos cuantos: Dolores Aguirre, Conde de la Maza, Alcurrucén, Daniel Ruiz, El Ventorrillo, Victorino Martín, Manolo González, Fuente Ymbro y Miura, aunque este último no falló con respecto a la peligrosidad de sus pupilos.
Sobre los matadores destacados.
Encabezan el cuadro de honor del ciclo ferial con muy excepcionales notas los matadores de toros Manzanares y “El Juli”. El alicantino cortó cinco orejas e hizo historia indultando un toro, y el madrileño obtuvo otros cinco apéndices, y ambos abrieron la Puerta del Príncipe. También aparece con nota sobresaliente Esaú Fernández por obtener un trofeo de cada toro de su lote y salir a hombros por la Puerta Principal en el festejo de su alternativa. Además, El Cid y Luque sacaron una nota notable, o aproximada a ella, al obtener un trofeo cada uno. En total los diestros sumaron 12 apéndices. Es de notar que estos apéndices los han acumulado entre cinco diestros, por lo que 23 de los 28 que se anunciaron en las 14 corridas de toros no puntuaron. Entre estos se fueron de vació las figuras Ponce, Morante, Castella y Perera, y los notables diestros Mora, El Fandi y Talavante. Por otro lado, sin cortar orejas tuvieron una buena actuación Cayetano, Salvador Cortés y Rafaelillo que fueron premiados con una vuelta al ruedo. Por una razón desafortunada también se destacó Curro Díaz, ya que fue el único espada que fue herido en los festejos feriales.
El Juli: cinco orejas y salida a hombros por la Puerta del Príncipe.
El joven maestro El Juli actuó en la corrida del domingo de Resurrección y en los festejos del 30 de abril y del 6 de mayo, y fue el primer espada que en este ciclo obtuvo trofeos y abrió la Puerta del Príncipe.
En su primera actuación Julián compartió el cartel con Morante y con Manzanares, estos dos espadas se fueron de vacío. Esa tarde se guardó un minuto de silencio en memoria de Pepín Martín Vázquez y de Juan Pedro Domecq. Se lidió un descastado y soso encierro de Daniel Ruiz, del que solamente el quinto toro dio algunas opciones para el triunfo. El animal tuvo la suerte de encontrarse con el madrileño que está imparable, y es capaz de sacar agua de un pozo seco. Lo toreó con gran temple y clase con el capote, y aun mejor con la franela. Los naturales fueron superiores, pues los ejecutó bajando la mano y pasándose los pitones por la faja. Pero fue toreando con la mano derecha como sublimó su toreo, llevando al toro embebido en la muleta y obligándolo a hacer surcos en el albero con el hocico. Ligaba los pases de tal manera que hacía difícil distinguir el uno del otro. El arte relucía en los cambios de manos y los airosos remates. Cuando el público aplaudía a rabiar dio uno de sus habilidosos estoconazos que terminó con la vida del pupilo de Daniel Ruiz. Se ganó las primeras dos orejas de las cinco que sumó en sus actuaciones. Con su primero el lucimiento solo lo consiguió lanceando y en un quite por chicuelinas, pues en la muleta el toro se acabó pronto, después de caerse varias veces.
El Juli volvió a pisar la Maestranza el viernes 29, esta vez alternando con Enrique Ponce, que esta tarde estuvo desdibujado, y con Cayetano, quien no aprovechó debidamente su toreable lote. Ambos fueron silenciados. En cambio, El Juli estuvo cumbre, toreando majestuosamente con arte y clase y matando con efectividad, lo que le significó el obtener tres trofeos y abrir la Puerta del Príncipe, al igual que hizo en la feria sevillana del 2010. Esto escribió Andrés Amorós en el ABC sobre su sensacional actuación:
Sin más retóricas, la noticia son esas cinco palabras: El Juli, Puerta del Príncipe. Merecidamente. Pedida unánimemente por la afición sevillana, que se le ha entregado sin reparos. Una tarde en la que el diestro madrileño ha mostrado en plenitud sus virtudes taurinas: el dominio, la seguridad, la ambición…El Juli, en cambio, está en el momento de la plenitud, de la feliz madurez, sin que eso suponga de ningún modo conformismo. El segundo es huido pero se mueve mucho. Julián se queda quieto, replica con excelentes verónicas de manos bajas al intento de quite de Cayetano. Brinda a Juan Pedro Domecq hijo. La faena es completa, redonda: en el centro del ruedo, adelanta la muleta, engancha al toro, manda, vacía por completo la embestida. Por la izquierda parece que el toro no quiere pero Julián acaba también imponiéndose, con dominio total. La muerte espectacular del toro pone en sus manos dos orejas.., [El quinto] tiene sus dificultades. Julián, segurísimo, lo domina, liga los muletazos, improvisa, emociona con los cambios de mano…Pincha arriba, saliendo trompicado, y logra la estocada. Nadie le negaría la oreja que le permite salir por la Puerta del Príncipe.
