SOLO TALAVANTE CORTO OREJAS Y EMOCIONO.

Talavante vuelve a hechizar con su personal toreo para subirse al carro de los triunfadores de esta temporada. Rafa Ortega y Juan Chávez no muestran nada diferente, siguen siendo los de siempre. El primero da signos de hastío y el segundo no termina por convencer ni a su mozo de espadas.
Monumental México. 16a corrida. Buen ambiente con algo de viento. Más de 7 mil asistentes. Variopinto ganado de La Estancia que busca el “noble perfecto” cayendo mas en lo manso parado. Débiles, retacados de kilos más que de lo principal que es la bravura.
Por una lesión en el hombro se pospuso su presentación en esta temporada del tlaxcalteca Rafael Ortega, quien tuvo una tarde aciaga. Anunció en el transcurso de la semana que no iba a clavar banderillas, lo que no fue cierto, pues no lo cumplió y hasta llevó su zarzo listo. Con su primero lució precipitado en banderillas y poca fijeza de pies; mató de entera caída para retirarse en silencio. En su segundo, que también banderilleó, no hizo más que contemplar como rodaba su regordete toro entre pase y pase. Pasó de puntillas.
El extremeño Alejandro Talavante con su primero toreó de capa muy suave con absoluto dominio y con la muleta sumó cadencia y ritmo, aunado al arte para pegar unos naturales de escándalo y emocionar a altos grados al público. Pinchó y mato de entera para cortar una merecida oreja. En su segundo no bajó de nivel; logró pegar también buenos naturales a base de confiarse y dejar los pies quietos ante su manso en turno. Lo mató de una entera para cortar otra oreja más y salir a hombros al final del festejo.
El michoacano Juan Chávez sigue sin comprender el toreo por más oportunidades de oro que se le dan. En su primero toreó aseado de capa aunque sin fijeza de pies. Con la muleta poco aprovechó a un noble al que no pudo dominar ni taparle la cara. Mató de bajonazo para escuchar pitos. En el que cerró plaza contempló inmutable, un deplorable tercio de varas al dejar que le dieran sus picadores castigo en demasía. De muleta su lidia fue encimista, a deriva y sin transmisión a los tendidos. Se retito entre división y con pocos argumentos para regresar a esta plaza.
Ortega ya no pega; Chávez como muchas aves, sin rumbo; y Talavante sigue echando pa´lante.
Ficha… 16ª de Temporada Grande. Monumental México. Seis disparejos de la Estancia con poca trasmisión. Más de 7 mil asistentes.
Poco viento.
Rafael Ortega. Silencio y silencio.
Alejandro Talavante. Oreja y oreja. A hombros.
Juan Chávez. Pitos y silencio.
Adelanto para la próxima semana: El caballista Pablo Hermoso de Mendoza junto con Rodolfo Rodríguez, “El Pana”.

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