El lunes 2 de mayo El Juli se despidió de la feria no como seguramente él hubiera querido, pues un infumable encierro de El Ventorillo hizo el triunfo imposible tanto para el madrileño como para Perera y Luque que componían el cartel. Su primer toro fue tan malo y peligroso que este poderoso lidiador, que puede con todo, tuvo que abreviar su hacer, y oyó uno de los cinco silencios que imperaron esa tarde. En su segundo fue aplaudido por su esfuerzo de intentar el lucimiento y por deshacerse del deslucido animal con un espadazo. En septiembre Sevilla espera a El Juli con los brazos abiertos, pues se ha convertido ya es uno de los toreros favoritos de la afición local.
Manzanares: cinco orejas, un histórico indulto y una salida por la Puerta del Príncipe.
José María Manzanares, después de actuar en el festejo del Domingo de Resurrección, en que ya hemos afirmado que la suerte no le acompañó, volvió a pisar el ruedo maestrante la última tarde de abril. Lo acompañaban para lidiar el buen encierro de Núñez del Cuvillo Julio Aparicio y Morante de la Puebla. Aparicio desaprovechó las buenas condiciones de su lote, siendo pitado, y el de la Puebla solo ofreció unas pequeñas muestras de su arte, pero en conjunto sus actuaciones no pasaron de mediocres. La tarde y la verdadera gloria fue para el alicantino que, con su elegante y hondo toreo, consiguió que los espectadores presentes, y los que lo admirábamos en dos dimensiones, nos sintiéramos compartiendo con él esa gloria. Qué manera de templar parando el tiempo, de enganchar a los animales con los vuelos de la pañosa, como fueran los hilos invisibles que dirigen las marionetas en el teatro. Los trofeos, el indulto, la salida triunfal por la Puerta del Príncipe no fueron tan importantes como lo que nos hizo sentir a los que fuimos testigos de esas hazañas, aunque no fuera en vivo, pues su arte le otorgó a la pantalla una tercera dimensión. Difícil de escoger entre todo lo bueno que la prensa dijo del artista y de sus históricos logros. Como ejemplo, aquí va una muestra de lo que Carlos Crivell escribió en El MUNDO y en Sevillatoro.com:
Se manifestaron los antitaurinos, pero hay un Dios del toreo que ayer quiso darles una lección. Mal día eligieron, porque ayer se escribió una página de oro de la historia del toreo en la Maestranza. Algunos deberían haber presenciado la orgía torera que se vivió en el coso del Baratillo, porque es posible que se hubieran percatado de la grandeza de la tauromaquia, capaz de perdonarle la vida a un toro y poder ver torear como lo hizo Manzanares…Fue una borrachera de torero y de bravura. Es la mejor promoción de la Fiesta.
Y Crivell sigue refiriéndose al toreo del artista alicantino, después de presentar algunas dogmáticas objeciones al indulto:
Para que un toro tan bueno pueda embestir de semejante forma debe tener delante un torero pleno de inspiración. Manzanares se ha consagrado definitivamente en Sevilla como gran figura. Sus muletazos fueron una sinfonía encadenada de ritmo, elegancia, cadencia y profundidad. Y qué despacito todo. Se emborrachó de torear bien y la plaza bebió del líquido embriagante. Toda la plaza estaba transportada, así que sobran discusiones sobre el indulto. Sevilla vibró de emoción con un toro y un torero. Si algún antitaurino lo hubiera presenciado, si es que tiene un mínimo de sensibilidad, habría saltado de alegría al ver que un toro se ganaba la vida en el ruedo y que el arte grande del toreo es una manifestación única en el mundo. Manzanares siguió en el mismo plan con el sexto, otro excelente astado, al que también toreó con una lentitud pasmosa en tandas con ambas manos que quedaron marcadas a fuego para siempre sobre la Maestranza.
El día 6 de mayo el maestro alicantino se despidió de la feria con otro triunfo, no tan espectacular como el anterior, pero de gran mérito, pues lo logró con toros que le ayudaron poco. Fue Manzanares el que hizo otro milagro en el ruedo maestrante. Actuaron con él Sebastián Castella y Alejandro Talavante, lidiando un descastado y soso encierro de Jandilla. Sebastián, en su única actuación en la feria, con un mal lote, le fue imposible hacer otra cosa que estar valiente y decidido. Ese también fue el caso de Alejandro, que aun le fue peor por fallar en demasía con los aceros. Esta era su segunda presencia en el ciclo ferial, ya que unos días antes Talavante se había enfrentado con otros desacatados toros de Fuente Ymbro, con los que tampoco pudo triunfar y, además, otra vez más volvió a mostrar que sigue sin saber cómo usar debidamente las armas toricidas.
Volvamos a Manzanares, este diestro no deja de asombrar, pues en esta corrida mostró su gran capacidad lidiadora para triunfar incluso con unos astados con los que pocos diestros lo harían. Sus toros carecían de fijeza, eran tardos y se quedaban cortos en las arrancadas. El maestro los fue metiendo poco a poco en la muleta, y una vez que le embestían, los templaba y los llevaba como si fueran nobles y buenos. Después de completar cada pase, le tapaba la cara con el engaño y se las aviaba para completar cortas series de derechazos y naturales, rematando las series con creativos pellizcos artísticos. Entonces, se distanciaba para dejar al animal reponerse. Así una vez y otra vez. Sus dos faenas tuvieron un corte similar y fueron productos de su inteligencia torera. Un pinchazo antes de la estocada le hizo perder la oreja de su primero, que parte del público pedía. En cambio, un estoconazo al segundo le hizo pasear una oreja. Magistral manera de terminar una feria en la que con capote y muleta ha hecho primores.
Esaú Fernández, una alternativa triunfal.
EL martes 3 de mayo en la novena corrida de feria tomó la alternativa el joven novillero Esaú Fernández, natural de Camas, un pueblo situado en las afueras de Sevilla. El cartel era puro sevillano, pues Morante de la Puebla, el padrino de la ceremonia, y El Cid, el testigo, son también nativos de pueblos cercanos. Se lidiaron toros de El Pilar, la ganadería que el año pasado se premió como el mejor encierro del ciclo. En cambio en esa ocasión solamente dos toros fueron encastados y noble, el 1º y el 6º, o sea el lote del toricantano, mientras que el resto tuvo mucho que desear. Para Morante era su tercera comparecencia. Se despedía de la feria y, aunque los toros no le ayudaron, el maestro anduvo desdibujado, especialmente en el cuarto con el que estuvo sin sitio y algo falto de forma. No obstante, tuvo algunos destellos artísticos tanto en su toreo de capa como en varios pases sueltos. El de la Puebla ha tenido mala suerte en esta feria, pues ningunos de sus seis toros le ha dado muchas opciones para el triunfo. Tampoco El Cid tuvo su tarde.
Menos mal que Esaú salvó la tarde. Sorprendió la tranquilidad que mantuvo en una ocasión de tanta responsabilidad. Se movía por el ruedo sin prisa, con firmeza y confianza, aceptando reto como algo natural. Demostró su decisión y valor al recibir a sus dos toros a portagayola, y su buen hacer lidiando con una maestría, no común en un joven que en esta temporada solo había actuado en una novillada. Sus faenas no fueron redondas, y a veces a los pases le faltaba a ajuste, pero toreó con mando, firmeza, ligazón y temple. Los resultados fueron una oreja por toro y una salida a hombros por la puerta Principal, cosa rara ahora, pero que antes era un premio común a una buena actuación que no merecía a la salida por la Puerta del Príncipe. Así Andrés Amorós percibió la actuación de Esaú en ABC:
La tarde de su alternativa, Esaú Fernández, de Camas, ¡nada menos!, consigue cortar no una sino dos orejas, una en cada uno de sus toros. Le empuja el público, tiene suerte al llevarse los dos mejores toros, pero también se lo gana con su decisión, con buenas maneras…A sus dos toros los recibe a porta gayola… El que abre plaza, justo de fuerzas, embiste con nobleza y el chico lo aprovecha. Está asentado, tranquilo, liga los muletazos, administra las pausas. Se vuelca en la estocada, de efecto fulminante, y consigue su primera oreja…Repite la hazaña en el último, pegajoso, que se mueve mucho y embiste con suavidad: verónicas cargando la suerte, quite, brindis al público. Consigue derechazos con temple y suavidad. Una gran estocada da lugar a la pañolada unánime: otra oreja.
El Cid y Daniel Luque comienzan la reconciliación con Sevilla.
Los dos diestros sevillanos El Cid y Daniel Luque necesitaban un triunfo en Sevilla, pues los dos espadas perdieron mucho crédito por su poco lustrosas actuaciones en la Maestranza en la temporada pasada. Entonces ambos se hallaban estancados en un bache del que luego saldrían según avanzaba la temporada. Así que este año necesitaban mostrar a sus paisanos que siguen siendo toreros para tenerlos en cuenta.
El Cid actuó en tres tardes. En la primera corrida se enfrentó con los victoririnos, y en la segunda corrida lidió toros de El Pilar, y como sus lotes no eran para el triunfo, con ellos el diestro de Salteras estuvo en maestro, pero sin completar actuaciones excitantes. Así que necesitaba mostrar a su público algo más que maestría y voluntad. Eso lo consiguió hacer el festejo del 5 mayo, al cortarle una oreja a un noble y bravo toro de Torreherberos. Comenzó con unas lucidas verónicas, siendo volteado al inicia el segundo lance. Se levantó maltrecho, y sin mirarse continuó en la brecha. Luego, su compañero Cayetano hizo un original y elegante quite rematado con una revolera. El Cid respondió veroniqueando con temple y prestancia, siendo ambos fuertemente aplaudidos. Brindó al público y comenzó la faena en los medios, toreando con temple y gusto con la mano derecha. Completó tres buenas series por ese lado, rematándolas con dobles pases de pecho. Su toreo con la mano izquierda bajó algo de tono por el astado venirse abajo. Remató al animal con una buena estocada, y le concedieron una oreja. Tal vez a su hacer le faltó algo de más ajuste. No pudo redondear el triunfo con su segundo toro, un sobrero, pues el de turno fue devuelto a los chiqueros. El sobrero manseó, buscando pronto refugio en tablas. Lo envió a mejor vida con una efectiva estocada tras un pinchazo. Fue silenciado, y luego aplaudido al abandonar la plaza.
Esa tarde, Daniel Luque también obtuvo un trofeo. Esa era su segunda comparecencia en la feria, pues antes había actuado el día 2 de mayo lidiando dos difíciles toros de El Ventorrillo. El sevillano estuvo muy valiente, pero le valió poco, pues el resultado final fue silencio. En cambio, tres días después, le llego a Luque el momento del desquite, teniendo una actuación importante para recuperar la estimación de sus paisanos.
Asustó con su tremendo y consciente valor. Se lució con el capote lanceando y en un par de quites, y con la muleta estuvo por encima de sus dos compilados astados. La faena del premio la completó prácticamente con el manso arropado en tablas, en donde el joven diestro se pegó un clásico arrimón, rematado con una efectiva estocada. El borrón lo echó al matar a su primero de una estocada mal colocada tras pinchar varias veces. Patricia Navarro relata de esta manera en LA RAZON la faena de Daniel al sexto:
La tarde duró una eternidad. Como la faena de Daniel Luque al sexto. Toda de principio a fin en tablas. Donde le había llevado la mansedumbre del toro. Bendito manso que acudió después a la muleta de Luque sin racanear los viajes. Estuvo el sevillano como si se le fuera la vida, la feria, a darlo todo. Todo lo dio, de largo. Muy serio, arrancando las series y manteniendo la fe de principio a fin. Alargó el trasteo. Escuchamos el aviso antes incluso de perfilarse en la suerte suprema, pero algo dice que tenía la seguridad de que la espada entraría por el lugar acertado. Convenció a la gente, primero a los que tenía más cerca y después, poco a poco, fue cayendo el resto de La Maestranza…
Cortés, Cayetano y Rafaelillo destacan y dan una vuelta al ruedo.
Lo mismo Salvador Cortés que Cayetano actuaron en dos tardes, pero bajo muy diferentes condiciones. El sevillano actuó con dos encierros duros y en carteles menos rematados, mientras que el madrileño entro en carteles con figuras y con encierros prometedores sobre el papel.
A Cortés le tocó enfrentarse con dos imposibles toros de Dolores Aguirre, uno de los peores encierros del ciclo, si no el peor, y estuvo decidido con ambos toros de su lote, el quinto fue apuntillado en el ruedo por caerse, el público le guardó un respetuosos silencios. En la segunda actuación se llevó otro toro con dificultades y peligro de Victorino Martín con el que estuvo valiente. En cambio, al último de la tarde, el único Victorino manejable del encierro, le cuajó una faena que fue de menos a más, destacando unas templadas series por naturales. Tocó la música, y cuando casi tenía la oreja en la mano, al pinchar antes de cobrar la estocada, la petición de trofeo no fue atendida, y el premio se redujo a una vuelta al ruedo. Se le sigue esperando en Sevilla. Esta faena se la brindó a su hermano, Luis Mariscal, quien aun está restableciéndose de la horrible cornada que recibió el año pasado en la Maestranza, cuando toreaba a las ordenes de Salvador.
Cayetano, alternando con Ponce y El Juli, la tarde del gran triunfo de este, desaprovechó un buen lote del encierro de Garcigrande. Toreó con elegancia y finura pero sin ajuste ni entrega, siendo silenciado al completar sus intervenciones. En cambio, parecía un torero diferente en la corrida de su repetición el jueves 5 de mayo, lidiando toros de Torrehandilla-Torreherberos. Estuvo muy variado e inspirado con el capote, haciendo varios quites originales. Con la muleta estuvo decidido con su descastado primero. El mejor Cayetano se vio lidiando al quinto astado, al que toreó co

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